Buenaventura en Linea
José Luis Chilavert: el arquero que quiere ser presidente de Paraguay - Fútbol Internacional - Deportes

José Luis Chilavert: el arquero que quiere ser presidente de Paraguay – Fútbol Internacional – Deportes


José Luis Félix Chilavert siempre ha sido una voz fuerte contra la dirigencia del fútbol suramericano, contra las injusticias que, según él, cometen a diario los directivos. Amado por muchos, odiado por otros tantos, pero ídolo total en Paraguay, ahora decidió dar un paso más allá: quiere ser presidente de su país.

El 25 de diciembre (vaya fecha para anunciarlo), Chilavert, que ahora tiene 55 años, lanzó su candidatura para las elecciones de 2023, con el lema ‘Orgulloso de ser paraguayo’. Algo que nunca ha negado y que incluso lo ha llevado a peleas legendarias adentro y afuera de las canchas. Su principal rival es el actual mandatario, Mario Abdo Benítez, de quien, cómo no, ‘Chila’ ha sido muy crítico.

(Lea también: Freddy Rincón se despachó contra James, explosivas declaraciones)

Para el exportero, que llevó a la gloria a Vélez Sársfield al ganarlo todo con ese club (la liga argentina, la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental), que llevó a su selección a dos mundiales atajando en un arco y anotando en el otro, esa es la mejor manera de ayudar, no solo al fútbol, sino a todo su país.

Tiene una imagen de hombre rudo más que bien ganada. “Por ahí mucha gente tiene la imagen de lo que uno hizo dentro del terreno de juego y uno en la cancha no puede ser amigo de nadie, uno siempre quiere que la selección de su país gane. Vivimos en una sociedad tan egoísta y se juzga a las personas sin conocerlas”, les dijo Chilavert a los autores de estas líneas, en una charla en vivo, en el portal Más allá del Deporte.

“Siempre dije que la gente que viva cerca de mí sepa cómo es la persona. No estoy contando a todo el mundo las ayudas que uno hace, uno lo hace de corazón porque uno lo siente. Trabajo con 160 médicos en mi país, elegimos los lugares más pobres de mi país y doy charlas de motivación a los niños y lo hago en guaraní, que es el primer idioma de mi país. El guaraní es un idioma muy dulce”, agregó.

Sin Copa

Chilavert siempre quiso sacar adelante a su Selección. Pero por encima de eso estaba la situación social de su país. Por eso, en su momento, se negó a jugar la Copa América de 1999, en la que Paraguay fue el organizador y armó todo para conseguir el título. No lo logró: Uruguay lo eliminó en cuartos de final, tras un 1-1 en el tiempo reglamentario y un 5-3 en lanzamientos desde el punto penalti.

(Le puede interesar: Asprilla reveló que un narco le pidió permiso para matar a Chilavert)

“Yo no participé porque no estaba de acuerdo con que Paraguay hiciera la Copa. Lo dije en su momento y lo mantengo hoy en día: Paraguay debería dar prioridad en hacer hospitales, colegios, carreteras, eso son prioridades de un país. Además, designaron como director del comité organizador al general Lino Oviedo, con quien no comulgaba con su forma de actuar en el país. A mí me criticaron duramente, que era un traidor, me dijeron. Paraguay debería mostrar primero los defectos que tiene, hoy en día los tenemos y más con esta pandemia”, expresó.

“En ese momento se dijo que organizando estadios nuevos en Paraguay nos íbamos a beneficiar y fue al revés: los beneficios fueron para la Conmebol y los constructores. Y los endeudados somos nosotros, mi gente. Hoy en día algunos de esos estadios no se usan en el interior, se usan para pastar vacas”, recordó.

Contra la muerte

Si algo caracteriza a Chilavert es el liderazgo, algo que, incluso, tuvo que aplicar en momentos muy difíciles. Como el que vivió el 8 de mayo de 1988, cuando jugaba en San Lorenzo de Almagro. Ese día, mientras estaban en el vestuario, la barra brava del rival, Instituto de Córdoba, lanzó una bomba de estruendo que casi le cuesta la vida a uno de sus compañeros, Claudio Zacarías.

“Yo apenas me había puesto la pantaloneta y me estaba calzando la media, cuando el preparador físico nuestro, Alfredo Weber, mira para arriba y dice ‘¡fuego, fuego!’. Viene una explosión terrible, yo me tiro a un costado y Claudio, que estaba a un costado, se protege con el brazo para taparse la cara y un pedazo de vidrio de 25 centímetros se le incrustó debajo de la axila. Nunca había visto tanta sangre. Yo lo agarro, lo siento en una camilla. El kinesiólogo, Juan Mendoza, le hizo un torniquete con un paquete entero de algodón”, recordó.

“Yo salgo corriendo, descalzo. Busco una camilla para sacarlo, no me la querían dar, la saco a la fuerza y Juan y yo lo sacamos a la calle. No había ambulancia. Lo metimos en un carro de asalto de la policía y Juan y los médicos lo llevaron al hospital. Lo intervinieron y le salvaron la vida. Esas son las cosas que la gente no conoce y que hay que acabar. Las barras bravas hacen mucho daño, las utilizan los dirigentes y también los políticos, por eso son difíciles de erradicar”, aseguró.

