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“Las tecnologías trajeron cosas magníficas a nuestras vidas, pero también nuevos riesgos y aspectos que nos obligan a reflexionar”, aseguró Sebastián Bortnik. Foto: ilustración Shutterstock. “Las tecnologías trajeron cosas magníficas a nuestras vidas, pero también nuevos riesgos y aspectos que nos obligan a reflexionar”, aseguró Sebastián Bortnik. Foto: ilustración Shutterstock.

Tecnología

10 pautas para criar hijos en un mundo digital

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“Las tecnologías trajeron cosas magníficas a nuestras vidas, pero también nuevos riesgos y aspectos que nos obligan a reflexionar”, aseguró Sebastián Bortnik, especialista en tecnología y seguridad informática. Estas dos caras de la moneda penetran constantemente en los sentimientos de madres y padres que, entre dudas, ambigüedades y, casi siempre distantes de panoramas ideales, se preguntan cuánto, cuándo y cómo proceder respecto al tiempo que niños, niñas y adolescentes pasan frente a la pantalla.

En Guía para la crianza en un mundo digital. Cómo educar para un uso sano y seguro de la tecnología (Siglo XXI editores), el autor reflexiona sobre el impacto positivo pero también negativo de las nuevas tecnologías en la infancia y la adolescencia. En diálogo con Clarín, destacó el rol protagónico de los adultos como acompañantes de este proceso y brindó una serie de pautas esenciales para una interacción segura de chicos y chicas dentro de este universo.

1- Entender que el mundo digital tiene su lado positivo y su lado negativo

“El mundo digital, en donde los chicos y las chicas pasan gran parte de su tiempo, además de tener un montón de cosas positivas tiene un montón de problemáticas y riesgos”, aseguró Bortnik. En ese sentido, propuso un sistema cronológico donde “en un bebé hasta un niño de dos años hay que entender cuáles son los riesgos relacionados a las pantallas; en un niño de primaria hay que entender cómo empiezan sus primeros pasos con aplicaciones, juegos y redes sociales; y cuando son más grandes hay que entender problemas de sexting o de grooming”.


“Las tecnologías trajeron cosas magníficas a nuestras vidas, pero también nuevos riesgos y aspectos que nos obligan a reflexionar”, aseguró Sebastián Bortnik. Foto: ilustración Shutterstock.

2- Acompañar y brindar herramientas

El autor destacó la importancia de “educar a los chicos para un uso sano y seguro de las tecnologías”. Para ello, mencionó que es esencial “cuidarlos, acompañarlos y darles las herramientas para que eviten aquellas situaciones que pueden ser problemáticas, dañinas o poco sanas”. Al hablar de “empoderamiento”, Bortnik se refirió al rol de los adultos respecto a preparar a niños, niñas y adolescentes “para que sepan qué cosas son buenas y qué situaciones son riesgosas y hay que evitar”.

3- No subestimar los riesgos del mundo digital

“Hoy en día somos mayormente adultos analógicos criando niños digitales”, aseguró el especialista al tiempo que añadió que “por más que estemos muy cercanos a la tecnología, no dejamos de ser personas que crecimos y nos formamos con un pensamiento analógico”. Este quiebre generacional, explicó, hace que muchas veces y por desconocimiento simplifiquemos ciertas cosas. A la hora de profundizar en el tema, el autor sentenció que “el mito más importante es que los chicos la tienen clara con la tecnología”. “Hay una fantasía de que los menores la tienen tan clara que no hay nada que hacer como adultos. Entonces se sobreestima el control que los chicos tienen sobre esos riesgos porque se los ve tan duchos con la tecnología que se confunde facilidad de uso con comprensión o cuidado”, concluyó.

Sobre el ciberbullying: “Hay que trabajar para que los chicos entiendan que las agresiones en el mundo digital no son virtuales, son reales”. Foto: ilustración Shutterstock.

Sobre el ciberbullying: “Hay que trabajar para que los chicos entiendan que las agresiones en el mundo digital no son virtuales, son reales”. Foto: ilustración Shutterstock.

4- Reflexionar sobre el poder del ejemplo

“En la primera infancia el ejemplo es probablemente el principal recurso con el que cuentan las familias”, afirmó Bortnik. Para él, en lo que al uso de la tecnología se refiere “hay una subestimación de lo importante que es el ejemplo”. Para enfrentarse a este fenómeno, el especialista apeló a la deconstrucción, aplicando el término específicamente a este campo. “Hoy que todos entendemos lo que significa deconstruirse, creo que hay un objetivo secundario de deconstruirnos y reflexionar sobre cómo usamos la tecnología”, aseguró.

5- Hacer foco en la calidad del tiempo en pantalla (no sólo en la cantidad)

Una de las grandes preocupaciones de madres, padres, profesionales de la salud y educadores es el tiempo que los chicos le dedican a diferentes dispositivos tecnológicos. Bortnik, sin embargo, afirmó que “la calidad del tiempo que pasamos en la pantalla es mucho más importante que la cantidad”. Si bien reconoció que “hay que aprender a limitar la cantidad en cierta forma, una buena forma de ayudar a los chicos a delimitar es entender sobre la calidad de ese tiempo”.

Al respecto, explicó que muchas veces las actividades de menos calidad son las más adictivas; entonces, el punto allí es enfocarse en darles más calidad, además de ayudarlos a limitar la cantidad y diversificar. A modo de ejemplo, expuso: “Un chico puede estar cinco horas jugando al mismo jueguito o mirando fotos en Instagram y otro chico puede estar siete horas en la pantalla editando videos, jugando al ajedrez y un ratito mirando redes sociales”.

