Buenaventura y valle, impulsadas por el ZOMAC

Apenas tres días después de que el Gobierno Nacional publicó el decreto que le dio vida a las Zonas Más Afectadas por el Conflicto Armado (Zomac), un comerciante de Buenaventura fue a la Cámara de Comercio de ese municipio y constituyó la primera empresa que se acogió a ese régimen.

Las Zomac fueron creadas con el fin de impulsar el desarrollo de las regiones afectadas por la violencia y para ello se otorgará, a las empresas que se establezcan en ellas, una exención en el pago del impuesto de renta por 10 años. En el país son 344 municipios los que tendrán esta ventaja y en el Valle, 15.

La nueva empresa creada en Buenaventura, que nace con activos por $210 millones y generará 6 puestos de trabajo en su inicio, se llama Súper Bueno, Súper Calidoso SAS Zomac y estará dedicada al comercio al por mayor de alimentos.

Alexander Micolta, presidente de la Cámara de Comercio de Buenaventura, considera que ser territorio Zomac es una gran oportunidad para el Puerto, pues la norma reglamenta la posibilidad de desarrollar negocios en 40 actividades económicas diferentes, muchas de ellas con gran potencial para Buenaventura.

Agregó, por ejemplo, la posibilidad de impulsar proyectos agrícolas con productos como el cacao y el naidí, este último es un fruto que se usa para producir cosméticos, bebidas hidratantes o energizantes. “La idea es que podamos aprovechar esta producción y transformarla. La Cámara trabaja con estos cultivos en 15 comunidades del Pacífico y se busca que llegue inversión con la que se pueda hacer un proceso semi-industrial”, dijo.

Otra opción de negocio con potencial es la inversión en telecomunicaciones. Alexander Micolta destacó que la ciudad demanda más capacidad de ancho de banda para la prestación de servicios como internet.

Hoy operan en Buenaventura unas 8600 empresas formales, de las cuales el 98 % son micro y pequeñas compañías y, aunque es difícil estimar cuántas nacerán bajo el esquema de Zomac, hay optimismo desde la región sobre el impacto de la medida.

 

Fuente: El País