Deceso de Omar Gómez Mena

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El lunes, 25 de noviembre, falleció en Puebla – México, Omar Gómez Mena, quien en los últimos años llegó al país Azteca a acompañar a sus hijos allá residenciados, siendo el primero hace más de 30 años.

Nació en Quibdó, Chocó, el 20 de julio de 1930, vivió entonces 89 años, y desde joven se radicó en Buenaventura.

Fueron sus padres: don Manuel E. Gómez Valencia y doña Ana Dolores Mena Urrutia.

De su matrimonio con doña Aleida Ferreira, mi comadre, nacieron sus tres hijos:

Omar Gómez Ferreira, médico radiólogo, Xiomara Gómez Ferreira, fisioterapeuta egresada de la Universidad de Manizales y Marlon Gómez Ferreira, médico, ambos galenos graduados en México.

Cómo trabajador de la Flota Marcante Gran Colombiana, donde se jubiló, don Omar y su familia integraron el grupo fundador del Barrio que en Buenaventura, km 8, lleva ese nombre, y en la Gran Colombiana, su familia y la mía compartieron vecindad que las unió como una sola.

Durante el bachillerato de sus muchachos, en el Colegio Seminario San Buenaventura, yo, cómo docente de ese plantel -me honra señalarlo-, cobijé de padrino a Omar, su hijo mayor.

A sus 60 años de edad, ya pensionado, don Omar se consagró de apasionado al fútbol, al punto de crear una escuela de formación en este deporte, para niños que él dirigía y sostenía a sus expensas.

En su Escuela, esos niños actuaban disciplinados, correctos en su vocabulario, bien uniformados y pulcros en su aseo personal; él costeaba a sus discípulos el transporte, les proveía de agua para la sed, de uniformes a su costo en cada práctica y de algún alimento, haciendo patria, tratándo de arrebatar a la violencia, al ocio y a las drogas, a esos niños ajenos a su familia.

Hace 7 años junto a su Esposa, se había radicado en México, siguiendo la huella de sus hijos, como es lógico con el paso de los años, cuando la carga protectora se invierte, lastimosamente, doña Aleida también falleció allá en el 2014.

Acompañamos con nuestra voz solidaria a su familia en este duro momento. Paz en su tumba.

Por: Roberto Lozano Batalla /  Historiador de Buenaventura y del Pacífico Colombiano.

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