La macabra historia de ‘Pablo Neruda’, el ‘carnicero’ de las Farc

“Cuando entré a la guerrilla, me gustaba leer mucho y empezaron a montármela. Un día, uno de mis compañeros me dijo: ‘Entonces, ¿qué vamos a hacer con el poeta?¿Se cree Pablo Neruda?’ Y me gustó tanto que lo cogí como nombre de guerra. Eso pasó hace 25 años”.

Así le explicó a la Policía Fabián Bedoya Salamanca, el segundo jefe del frente 26 de las Farc, de dónde había salido su alias, que no tiene nada que ver con el perfil que manejaba en la guerrilla y por el que tenía más de diez órdenes de captura pendientes.

‘Pablo Neruda’, uno de los veteranos subversivos del bloque Oriental de las Farc, capturado el pasado 10 de abril en Bogotá, tiene 36 años (ingresó a las Farc a los 11) y un listado de más de 500 víctimas en su prontuario.

Por su sangre fría en el combate, se convirtió en el preferido del ‘Mono Jojoy’ para aplicar los castigos y encabezar los consejos de guerra dentro de la guerrilla.

“Al que le tocara consejo de guerra con él tenía que empezar a rezar porque era muerte segura. Además, sabía que no iba a ser enterrado completo”, le relató a un funcionario del Programa de Desmovilización un guerrillero que desertó el año pasado y que estuvo con ‘Neruda’ durante 7 años.

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“¿A qué se refiere con ser enterrado completo?”, le preguntó el funcionario al desmovilizado. “Es que ‘Pablo Neruda’ descuartiza a los fusilados. Lo mismo hizo con varios soldados que murieron en combates con nosotros”, contó el hombre.

Pero la sevicia del guerrillero iba más allá. “Él fue formado por ‘Jojoy’ como mando de estructuras y tenemos documentado, por varios testimonios de desertores, que ‘Pablo Neruda’ obligaba a los guerrilleros a comer carne de los subversivos a los que él mismo fusilaba”, le aseguró a EL TIEMPO uno de los oficiales de la Policía que lideró su captura.

Así mismo, un fiscal del Meta, consultado por este diario, confirmó que en su contra hay varias denuncias de campesinos que narran cómo los amenazaba con “quitarles las extremidades” si no pagaban una cuota de extorsión mensual y por eso, lo llamaban ‘El Carnicero’.

Según el fiscal, el perfil de ‘Pablo Neruda’ tiene las mismas connotaciones de los jefes paramilitares que ejecutaron las masacres de El Salado y Chengue (montes de María), en las que estos hombres jugaron fútbol con las cabezas de sus víctimas.

Su misión era Bogotá

Los desmovilizados también han relatado que ‘Neruda’ alimentaba sus dos perros de raza Pitbull con partes de cuerpos descuartizados.

Para la Policía, este caso es uno de los más “atroces” conocidos en los últimos años dentro de las Farc. “No teníamos precedentes dentro de la guerrilla y por eso era una necesidad y una obligación capturarlo”, agrega el oficial.

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Por lo mismo, un grupo de la Dijín se concentró en la búsqueda de Bedoya durante los últimos ocho meses.

“Inicialmente, teníamos las denuncias de extorsiones, pero cuando empezamos la investigación, nos encontramos con que él mismo había contratado, a través de un contacto, una banda de delincuencia común para que le entregara los nombres y datos personales de potenciales víctimas de secuestro y extorsión en la capital -dice la Policía-. En paralelo, varios seguimientos lo dejaron al descubierto: ‘Jojoy’ le ordenó que hiciera personalmente la coordinación de los atentados en Bogotá, para el día de las elecciones, el próximo 30 de mayo”.

El investigador agrega que “se movió desde el Meta en un carro particular. Dejamos que hiciera el recorrido y montamos un retén a la entrada de Bogotá. Cuando le dijimos que bajara, para una requisa, dijo que era finquero, que había venido a negociar un lote de plátano y que le habían robado los papeles”.

A pesar de que la Policía le dijo que necesitaban ir a la estación para verificar su identidad, no opuso resistencia, pero cuando el jefe de la misión le preguntó si él era ‘Pablo Neruda’, respondió resignado: ‘Sí, soy yo’. Por ahora, el guerrillero permanece en la cárcel La Picota.

Tomado de El Tiempo.com. REDACCIÓN JUSTICIA. jinbed@eltiempo.com.co

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