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Tecnología

La importancia estratégica de la Tecnología Sanitaria

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Informe ‘Tecnología Sanitaria en el entorno COVID-19: puesta en valor de un sector esencial’

Redacción Interempresas07/01/2021

El estudio, ‘Tecnología Sanitaria en el entorno COVID-19: puesta en valor de un sector esencial’ es el resultado de una iniciativa de los órganos de gobierno de Fenin, con la pretensión de describir la situación general del sector industrial de Tecnología Sanitaria en España y promover una hoja de ruta que recoja recomendaciones para insistir en la importancia de crear un entorno adecuado para el desarrollo de este sector esencial y de alto contenido tecnológico.

La pandemia desatada por la propagación del virus que causa la COVID-19 a nivel global ha provocado que el año 2020 constituya un punto de inflexión para la humanidad en los frentes sanitario, social y económico. En la historia reciente de la humanidad, nunca se había hecho frente a una emergencia de estas dimensiones e impacto en las sociedades.

En los meses en que España ha afrontado el estado de alarma, la fase de desescalada y la aceptación de la “nueva normalidad”, el sector industrial de Tecnología Sanitaria ha sido esencial e imprescindible, especialmente, en la lucha contra la COVID-19. Este documento proporciona la síntesis, conclusiones y hoja de ruta derivadas del amplio estudio impulsado por la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin), que se ha realizado con el objetivo principal de describir y contextualizar la situación actual de este sector en España y analizar las claves de su desarrollo y puesta en valor, con especial foco en la producción y distribución de productos para abordar la COVID-19, y teniendo en cuenta el tejido empresarial existente (fabricantes nacionales, distribuidores nacionales, empresas multinacionales con plantas de producción en España y empresas multinacionales con centros de distribución).

Características generales del sector de Tecnología Sanitaria y Fenin

Las tecnologías sanitarias engloban un amplio espectro de más de 500.000 productos, dispositivos, equipos y servicios de alto valor, resultado de un proceso continuo de I+D+i, desarrollados para la prevención, el diagnóstico, tratamiento y curación de enfermedades, y con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los pacientes y de la sociedad, en general, contribuyendo a optimizar los procesos asistenciales del sistema sanitario. Durante los años 70 el sector de Tecnología Sanitaria en España impulsa su desarrollo de manera significativa aportando al sistema sanitario productos y dispositivos dirigidos a la prevención, diagnóstico y tratamiento de pacientes.

Fenin es la organización empresarial representante del sector de tecnología sanitaria, un sector estratégico y esencial también en la respuesta a la grave crisis sanitaria producida como consecuencia de la COVID-19 en España.

Como detalla el informe, desde el punto de vista económico, con anterioridad a la crisis sanitaria, el sector de representaba un 0,64% del PIB, con una cuota de mercado superior a 7.960 millones de euros. El sector está integrado por más de 1.000 empresas, que generan 27.800 puestos de trabajo directos y en torno a 100.00 puestos indirectos. Por otro lado, la mitad de las empresas del sector en España son empresas fabricantes. Las exportaciones del sector superaron los 3.500 millones de euros, afianzando su presencia internacional y mayor penetración en mercados exteriores a lo largo de los últimos años.

A raíz de la pandemia producida por la COVID-19, el sector de Tecnología Sanitaria en España ha hecho visible su carácter de sector estratégico, como un motor de innovación y clave en la solución de cualquier reto sanitario. Este sector, poco conocido en cuanto a su dimensión y alcance por la sociedad española fuera de entornos específicos, es esencial en el apoyo y ejecución de tareas de prevención, diagnóstico, tratamiento y soporte vital de pacientes, así como en la protección de los profesionales sanitarios y de la población a través de la producción y distribución de productos esenciales. Entre ellos, y en el contexto actual de la pandemia debido a la COVID-19, se encuentran productos tales como las mascarillas, batas, guantes, soluciones hidroalcohólicas, productos de desinfección de superficies e instrumental, productos sanitarios de un solo uso, bombas de infusión, equipos de monitorización, respiradores, tests de diagnóstico y otros.

