El asesino de Oslo ahora teme por su vida

El asesino de Oslo ahora teme por su vida

Según indicó su abogado, Anders Behring Breivik esperaba ser abatido cuando era trasladado hacia el tribunal donde declaró. Agregó que su defendido tieneuna concepción de la realidad diferente al resto de las personas

 

 

Breivik "dijo en varias ocasiones que contaba con ser abatido", declaró el abogado, Geir Lippestad, a la televisión pública noruega NRK. Precisó que el confeso autor del doble atentado en la capital noruega esperaba recibir un disparo durante su traslado o su llegada al tribunal este lunes.     

 

Según relató el letrado, el asesino de 32 años "no se sorprendió", sino que "se tomó las cosas con calma" cuando dos personas golpearon el vehículo en el que se desplazaba y lo insultaron metros antes de llegar al lugar.

 

Breivik compareció este lunes ante la Justicia para prestar testimonio por lo que se convirtió en una de las peores matanzas en la historia del país. Allí confesó haberrecibido ayuda de dos células terroristas para el ataque con explosivos a la sede de Gobierno en el centro de Oslo y la posterior masacre en la isla de Utoya, episodios que se han saldado hasta el momento con 76 muertes. Buscaba "salvar a Europa occidental de la influencia musulmana", dijo.

 

La audiencia en la que declaró no fue transmitida y la prensa no tuvo acceso, según los requerimientos de la Justicia. No obstante, el fiscal que investiga el caso informó luego que el hombre se mostró dispuesto a pasar el resto de su vida en la cárcel.

 

Por lo pronto, el magistrado ordenó la prisión preventiva para el sujeto durante las próximas ocho semanas (las primeras cuatro en aislamiento total), la que puede ser renovada. También se ordenó practicarle un examen psiquiátrico, según dijo Christian Hatlo, fiscal de la Policía, quien indicó que durante los 40 minutos que duró su testimonio, Breivik dio "una impresión tranquila e imperturbable" y dijo que lo que le importaba era explicar sus motivos para el atentado.

 

Lippestad, en tanto, aseguró que su cliente estaba completamente desconectado con el país en el que vivía, en lo que parece ser un indicio de la estrategia que podría adoptar la defensa en el caso. "Tiene una concepción de la realidad completamente diferente de nosotros", afirmó y citó como ejemplo que "cree que en Noruega existe la tortura" en las cárceles.

 

Según la ley noruega, Breivik puede ser condenado a un máximo de 21 años de prisión, aunque la indignación que produjo el hecho llevó a muchos noruegos a reclamar que se implemente la pena de muerte. En caso de que se considere que no está en posesión de sus facultades mentales (lo que lo volvería inimputable), podría ser internado de por vida en una clínica psiquiátrica.

 

El padre del asesino, por su parte, aseguró que su hijo debería haberse suicidado antes de cometer la masacre. "Creo que en última instancia, debería haberse suicidadoantes de matar a tanta gente", afirmó Jens Breivik desde la localidad francesa de Cournanel (sur de Francia), en donde reside desde que se jubiló.


Fuente: AFP-DPA-EFE