Cada 15 minutos se denuncia a un menor por consumo de alcohol o drogas en Bogotá La línea de atención de emergencias de Bogotá 123 recibe cada 15 minutos (en promedio) una denuncia de alguien que ha sido testigo de una venta o consumo de alcohol u otras

La línea de atención de emergencias de Bogotá 123 recibe cada 15 minutos (en promedio) una denuncia de alguien que ha sido testigo de una venta o consumo de alcohol u otras sustancias psicoactivas que involucran a menores de edad, o de su presencia en establecimientos para adultos.

Y cada dos o tres días, la Secretaría Distrital de Gobierno reporta el cierre temporal un establecimiento comercial por haber violado la ley al permitir el ingreso de menores o venderles trago. El tema se ha salido de control, dice Carolina Piñeros, directora ejecutiva de la ONG RedPapaz.

“Nos preocupa mucho la facilidad con que los jóvenes acceden al licor. En las cigarrerías lo consiguen sin problema. Ya hemos conocido cinco casos graves de adolescentes intoxicados este año por el consumo de trago”, afirma Piñeros.

‘Siguen saltándose las normas’
Entre enero y abril de este año, se registraron 12.108 llamadas a la línea 123 por expendio y consumo de licor y otros (como drogas) por parte de menores de edad, así como su presencia en establecimientos para adultos. La mayoría de quejas son por menores que beben en la calle.

La Alcaldía Mayor, además, reporta haber sellado por ese mismo motivo 254 establecimientos en el 2009 y 40 entre el 13 de enero y el 24 de abril de 2010. Están ubicados en ocho de las 20 localidades de la capital.

Y aunque hasta ahora ninguno de esos sellamientos ha sido definitivo, Augusto Pérez, director de la Corporación Nuevos Rumbos, sostiene que “Bogotá es mucho más estricta en el tema que otras ciudades del país”. “El problema -añade- es que los establecimientos siguen saltándose las normas”.

Precisamente, RedPapaz le advierte a la Administración Distrital que lo único que puede contrarrestar el problema es “hacer cumplir la ley” con todo su rigor.

“Ya tenemos una línea disponible para que la gente denuncie (123), pero sin una campaña en medios masivos y sin sanciones ejemplares no podemos cerrar el ciclo”, dice Piñeros, quien compara el problema del alcohol con el de la pólvora, “que se pudo disminuir con una mezcla de pedagogía y sanciones”.

De hecho, RedPapaz lidera el programa Ángel Protector, que ha logrado convencer a ocho almacenes de cadena para erradicar la venta de licor a menores. Y la Secretaría del Gobierno de Bogotá anunció que lanzará en las próximas semanas una campaña publicitaria para prevenir el consumo de sustancias psicoactivas entre los niños.