Niños Wounaan, Murieron despues de Desplazamiento a Buenaventura

“La comunidad (indígena) ha denunciado específicamente que un menor murió en el momento del desplazamiento, cuando estuvieron en Buenaventura, y que ahora han muerto tres menores de edad en su momento de retorno (…) por razones de salubridad”, sostuvo en rueda de prensa el defensor delegado para la población desplazada de la Defensoría, Mauricio Redondo. 

Los indígenas wounaan, que tienen sus territorios en la parte baja del río San Juan, entre los departamentos del Chocó y Valle de Cauca, fueron desplazados al cercano puerto de Buenaventura a finales de 2014 por enfrentamientos y amenazas de grupos armados ilegales, explicó el funcionario de la Defensoría, entidad que vela por los derechos humanos en Colombia. 

Las más de 200 familias, que suman unas 600 personas, de las cuales 40% son menores de edad, permanecieron en el coliseo de Buenaventura hasta noviembre de 2015, cuando retornaron a sus tierras. 

“Una comisión de la Defensoría del Pueblo ha verificado que no se han restablecido los derechos de manera plena a estas comunidades y que se encuentran en muy precarias situaciones”, manifestó Redondo, quien dijo que los indígenas estaban tomando el agua del río San Juan, el cual se encuentra contaminado por la actividad minera ilegal. 

La Alcaldía de Buenaventura, que estaba encargada del retorno de los indígenas a sus territorios, no ha cumplido con los compromisos de transporte al no brindarles “lanchas o potrillos” para viajar en caso de emergencia a Buenaventura, que está a más de cuatro horas de sus territorios.  

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“Son 96 menores que están en condiciones precarias de salubridad”, afirmó el funcionario, quien alertó también sobre los problemas de educación de los niños debido a la falta de aulas y de docentes.

Además, Redondo expresó que persisten en la zona disputas entre guerrillas y “grupos posdesmovilizados”.

Unos 32.000 paramilitares de ultraderecha se desmovilizaron entre 2003 y 2006 a instancias del gobierno, pero muchos pasaron a integrar bandas criminales.

La Defensoría pidió a las autoridades locales buscar soluciones urgentes para la comunidad indígena wounaan.

En su informe anual sobre la situación humanitaria de Colombia, la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos destacó el “enorme desafío de atención y reparación” a los desplazados por el conflicto armado, en particular en la costa del Pacífico, y pidió “protección especial para las comunidades indígenas y afrocolombianas”.