“La mitad de Buenaventura, en condición de víctima”

Cerca de la mitad de Buenaventura vive en condición de víctima de actores en el marco del conflicto armado.

El puerto, con 410.000 pobladores, concentra a 196.000 personas en esta situación, muchas de las cuales, aparecen en el Registro Único de Víctimas que se ha venido depurando, como vallecaucanos en desplazamiento. Les siguen víctimas de amenazas, homicidios y por pérdidas de muebles e inmuebles.

Esta es una cifra que la misma directora nacional de la Unidad para las Víctimas, Yolanda Pinto, resulta ser preocupante porque corresponde al 47 por ciento de todos los moradores en Buenaventura, el puerto más grande en el Pacífico colombiano.
Cali tiene una cantidad similar a la de Buenaventura, con 197.000 víctimas reconocidas y sujetas a reparación.

Este fue el panorama que presentó ayer la directora nacional con Fabiola Perdomo, la directora de la entidad en el Valle del Cauca, al indicar que avanza la depuración del Registro Único de Víctimas en la región.

En el Valle, de 561.000 personas se verificó que a 422.000 nadie de aquí en adelante les podrá desconocer el derecho de ser reparadas. Según la Unidad para las Víctimas, hay reparación individual que están los procesos de restitución jurídica y material de los inmuebles despojados.

En el Valle, de 561.000 personas se verificó que a 422.000 nadie de aquí en adelante les podrá desconocer el derecho de ser reparadas.

La directora Pinto recordó que hay acceso preferencial de jóvenes y adultos a los programas de capacitación del servicio nacional de aprendizaje Sena, así como la indemnización por vía administrativa, que consiste en una compensación económica que entrega el Estado individualmente a una víctima por un monto determinado.

En cuanto a la rehabilitación, se trata del conjunto de estrategias, planes, programas y acciones encaminadas a los restablecimientos físico y psicosocial de las víctimas.
El propósito es que vuelvan a desempeñarse en su entorno familiar, laboral, cultural y social.

La recuperación colectiva consiste en que los victimarios puedan compartir su experiencia en espacios con personas que como ellas luchan por recuperarse.

Tanto la directora regional como la nacional informaron que en el Valle del Cauca hay cuatro puntos y dos centros regionales de la Unidad para Víctimas. Estos dos últimos están en Cali y en Buenaventura. Solo la sede de Cali recibe un promedio diario de 500 personas que buscan servicios de la Unidad. A su vez, existen tres puntos en Palmira, Buga y Tuluá, cada uno atendiendo a un promedio diario de 150 personas.

Recientemente se abrió el punto de la Unidad en Cartago, para el norte del Valle. Sobre las amenazas a la directora regional, la directora Pinto dijo que el Estado le ha brindado la seguridad y anotó que sigue la investigación. “Así nos amenacen, aquí seguiremos”, sostuvo.

 

Fuente: El Tiempo