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Durante la educación en casa, Maloka llevó ciencia a 56.000 niños | Economía

Maloka durante la educación virtual llevó ciencia a 56.000 niños | Economía

Es erróneo pensar que los museos son autosostenibles, estos espacios siempre deben contar con el apoyo del Estado. Ese es el mensaje de la actual presidente Ejecutiva de Maloka, Adriana Correa, quien dejará el cargo a finales de este mes.

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Luego de haber mejorado en cuatro años la situación financiera de la entidad, la ejecutiva habló con Portafolio sobre el último reto que enfrentó antes de su salida: la covid-19.

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¿Cómo le fue a Maloka en la pandemia?

El año pasado tuvimos una reducción del 39% de los ingresos y una caída del 80% de los visitantes porque el museo estuvo cerrado. Pero tengo que decir que con la Junta cambiamos el plan de acción y reorientamos los recursos.

Tuvimos negociaciones con los bancos, aprovechamos para reducir los gastos financieros casi un 50% y en términos de costos y gastos, la disminución frente al 2019 fue el 18%. El impacto mayor de las reducciones que hicimos el año pasado se van a ver este año porque hay una carga importante de las indemnizaciones.

¿En qué se enfocaron en este tiempo?

El año pasado nos inventamos dos proyectos nuevos. Uno lo hicimos de la mano con la Secretaría de Educación que se llamó Aprende en casa, para llevar la escuela a las casas y nosotros montamos el capítulo de ciencia. Allí llegamos a 56.000 niños.

Y, respecto a este, también creamos un call center porque la mayoría de estas familias a las que les entregamos el material no tenían conectividad, entonces a través de esta herramienta podían llamarnos para resolver sus dudas.

Además lanzamos el primer programa virtual llamado clubes de ciencias Chicas Steam, que es un programa del MinTiC, dirigido a niñas de entre 12 y 15 años para mover el interés por carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Por estas acciones mejoramos el flujo de efectivo en 21%, que junto con la reducción del gasto, nos permitió cruzar el año y tener con qué arrancar este.

¿Qué tan frenadas serán las inversiones en 2021?

Cuando yo llegué, nosotros hicimos inversiones muy fuertes en la renovación general de Maloka. Por poner un ejemplo, el museo se inundaba y no estábamos cumpliendo ninguna de las normas para poder atender al público.

Luego destinamos otros recursos para la renovación de los contenidos. Hicimos cinco salas, inauguramos 10 laboratorios, y esa inversión fue alrededor de unos $35.000 millones.

El 2021 efectivamente es un año de menores recursos, seguimos recibiendo el apoyo de la Alcaldía, pero efectivamente hubo una reducción del 50% de este aporte. Sin embargo, con lo que hicimos en 2020 y los planes que tenemos este año pensamos que Maloka va a ser sostenible y va a poder cruzar este año.

¿Qué tanto influyen estos recursos para el sostener el museo?

Nosotros somos una corporación privada sin ánimo de lucro, no tenemos ganancias, todo lo reinvertimos en nuestro proyecto. Maloka se fundó con el apoyo público y privado, y los ingresos propios vienen de la taquilla, y de los proyectos que nosotros vendemos.

Pero siempre hay que enfatizar en que se necesita siempre del apoyo de la Alcaldía, independiente de la gestión. El 86% de los museos del mundo, incluso los más taquilleros, reciben siempre un apoyo permanente del Estado.

Pensar que los museos son proyectos autosostenibles es un error y puede poner en peligro a espacios como este. Somos espacios para que visitantes aprendan a distinguir hechos de las creencias, reforzar la toma de decisiones basada en evidencia, e incentivar la conciencia sobre la capacidad de producir conocimiento y transformar el entorno.

¿Cómo les ha ido en la reactivación?

Va lento, no lo voy a negar. Creo que todos hemos sentido el coletazo de estos apagones y prendidas, y la gente se confunde, a veces no es tan claro en el imaginario de las personas que pueden ir. Pero estamos abiertos, con todos los protocolos de bioseguridad, funcionando como siempre lo habíamos hecho.

Usted deja su cargo, ¿por qué se va? ¿cómo deja al museo?

Me voy por razones muy personales, llevo 17 años viviendo en Bogotá y vuelvo a mi ciudad. Con la Alcaldía tanto de Enrique Peñalosa como de Claudia López no tengo sino agradecimiento.

Cuando yo llegué el museo estaba en una crisis financiera profunda, a punto de ser liquidada.

No se le estaba pagando a su propia planta, teníamos más de 166 acreedores, el resultado neto había sido negativo en 16 años, el 2016 cerró con un resultado neto de – $1.937 millones.

Al compararlo con este último cuatrienio, los ingresos de la corporación aumentaron en un 37%. En estos años gestionamos más de $45.000 millones, nos fueron aprobados dos proyectos en el sistema de regalías de ciencia por $15.000 millones y logramos tener resultados netos positivos antes de la pandemia.

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