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Cali: la historia de las tumbas ocultas bajo Plaza de Cayzedo y la Catedral - Cali - Colombia

Cali: la historia de las tumbas ocultas bajo Plaza de Cayzedo y la Catedral – Cali – Colombia


No solo aguas servidas recorren esas entrañas entre las calles 11 y 12 con las carreras quinta y sexta.

Hay un túnel de un poco más de medio kilómetro de extensión con pasadizos ocultos que, según las historias, pueden llegar a alcanzar los 60 y hasta los 100 metros de profundidad, un túnel que en el siglo pasado fue sellado y cuya entrada está por debajo de la Catedral. Desde allí, la cavidad abarca, por lo menos, cinco cuadras hasta el Palacio de Justicia.

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Bajo ese pavimento congestionado por más de 1.500 vehículos diarios, yacen aún tumbas del primer cementerio en la ciudad desde su fundación, cuando Cali era apenas un asentamiento de no más de 1.150 viviendas de techo de paja, y paredes de bahareque y adobe sobre calles en piedra y tierra. 

Así era la Catedral en los años de 1800.

Foto:

Archivo de la Catedral de San Pedro y la Arquidiócesis de Cali

En ese cementerio quedaron los restos de los primeros moradores en aquella época de La Colonia, período que se inició en 1535, cuando Cali había tenido todo un trasteo desde su sitio original, en la región de Yotoco –un municipio del centro vallecaucano– hasta quedar oficialmente constituida en 1536, donde hoy se encuentra ubicada.

Pero cuentan las leyendas, como lo recalcan cartas capitulares del Archivo Histórico de la ciudad, así como algunos sacerdotes de la Catedral que en estos pasadizos secretos además de tumbas, también habrían quedado tesoros enterrados, acumulados por los conquistadores españoles, tras su empeño en dar con el Dorado y en alcanzar el oro de las tierras vallecaucanas que dominaba el

En estos pasadizos secretos además de tumbas, también habrían quedado tesoros enterrados, acumulados por los conquistadores españoles

Para tener tales riquezas se libraron cruentas batallas con derramamientos de sangre de indígenas, en ese camino desenfrenado desde La Conquista hacia La Colonia.

El ingeniero y estudioso de la historia de Cali Claudio Borrero, quien fue concejal y funcionario de la Alcaldía, recuerda que había muchas historias que hablaban de que el túnel con esos tesoros era de baldosas de mármol.

Esta es la Catedral de San Pedro, al frente de la Plaza de Cayzedo, en el centro de Cali.

Esta es la Catedral de San Pedro, al frente de la Plaza de Cayzedo, en el centro de Cali.

Foto:

Santiago Saldarriaga. EL TIEMPO

Son leyendas de una historia que data de hace cuatro siglos sobre el mundo inexplorado que hay detrás de las paredes donde están el altar mayor de la Catedral y osarios con los restos de obispos para descender luego por una vieja escalera de madera, la cual quedó inutilizada por el sellamiento.

Allí comparten el espacio, ya sea en el suelo o empotrados en las paredes, los restos de monseñor Lisandro Rodas, monseñor Eladio Perlaza, monseñor Alberto Uribe Urdaneta y monseñor Isaías Duarte Cancino, asesinado el 16 de marzo de 2002. Son las únicas tumbas visibles.

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Según esas cartas capitulares, conforme iba avanzando la época de la Colonia, también las persecuciones a quienes se rebelaban a la Corona española por lo que el túnel habría sido, además, una ruta de escape de los opositores criollos para evitar ser fusilados. 

La Catedral, en la transición entre los siglos XIX y comienzos del XX.

La Catedral, en la transición entre los siglos XIX y comienzos del XX.

Foto:

Archivo de la Catedral de San Pedro y la Arquidiócesis de Cali

Muchos de ellos eran de familias reconocidas, como la del prócer Joaquín de Cayzedo y Cuero, que gestaron el Grito de Independencia de Cali, 17 días antes del que dio todo el territorio nacional en 1810.

Sin embargo, no es claro quién o quiénes crearon el túnel y los pasadizos. En las cartas capitulares se puede concluir que las excavaciones habrían tomado forma entre 1560 y 1800. Según estudiosos de esta historia no conocida, quizás, el túnel empezó a cubrirse con la puesta de la primera piedra de la Catedral en 1772.

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Fue así que mientras en la superficie, la población en el transcurso de esos tres siglos continuaba con sus quehaceres, acudiendo a los toldos de puestos mercado sobre suelo en tierra que hubo frente a la Catedral donde está la plaza de Cayzedo, debajo ya se acumulaban unas 2.000 tumbas desde la calle 11.

Según esas leyendas, bajo la plazoleta que antes era la Plaza de la Constitución y bajo la Catedral también quedaron enterradas algunas de las víctimas de una violenta toma de la iglesia, en plena misa de gallo del 24 de diciembre de 1876.

Bajo la Catedral también quedaron enterradas algunas de las víctimas de una violenta toma de la iglesia, en plena misa de gallo del 24 de diciembre de 1876

Esa revolución, con saqueos en toda la ciudad, fue parte de la guerra civil que a mitad de ese año iniciaron radicales y conservadores del Cauca y Antioquia, quienes se rebelaron en contra de una persecución religiosa y política del gobierno.

Esas víctimas fueron hombres y mujeres, muchos de los cuales fueron sepultados en este sector del centro de la ciudad, por lo que la zona se convirtió en el cementerio oficial y el primero que tuvo Cali.

Posteriormente, entre 1800 y 1900, en esas entrañas también se sumaron los restos de familias de renombre, como los Guerrero o los Zawadsky.

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Y hasta militares del siglo XIX fueron inhumados en esa Cali subterránea. Una evidencia de ello fueron los restos humanos descubiertos con la intervención y las mejoras que en 1960 encabezó la Arquidiócesis de Cali en la Catedral, teniendo en cuenta que en sus paredes había huella de fuertes sismos (en 1867 fue el más devastador y en 1925 se cayó la torre). En ese 1960, los cuerpos hallados se identificaron como de soldados de 1800 por sus vestimentas y accesorios.

Desde entonces no se ha vuelto a saber sobre más osamentas ni sobre el oro o las riquezas de las épocas de la Conquista y la Colonia. Son parte de las leyendas de que siguen allí, ocultos en ese túnel profundo y sellado en la ciudad bañada por aguas servidas.

CAROLINA BOHÓRQUEZ 
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
CALI

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