Educa Pazcífico: acortar brechas para jovenes entre el puerto y la capital

Acortar las distancias entre Buenaventura, la empobrecida localidad que alberga el principal puerto de Colombia sobre el Pacífico, con Bogotá exhibe hoy entre sus logros la iniciativa Educa Pazcífico, que busca la transformación de esa región mediante el impulso de la educación.

De la mano de este programa, respaldado por el BBVA, Lauren Micolta, María del Mar Viveros y Doris Xilena Caicedo, dieron el salto desde la Institución Educativa Escuela Normal Superior Juan Ladrilleros a la Universidad Nacional de Colombia, líder del sistema de educación pública superior del país, en la que fueron admitidas.

“Estamos a distancias en cultura, educación, infraestructura, en tantas cosas,”, dijo a Efe María del Mar Viveros, una joven de 17 años que vive junto a su madre, Rosario Salamanca, dedicada a la venta de productos de belleza por catálogo, al tratar de retratar las diferencias entre ambas ciudades.

María, admitida en Administración de Empresas y quien confiesa que su padre nunca se hizo responsable de ella, invitó a los jóvenes de su ciudad a “pensar en grande”.

“Mi educación estaba en riesgo. Si yo no conseguía una beca era muy difícil que yo lograra la educación superior”, confesó esta joven, quien consideró que haber superado la prueba de admisión fue “como una luz, como una oportunidad que veía muy lejos” en una ciudad donde quienes no pueden pagar la universidad deben tomar una carrera técnica.

Educa Pazcífico, promovido por la organización Manos Visibles y que además es apoyada por la Universidad Icesi de Cali, la Fundación Celsia y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), concentra su labor en Buenaventura, del departamento de Valle del Cauca, Tumaco (Nariño) y Quibdó, la capital del Chocó, que padecen altos índices de pobreza, deserción escolar y desempleo.

Otra de las beneficiadas de este programa, que en su primera fase apoyó a 884 alumnos y acompañó a 300 a crear su proyecto de vida, es Doris Caicedo, admitida en Ingeniería Mecatrónica, quien aseguró a Efe que esta iniciativa le permitió fortalecer sus conocimientos y haber quedado entre las siete seleccionadas por su colegio para optar por un cupo en la Universidad Nacional.

“Mi papá y mi mamá están muy felices, orgullosos”, aseguró a Efe Doris, la última de cuatro hermanos y cuyos padres son empleados públicos.

Doris consideró que es una privilegiada por haber logrado esta oportunidad y porque sus amigos y familiares también hayan podido entrar a una universidad “y dar la cara por Buenaventura”.

Mientras que Lauren Micolta, de 16 años y seleccionada para el programa de Derecho, dijo esperar que Educa Pazcífico pueda extenderse a más colegios y abarcar un número mayor de jóvenes.

Sobre el Pacífico, consideró que es un lugar con “mucho potencial” e invitó a los jóvenes como ella a luchar por sus metas ya que “hoy en día hay muchas cosas que nos distraen”.

Para el gerente de Educa Pazcífico, Camilo París, en Buenaventura han logrado un “muy buen desarrollo” de esta iniciativa, que se inició en 2016 y ya avanza en su segunda etapa con la meta de fortalecer las habilidades de los estudiantes en lenguaje y matemática para aumentar sus oportunidades de acceso a la educación superior y mejorar su desempeño en la secundaria.

“Hemos visto un notable nivel de compromiso, pudimos ampliar la intervención de Educa Pazcífico” que pasó de trabajar en cuatro a siete instituciones educativas, explicó París.

El director de Responsabilidad Corporativa del BBVA Colombia, Mauricio Flores, subrayó la importancia de apoyar este tipo de programas en una región “muy compleja” como el Pacífico y donde “la brecha de desigualdad en todos los sentidos: en desarrollo social, en servicios básicos y en calidad de educación, entre otros, es realmente drástica frente al resto del país”.

 

Fuente: EFE