“Guía para la crianza en un mundo digital. Cómo educar para un uso sano y seguro de la tecnología” (Siglo XXI editores)

“Guía para la crianza en un mundo digital. Cómo educar para un uso sano y seguro de la tecnología” (Siglo XXI editores)

6- En pandemia y cuarentena, hay que flexibilizar las reglas

La pandemia de coronavirus rompió con todos los parámetros establecidos acerca del tiempo de exposición a pantallas. Bortnik reconoció que “cualquier regla que teníamos se hizo muy difícil de cumplir” y que, en este contexto, “hay que estar dispuestos a flexibilizarla”. Meets, Zooms, videollamadas de WhatsApp y de cuanta plataforma existe se hicieron parte de la rutina. “Una cosa es limitar el tiempo en pantalla cuando los chicos tienen otras herramientas para interactuar con el resto del mundo y otra cosa es entender que durante la cuarentena la pantalla era la única forma de seguir en contacto con el colegio, con amigos, con familiares; en algunos casos era hasta la única forma de hacer deporte, porque muchos hicieron entrenamientos en las casas”, explicó el especialista. En ese sentido, aclaró que “lo importante es que los chicos entiendan que estamos ante una coyuntura especial”.

7- “El control parental es como las rueditas de la bicicleta”

El control parental suele ser una herramienta destacada cuando los chicos comienzan a dar sus primeros pasos en el mundo digital. Pero, ¿cómo reconocer el límite adecuado entre el uso de este sistema y el desarrollo de la independencia de niños, niñas y adolescentes respecto a la tecnología? Para el autor es sencillo. “Si el control que hacemos sobre los chicos está perjudicando que aprendan a manejarse sin ese control en el futuro, lo estamos usando de manera incorrecta”.

Para explicarlo, realizó esta analogía: “El control parental es como las rueditas de la bicicleta: si vos las ponés pensando que las va a usar toda la vida, eso tarde o temprano va a perjudicar a tu hijo; si vos le ponés las rueditas porque entendés que es algo que puede estar durante un periodo, siempre con el foco puesto en que algún día va a poder andar sin ellas, eso es exactamente lo que tenemos que hacer con el control parental. Hay que entender que es algo que puede servir en la primera etapa, en los primeros pasos que vayan dando como usuarios, pero que a medida que llegan a la preadolescencia es algo que no va a estar más”.

“El control parental es como las rueditas de la bicicleta: si vos las ponés pensando que las va a usar toda la vida, eso tarde o temprano va a perjudicar a tu hijo", dice Bortnik. Foto: ilustración Shutterstock.

“El control parental es como las rueditas de la bicicleta: si vos las ponés pensando que las va a usar toda la vida, eso tarde o temprano va a perjudicar a tu hijo”, dice Bortnik. Foto: ilustración Shutterstock.

8- Contra el grooming, información y diálogo

“Hablamos de grooming cuando un adulto contacta a un menor a través de tecnologías, y mediante la manipulación o el engaño, lo lleva a realizar actividades de índole sexual”, definió el especialista. ¿Se puede prevenir esta problemática? Según él, sí; y en esto, sentenció, es clave “la educación y el diálogo”. “Los chicos tienen que llegar a la preadolescencia sabiendo qué es el grooming, sabiendo en qué situaciones tienen que tener cuidado, en qué situaciones tienen que decir que no y en qué situaciones tienen que pedir ayuda”, aseguró. Y concluyó: “Los chicos que crezcan acompañados de un proceso de Educación Sexual Integral estarán mejor preparados para estas situaciones”.

9- Denunciar dentro de las aplicaciones y también en la Justicia

Uno de los principales temores de los adultos a cargo respecto al mundo digital son los diferentes delitos informáticos de los cuales los chicos y chicas pueden ser víctimas. Si esto sucede, el autor explicó que es importante denunciar por las dos vías existentes: tanto dentro de cada aplicación como en la Justicia. “Las denuncias vía redes sociales tienen un objetivo que es que el propio proveedor tome una acción correctiva que tiene que ver con bloquear al usuario o quitarle el acceso”, mencionó al tiempo que añadió que “desde ese lugar, desde controlar o limitar el impacto de un usuario dañino o malicioso, tiene sentido”.

Sin embargo, Bortnik sostuvo que “es importante entender la diferencia entre una denuncia en la aplicación y una denuncia en la Justicia, por ejemplo en un caso de grooming”. Al acudir a la Justicia (llamando al 0800-222-1717 en todo el país o al 137 en la Ciudad de Buenos Aires) lo que se busca es que “haya una causa y una condena”. “Las dos denuncias son distintas, son funcionales, eficientes y hay que tener en cuenta a ambas como opciones”, dijo el especialista.

10- Reconocer el ciberbullying, para no padecerlo ni tampoco perpetrarlo

“El ciberbullying o ciberacoso es el uso de violencia y/o agresiones a través de Internet de forma desmedida y sostenida en el tiempo”, describió Bortnik. En esta problemática, el diálogo y la información también son protagonistas, ya que tal como afirmó el autor, “hay muchos chicos que sufren la violencia en las redes pero también hay muchos chicos que la perpetran”. “Hay que trabajar para que los chicos entiendan que las agresiones en el mundo digital no son virtuales, son reales”, concluyó.

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