El papel esencial de las empresas del sector para combatir la COVID-19 se ha puesto de manifiesto en ámbitos como la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y el soporte vital de los pacientes, protección de los profesionales sanitarios y de otros sectores, así como la digitalización de la atención sanitaria, entre otros.

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Estrategia de actuación del sector de Tecnología Sanitaria

Ante las dificultades surgidas al inicio de la pandemia en España acerca del abastecimiento y distribución de productos esenciales de protección personal y para la atención de pacientes en situaciones graves y críticas, el sector de Tecnología Sanitaria, a través de Fenin, estableció una estrategia de actuación del sector de Tecnología Sanitaria.

A través de la entrevista realizada a los responsables del sector de Fabricantes, Exportadores y Pymes sobre el desarrollo de esta estrategia y su impacto en las primeras fases de la pandemia en España, se describe una situación del sector de Tecnología Sanitaria insuficientemente dimensionado en cuanto a fabricación de determinados productos esenciales para la lucha contra la COVID-19, especialmente en el ámbito de la protección personal frente al contagio.

La intervención de Fenin ha sido decisiva a la hora de identificar proveedores en mercados internacionales, facilitar los procesos de compra, traslado y distribución de productos necesarios para combatir la COVID-19 facilitando el abastecimiento de una demanda exponencial en tiempo récord.

Por su parte, el sector de Salud Digital representa las empresas que desarrollan, diseñan e implantan herramientas digitalizadas para el registro, monitorización, prevención, diagnóstico, toma de decisiones y atención de pacientes en el ámbito sociosanitario.

La necesidad de evitar la propagación del virus ha acelerado la implantación de soluciones digitales en la atención sanitaria y ha puesto de manifiesto su potencial para transformar el sistema sanitario.

Según el estudio desarrollado por Fenin en colaboración con la Fundación COTEC, ‘Índice Fenin de Madurez Digital en Salud’, la madurez de la digitalización de los sistemas sanitarios de las Comunidades Autónomas en cuanto a la adopción y uso de las herramientas digitales en cuatro ejes fundamentales (profesionales, pacientes, soporte y análisis de datos), se estima en un 31% de la nota ideal y, por consiguiente, alejado de los estándares de otros países del mismo nivel de desarrollo.

Además, el grado de implantación y madurez difiere entre Comunidades Autónomas y entre zonas urbanas y rurales. A raíz de la pandemia, se ha puesto en evidencia la falta de medios de conectividad e interacción entre los registros que permitan el aprovechamiento analítico del inmenso volumen de información que se genera. Por este motivo, hay una urgente necesidad de poner un especial foco de atención en el desarrollo del apartado de compilación, conexión y analítica de datos a corto plazo.

La historia clínica electrónica es la herramienta digital que mayor grado de despliegue tiene en los centros de salud españoles de todas las Comunidades Autónomas si bien cada una de ellas utiliza herramientas diferentes al resto, situación que dificulta la conectividad y la gestión compartida de datos ágil y efectiva.

El sector de tecnología sanitaria ofrece sistemas de historia clínica electrónica, sistemas de soporte a la decisión, sistemas de monitorización remota de pacientes, y, en definitiva, soluciones que permiten la gestión de patologías tales como diabetes, apnea del sueño, entre otras.

Las necesidades de los profesionales sanitarios están siendo respondidas con soluciones tecnológicas poco intrusivas en su trabajo y que les ayudan en sus labores de consulta, diagnóstico, análisis de información y similares. Sin embargo, en el caso de los pacientes, la demanda está enfocada a servicios digitales que permitan un mayor grado de interlocución con el médico y que los aproximen a la información o a los diagnósticos asociados con los servicios que solicitan. Para ello es preciso salvar la brecha digital que afecta a distintos colectivos por razón de edad, origen o el desconocimiento del uso de tecnologías resultando necesario diseñar una estrategia adecuada, mejorar la personalización de los servicios y abordar acciones formativas adecuadas.

