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Gobernanza regional y competitividad logística para la reactivación | Economía

Gobernanza regional y competitividad logística para la reactivación | Economía

La inversión en infraestructura permite a las ciudades lograr una mayor competitividad logística en función de la movilidad como elemento fundamental del intercambio y por consiguiente del consumo. En medio de la coyuntura, que implica la intervención del Estado como principal fuente de reactivación económica, las decisiones que se tomen al respecto serán relevantes para el desempeño de las ciudades con problemas de movilidad y sin mayores posibilidades de descentralización industrial.

Según el Cities In Motion Index (CIMI) en su edición 2020 diseñado por el IESE Business School de la U. de Navarra, Bogotá, Medellín y Cali ocuparon los lugares 120, 126 y 145 en el ranking mundial de “ciudades inteligentes”. Este índice se mide con base en 9 factores (101 indicadores) donde los más críticos en el caso colombiano corresponden a planeación urbana, capital humano y movilidad y transporte, que claramente afectan de manera directa la logística nacional.

Surge entonces la necesidad de fortalecer el marco institucional para el desarrollo de áreas metropolitanas, que permitan la toma de decisiones de manera centralizada en el ejercicio de la gobernanza regional y habiliten la implementación de soluciones basadas en tecnología, con diseños urbanísticos integrados, primordiales para el fortalecimiento de las cadenas de suministro.

Un buen ejemplo es Santiago de Chile, la ciudad latinoamericana mejor ubicada en el CIMI (puesto 66), que constituyó desde 2013 el CORE (Consejo Regional Metropolitano de Santiago), elegido por voto popular, con posibilidad de reelección indefinida e integrado por representantes de diferentes partidos. Su función es fiscalizar, reglamentar y resolver asuntos relativos al fomento, el desarrollo, la infraestructura y el ordenamiento territorial que los han llevado a avanzar sosteniblemente hacia el concepto de ciudad inteligente. La estrategia se basa en el despliegue de tecnología integradora e inclusiva que permite una mayor cohesión social y mejora la calidad de vida de sus 7 millones de habitantes. Santiago, también ha sido reconocida por sus observatorios en logística urbana siendo innovadores en sistemas de recaudo electrónico, optimización del transporte de carga y sustentabilidad en movilidad.

Para atraer inversión extranjera es necesario definir la estrategia política regional, especialmente en temas de planeación urbana, que facilite la conectividad y el intercambio de carga, así como la movilidad de las personas desde los lugares de trabajo hasta los centros urbanos en un nuevo ordenamiento territorial. El ejercicio de una buena gobernanza bajo el modelo de área metropolitana permite que las decisiones sean sostenibles y superen el escollo que representa el cambio de gobierno en los periodos definidos para alcaldes y gobernadores.

Una vez claras las reglas de juego se abre la oportunidad para integrar otros actores como: los gremios, las asociaciones de camioneros, los generadores de carga, los productores de materias primas, los demandantes de servicios logísticos, los ensambladores de camiones y los puertos aéreos, marítimos y fluviales (tan escasos en el caso colombiano), alrededor de temas como el intercambio y adquisición de nuevas tecnologías, así como el desarrollo de plataformas de código abierto para compartir información relevante para la toma de decisiones en el gobierno local.

Hay algunos casos interesantes como el del Área Metropolitana del Valle de Aburrá en Antioquia, que ha mostrado resultados importantes en materia de cooperación y convenios en movilidad sostenible, movilidad activa, transporte público y modelos de organización logística que al final se traducen en una mayor competitividad derivada de la disminución de los costos logísticos. Según el Departamento Nacional de Planeación (DNP) en su Encuesta Nacional de Logística 2018, estos costos ascienden al 13,5% sobre las ventas de las empresas consultadas y el 35,2% del componente del costo, corresponde a transporte. Esta área es, quizás, el mejor ejemplo de integración y continuidad en las políticas públicas, así como de un auténtico compromiso con la industria local. Podríamos atribuir a ello el crecimiento de algunos sectores manufactureros, así como el establecimiento casual o planeado de clusters que facilitan el intercambio y el desarrollo de nuevos negocios en medio de unas condiciones geográficas que históricamente han sido adversas para los antioqueños.

Dos elementos: la gobernanza y la participación, son pilares fundamentales sobre los cuales se estructuran las decisiones en ciudades inteligentes como Londres, Nueva York, Ámsterdam o París. Estas cuatro ocupan los primeros lugares a nivel mundial en el CIMI y, con la instauración de políticas regionales claras, participación ciudadana, creación de observatorios académicos, impulso a emprendimientos tecnológicos aplicados a lo urbano e integración de los diferentes actores logísticos, han logrado posicionar iniciativas regionales como un ejemplo tangible de que es posible zanjar las diferencias políticas y evolucionar hacia el desarrollo sostenible de la competitividad, en las ciudades que las conforman.

Por: Enrique Leiva Infante
Director de Logística
Egresado del Executive MBA de la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes
LinkedIn: www.linkedin.com/in/enriqueleivainfante

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