Conecte con nosotros

Economía

Copa América: lo que perdió Colombia al quedarse sin ser una de las sedes | Finanzas | Economía

Publicado

en

Copa América: lo que perdió Colombia al quedarse sin ser una de las sedes | Finanzas | Economía

Luego de 20 años, el país se preparaba para volver a recibir la Copa América, el certamen más antiguo de selecciones de fútbol del mundo. Sin embargo, antes de siquiera tocar el balón, Colombia solicitó aplazar el certamen hasta noviembre y la Conmebol se negó.

De hecho, el evento estaba programado para junio del 2020, pero la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) decidió suspenderla un año más por la pandemia del coronavirus.

(Le puede interesar: Cuánto invirtió Colombia en mejoras para una Copa que no tendrá).

Las sedes Argentina y Colombia tuvieron entonces un reto adicional mientras atendían la crisis sanitaria. A medida que avanzaba el año debieron ajustar restricciones como las de los vuelos viajes desde destinos como Brasil, en donde se originó una de las variantes de la covid-19 más contagiosas, así como la planeación y flexibilización de medidas para la llegada de los hinchas y de los equipos.

Incluso tuvieron el reto de la distribución de 50.000 vacunas, que la Conmebol ha destinado sin costo para las asociaciones, jugadores, árbitros, técnicos y colaboradores, con el fin de hacer el torneo más seguro.

(Vea también: La Copa América y otros proyectos que el paro nacional ‘tumbó’).

CON TODO EN LA CANCHA

Pese a la decisión, el país ya había dispuesto de una inversión de $12.500 millones de pesos para las mejoras de cuatro estadios. Por ejemplo, el Nemesio Camacho El Campín de Bogotá recibió $2.499 millones, al igual que el Atanasio Girardot de Medellín, mientras que el Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquillla y el Estadio Olímpico Pascual Guerrero de Cali recibieron $2.500 millones.

El Campín fue uno de los estadios en los que se invirtió para la Copa América 2021.

Abel Cárdenas. EL TIEMPO

La idea era dejar a tono la iluminación, los sistemas eléctricos y de comunicaciones. Además, de acuerdo con el Ministro del Deporte, Ernesto Lucena, se generaron 5.600 empleos directos y 16.600 indirectos.

El país está garantizando los protocolos de seguridad exigidos por Conmebol, estamos dando un parte de seguridad, para que los eventos deportivos estén aislados”, había explicado Lucena.

Solo por la decisión de que el evento no contara con público, el país perdió $38.000 millones, que estaban calculados en el borrador de decreto del Ministerio de Hacienda, en el que se establecieron las exenciones tributarias y fiscales. También, el Gobierno esperaba con que cerca de 45.000 viajeros gastaran $489.000 millones, lo que tendría un impacto positivo en la economía. Con eso, el país podía tener ingresos fiscales que ascendían a $54.000 millones.

(Le puede interesar: Egan Bernal, una cara amable en el imperio de un polémico empresario).

GOLES EN CONTRA

Fueron varios los factores que se juntaron y que le costaron el partido de la sede al país. El primero fue el paro, que empezó desde el 28 de abril, sumado a los enfrentamientos con la Policía, y el poco avance en la negociación del Gobierno con el Comité del paro.

La tercera ola de contagios de coronavirus en el país fue el segundo factor. Colombia reporta desde el 10 de marzo mínimo 3.000 casos diarios de coronavirus y el punto más alto de contagio se tuvo el 23 de abril, con 19.919 casos. Y partir del 20 de marzo mueren a diario 100 personas por la enfermedad.

Manifestantes en Bogotá

Manifestantes protestando frente al estadio El Campín, de Bogotá, en medio de las jornada de paro en Colombia.

EFE

Pero aún si se hubieran ignorado estos dos puntos, el simulacro que tuvo el país la semana pasada con la Copa Libertadores fue la estocada final. Las imágenes de los jugadores en un minuto de silencio mientras afuera manifestantes y Policía se enfrentaban, los gases lacrimógenos afectando a los jugadores y técnicos, así como las ocho interrupciones que tuvo un solo juego. La hora de tardanza en el inicio de otro y los 20 contagios de covid de River Plate tras disputar en Colombia en el compromiso contra Santa Fe, daban muestra de que no era viable continuar.

Incluso, Alberto Fernández, presidente de Argentina, la otra sede del certamen había señalado que en la medida de que se cumplieran las condiciones y controles, podrían hacer el evento sin contar con Colombia, “porque lo que pasó en River estos días demuestra lo que objetivamente puede pasar”, argumentó.

(Vea: Sin la Copa América, ¿cambia el panorama para industria turística?).

Colombia llevaba dos años alistándose para el evento y pudo ser un síntoma de reactivación, pero el contexto no le ayudó.

La cancelación es lamentable para el sector y para el país. Seguiremos impulsando esta categoría de turismo en Colombia, pues tiene mucho potencial”, dijo Gustavo Toro, presidente de la Asociación Hotelera y Turística de Colombia – Cotelco.

PORTAFOLIO

Fuente de la Noticia

Tendencias