Durante la pandemia se ha producido un importante incremento de demanda de servicios y herramientas de monitorización, así como de seguimiento de datos, y las empresas se han adaptado a satisfacer las necesidades a medida que se iban planteando. En definitiva, se han dado iniciativas en función de las necesidades que han contribuido con las instituciones para hacer frente a la pandemia.

Es urgente desarrollar una estrategia para todo el sector de Tecnología Sanitaria en el que la digitalización tenga un papel determinante y transformador a través de una comisión de expertos integradora y transversal de inteligencia artificial y otras tecnologías disruptivas que permitan progresar en la transformación digital del Sistema Nacional de Salud, cuyas conclusiones sean adoptadas por las Administraciones Públicas a través de una serie de acciones que constituyan la columna vertebral de la transición hacia una digitalización de la salud en los próximos años. El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economía Española (2021-2023) es una oportunidad para acometer las inversiones relacionadas con los fondos de recuperación pero la transición hacia la transformación digital del sistema sanitario en España es una apuesta de medio largo plazo que deberá estar focalizada en un modelo evolutivo donde los procesos asistenciales sean diseñados adaptándose a las necesidades de las nuevas generaciones y, en base a esas necesidades, desarrollar nuevos instrumentos, herramientas y servicios.

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La pandemia ha forzado un cambio en el modelo asistencial en el que las tecnologías de salud digital tienen un papel esencial. Por ello, las expectativas para el sector son de desarrollo siendo importante analizar los proyectos, evitar duplicidades, aprovechar sinergias y canalizar de forma inteligente las inversiones.

Los activos en recursos humanos de este sector son muy valiosos y gozan de gran reputación fuera de España, siendo necesario retener este talento e incrementar la inversión en I+D+i para que puedan desplegar su enorme potencial. Hay que cambiar la óptica y considerar el capital destinado a educación y apoyo a I+D+i no como un gasto, sino como una inversión a rentabilizar.

La tecnología apoya al sistema de salud y a sus profesionales, pero no los sustituye. El sistema sanitario necesita de una transformación obligada porque el modelo actual está diseñado para las necesidades del siglo pasado. Hay que pensar en nuevos procesos, en modernizar los modelos asistenciales, en modelos orientados hacia la prevención, la cronicidad y a la potenciación de la atención primaria y domiciliaria. La tecnología tiene que apoyar todo este modelo de transformación integrándose en todo lo que es la nueva cadena de valor.

La explotación de datos a nivel masivo va a ser necesaria, así como una disponibilidad de herramientas de toma de decisión que permita acelerar tanto los diagnósticos como la derivación de los pacientes, una mejor monitorización en remoto y una mejor predicción en cuanto a cuáles son las distintas fases por las que pasa una persona en un modelo continuado o secuencial de atención. La COVID-19 ha acelerado la implantación de estas herramientas digitales, pero es preciso un marco regulatorio que de seguridad jurídica a todos los agentes del sistema.

Sector de Tecnología y Sistemas de Información Clínica

Este sector está formado por empresas fabricantes y distribuidores de equipos y productos basados en tecnología electrónica y/o informática, utilizados en todos los procesos asistenciales de prevención, diagnóstico, tratamiento y monitorización, así como soporte vital de los pacientes, ayudando a la ejecución de procesos clínicos eficientes y contribuyendo a garantizar la seguridad de pacientes y profesionales sanitarios.

Todas estas tecnologías dan soporte a distintos servicios y áreas sanitarias tales como anestesia, cardiología, endoscopia, esterilización, imagen médica, neonatología, quirófanos, monitorización, ventilación mecánica, entre otros, incluyendo los sistemas de información clínica, etc.

En este sentido, tanto la ventilación mecánica como el oxígeno, y la monitorización de pacientes críticos, se han mostrado como tecnologías esenciales para los profesionales sanitarios a la hora de abordar los problemas de insuficiencia respiratoria y Síndrome de Distrés Respiratorio Agudo de los pacientes con COVID-19 en centros hospitalarios, resultando ser un soporte vital e imprescindible para la supervivencia de miles de personas.

Al inicio de la pandemia producida por la COVID-19, los hospitales en España se colapsaron de pacientes afectados hasta triplicar las necesidades de camas de UCI, poniendo en evidencia la escasez y obsolescencia del equipamiento de estas unidades y, de forma más significativa, en lo referido a respiradores. Un gran número de empresas recondujeron su producción y multiplicaron su producción de respiradores, e incluso varios hospitales y empresas de otros sectores industriales se pusieron a desarrollar sus propios modelos, hasta un momento en el que el Ministerio de Sanidad se vio obligado a promover y publicar normativa sobre las pruebas mínimas que habían de realizarse antes de ser utilizados y validados dichos equipos ya que son productos sanitarios de alta complejidad técnica que no pueden fallar para no comprometer la vida de las personas.

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Por su parte, las tecnologías sanitarias utilizadas en el diagnóstico por imagen para la valoración clínica de patologías asociadas al coronavirus, como la neumonía, y otras patologías importantes para la salud, así como para la monitorización de pacientes, a través de la observación de sus parámetros, especialmente sensible en el caso de los ingresados en las UCI, se han mostrado como fundamentales para el diagnóstico de pacientes con COVID-19.

A través del estudio ‘Perfil Tecnológico Hospitalario’, que el sector viene realizando periódicamente en los últimos años, Fenin ha puesto en conocimiento de la Administración central y autonómica la situación de la grave obsolescencia de los equipos (por encima de los 10 años) y la baja inversión en equipamiento hospitalario que sitúa a España a la cola de los países de la UE, debido en muchas ocasiones a la política cortoplacista de reposición de equipos muy por debajo de la tasa de renovación sostenible necesaria, entre otros factores.

En este sentido, el sector aboga por el diseño de planes de renovación de tecnología sanitaria estructural que incorporen el principio de gestión del ciclo de vida, así como el uso de criterios y referencias internacionales para el cálculo de obsolescencia, un mantenimiento adecuado de las tecnologías para alargar su vida útil y a la incorporación de innovación incremental, valorando las alternativas contempladas en la Ley de Contratos del Sector Público y desarrollando un plan de choque con financiación finalista específica y diseño de las bandas Tecnológicas para la dotación de equipamiento.

Proyecto impulsado por Fenin

La Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, fundada en 1977, nació con la misión de agrupar a las empresas españolas de este sector, coordinar y defender sus intereses generales y ostentar su representación ante las autoridades autonómicas, nacionales y europeas. Cuatro décadas trabajando por la investigación y el desarrollo tecnológico, que permiten poner al alcance del Sistema Sanitario y la sociedad en su conjunto, todas las tecnologías, productos y servicios que mejoran la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y el control y seguimiento de las enfermedades. Fenin ha trabajado en esta iniciativa con la Fundación Gaspar Casal, su aliado en el diseño y metodología de trabajo, y con el Instituto Opinòmetre, quién materializó la encuesta y obtuvo conclusiones de la misma.

La historia clínica electrónica es la herramienta digital que mayor grado de despliegue tiene en los centros de salud españoles de todas las Comunidades Autónomas si bien cada una de ellas utiliza herramientas diferentes al resto, situación que dificulta la conectividad y la gestión compartida de datos ágil y efectiva

Fenin ha puesto en conocimiento de la Administración central y autonómica la situación de la grave obsolescencia de los equipos (por encima de los 10 años) y la baja inversión en equipamiento hospitalario que sitúa a España a la cola de los países de la UE

La COVID-19 ha acelerado la implantación de estas herramientas digitales, pero es preciso un marco regulatorio que de seguridad jurídica a todos los agentes del sistema

Empresas o entidades relacionadas

Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria


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