El cartel de la campaña presidencial de José Luis Chilavert.

Pero él mismo tuvo que luchar contra la muerte, cuando era niño. A los 7 años, lo iban a intervenir por una enfermedad que en ese entonces no era muy conocida.

“Los médicos no sabían qué tenía y me querían operar para investigar. Yo tenía la piel muy amarilla. Hoy en día sabemos que lo que tenía era hepatitis. Empecé a pegar trompadas y patadas a los médicos y yo creo que Dios me ayudó a mí a que no me cortaran. Los médicos le dijeron a mi mamá: ‘Llévenselo, tiene seis meses de vida’. Si me hubieran operado, quizás me habría muerto. Camino a casa, mi mamá se cruza con una señora que le pregunta por qué está llorando. Ella le dijo que me llevaran a un curandero que prepara unas hierbas medicinales. Me llevaron y estoy contando la historia. Quizás Dios se convirtió en esa señora. Creo que soy amigo de Dios”, contó.

Esa capacidad de lucha la ha mantenido para luchar contra todo. En especial, contra los directivos del fútbol suramericano. El año pasado hizo un serie de trinos en su cuenta de Twitter contra el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, que hizo que este le instaurara una denuncia por injuria y calumnia. El juicio oral estaba programado par a el pasado 2 de febrero, pero Chilavert no se presentó: quería que fuera abierto y se transmitiera por televisión. Se espera la nueva fecha.

(Lea también: El ‘Pibe’ Valderrama y la dura crítica a James)

“Es una dirigencia nefasta. El presidente de la Conmebol, en blanco, gana 44.000 dólares por mes, y lo mismo cada presidente de cada asociación. Cada uno ocupa un cargo importante en una comisión de Fifa y ahí son 25.000 o 30.000 euros más. Y sin hacer nada. En mi país no hay ningún jugador que gane esa cantidad de dinero. Y estos personajes además han armado una cofradía”, aseguró Chilavert.

“Domínguez dice que él llegó a luchar contra la corrupción, y él ya estaba en la dirigencia desde que estaba (Nicolás) Leoz, desde que estaba (Eugenio) Figueredo, desde que estaba (Juan Ángel) Napout. Él quiere limpiarse, pero él está más sucio que un caño de escape”, agregó.

Para el exportero, el escándalo del Fifagate, que tiene hoy a buena parte de la antigua cúpula de la Conmebol presa en Estados Unidos, no se aprendió.

José Luis Chilavert

José Luis Chilavert, en el Mundial de 2002.

Foto:

AFP PHOTO/Yoshikazu TSUNO

“Creo que lo han perfeccionado: se cambiaron los perros, pero el collar sigue siendo el mismo. Mis valores no tienen precio y la denuncia de Domínguez me abrió todas las puertas. Sería un cobarde si no ayudo a transparentar el mundo del fútbol. Soy un guerrero, lo logré todo y mi deber es dejar un legado, les he abierto los ojos y el cerebro a muchos presidentes”, afirmó.

Chilavert también tocó al actual presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Ramón Jesurún, implicado en un escándalo de reventa de boletería que hizo que la Superintendencia de Industria y Comercio multara a la entidad con 16.000 millones de pesos.

“Hay que preguntarle a Jesurún qué pasó con el millón y medio de dólares que debió ingresar a la Federación cuando estaba el presidente anterior (Luis Bedoya). En Paraguay no ingresó a las cuentas. La justicia americana sigue investigando, estos personajes no pueden estar ahí, están matando el fútbol en Suramérica. A mí me encantó lo que pasó en Colombia: Jesurún debería estar preso, la reventa de boletas es un delito”, dijo.

(En otras noticias: Diego Maradona: justicia comenzó investigación clave con sus celulares)

Chilavert busca la presidencia de su país, aunque muchos le preguntan por qué primero no se hizo directivo del fútbol. Acá, su explicación: “Primero, los dirigentes no te permiten participar. Luego subestiman al jugador: algunos tenemos preparación, otros tienen alguna y otros no la tienen. Pregunto: ¿quién les tomó idoneidad a estos personajes que están al frente de la Conmebol? ¿Quién les dijo que estaban preparados? Las reglamentaciones han cambiado y los estatutos prohíben que una persona de afuera entre, a no ser que lleve años en la dirigencia. Es preocupante el silencio de los presidentes de los clubes de Suramérica. Al final, la Conmebol maneja el dinero de los clubes. Los clubes deberían ser millonarios, no deberían tener miedo. Estos personajes se lucran. Me tocó ver a un chico de un club de la primera de Paraguay que tuvo que salir a vender empanadas para que pudieran salir adelante, es injusto, estos personajes ganan millones. A todos los que nos gusta ver a nuestros ídolos pagamos por verlos a ellos, no a los dirigentes. Como dijo Martin Luther King, no me preocupa el insulto de los corruptos sino el silencio de las personas honestas”.

Cristian Camacho
José Orlando Ascencio
DEPORTES

Más noticias de Deportes

– El lote de ciclistas colombianos que va por la reconquista de Europa

– Decisión tomada: ¿hay fecha eliminatoria en marzo?

– Andrés Román: los detalles íntimos del frustrado paso a Boca Juniors

Fuente de la Noticia

Síguenos

Para que no te pierdas nada de nada.

%d bloggers like this: