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‘No hay prueba de que Hermes mató a su ex esposa’

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“Lo cierto es que Myriam si apareció muerta…”, dijo el juez al manifestar que no hay un solo indicio que diga que Hermes Cabrera Pascuas fue el responsable de la muerte de su ex esposa, la comerciante Myriam Ovalle Téllez, en abril de 2017 en Pitalito.

El pronunciamiento fue hecho por el Juez Tercero Penal Especializado de Neiva, al anunciar el sentido de fallo absolutorio a favor del procesado, al término del juicio oral en su contra.

Cabrera Pascuas fue acusado por la Fiscal Tercera Especializada de Neiva, de los delitos de desaparición forzada y feminicidio agravado, luego de haber sido hallados restos óseos de su ex compañera sentimental, quien había sido reportada como desaparecida por él mismo, el 4 de febrero de 2017, horas después de haberla acompañado a realizar unas compras a diferentes establecimientos comerciales en el Valle de Laboyos.

Señaló la representante del ente acusador que el hombre “seleccionó” a la víctima aprovechando la confianza que tenían, por ser su excompañera sentimental y su finalidad era “adquirir los bienes y dinero que poseía la víctima”.

Agregó que por esta razón la privó de la libertad, la ocultó sin dar razón de su paradero, para luego “quitarle la vida, desmembrarla y arrojar sus restos a la orilla de una fuente hídrica” en el sector conocido como Vegas de Alumbre en la vereda Chillurco en el municipio de Pitalito.

El abogado Jesús María Lara Trujillo, defensor de Cabera Pascuas, logró que se desvirtuaran la acusación de la Fiscalía. “Doy gracias a Dios y a mi abogado por demostrar mi inocencia”, manifestó Cabrera Pascuas.

 

“Agobiada por las deudas” ‘No hay prueba de que Hermes mató a su ex esposa’ 8 16 noviembre, 2021

El juez en el sentido del fallo manifestó que hay duda en las pruebas aportadas por la Fiscalía en el juicio oral contra Cabrera Paccuas. “Si bien Hermes fue la última persona que tuvo contacto con la víctima y solo instantes después se produce su desaparición, existiendo inconsistencia en su relato que hizo en los momentos posteriores que hizo dejando a Myriam Ovalle en el centro, habrá de decir a favor del acusado que no existe prueba directa que lo incrimine en la desaparición o muerte de Miriam, pues nadie lo vio alejarse de la ciudad con esta, o en cercanía de donde fueron hallados los restos óseos”.

Sostuvo que no fue demostrado en las audiencias los supuestos malos tratos que el hombre tenía con la comerciante. “No aparecen demostrados los maltratos porque no hay un solo examen de Medicina Legal que nos atienda lesiones o incapacidades, los moretones o las heridas que se dice le fueron causadas, porque ninguno de los familiares refiere ciertamente haber observado en momento cuando Myriam se cayó de las escaleras, no hay testigo de que Hermes la empujó”.

Agregó que las hijas de la pareja, detallan las buenas relaciones que tenían sus padres, “es decir Myriam y Hermes y en especial el buen trato amoroso y cordial que les daba su padre luego de la muerte de su mamá”.

Indicó el togado que este aspecto de la personalidad del acusado es importante resaltar, “pues la Fiscalía no ahondó en el, sino que se detuvo a lo únicamente afirmado por la familia de la víctima, siendo así entonces cuando afloran conclusiones alejadas de la realidad”.

La fiscal en la acusación sostuvo que Cabrera Pascuas habría asesinado a su ex compañera sentimental para quedarse con dinero y bienes, sin embargo, el juez aseguró que estos señalamientos no contaron con respaldo en las pruebas aportadas en el juicio. “No hubo aprovechamiento de la confianza preexistente, tampoco hubo adquisición de bienes de la víctima que dijera uno “había un seguro altísimo o tenía que haber una suma grandísima de dinero y había que ver cómo me quedaba con ella, no”, no había más que repartir y lo que había sirvió para pagar la deuda y pagar el entierro, la camioneta le correspondía a sus hijas”, explicó el juez.

El juez señaló además que la traumática muerte de la mujer no es prueba para establecer que era para Cabrera Pascuar quedarse con su dinero y propiedades. “No existe elemento de prueba cierto o al menos razonable como para inferir que con su sola muerte, sin desmembración alguna a pedazos no pudiera haberse obtenido beneficio económico, lucro o seguro alguno en beneficio de su ex esposo ahora acusado, asiéndose necesario contrariamente picarle sus extremidades superiores e inferiores para su pago o para obtener beneficio económico algunos…”.

Agregó que si en verdad Myriam tuviera un seguro económico, “que no lo tenía”, o alguna fuente de ingreso para Cabrera Pascuas con su muerte conseguirlo, “pues le daba lo mismo mandarle a pegar un solo tiro o pegarle un solo tiro, que picarla. No tenía objeto meterse en titánica tarea de cogerla y picarla. Con un solo tiro mataba y cobraba el seguro, no hay razón lógica para ello, no hay una causa efecto razonable”.

El brutal asesinato de la comerciante estaría apuntando a una retaliación, al parecer, por deudas que tendría y que no fue investigado por la Fiscalía. “Deviene en la forma y manera cómo ocurrieron los hechos más bien una posible retaliación o venganza, aspecto este que no fue siquiera ventilado como posible en la investigación de la Fiscalía, más aún cuando se obtiene ostensible en juicio el estado de presión que aquejaba a Myriam por las deudas que principalmente con los prestamistas informales que se dicen llamarse ‘gota a gota’”, manifestó el juez.

En el juicio quedó en evidencia no solo que Myrian acostumbraba a adquirir créditos mediante la modalidad ‘gota agota’, sino que le había manifestado a su sobrino José Lisardo Quilindo Ovalle, que quería desaparecerse, al estar cansada de las deudas. “Se sentía agobiada por cuanto muy a menudo le asediaban para su pago, de tal situación dan cuenta su mamá, su compañero Oswaldo y su sobrino José Lisardo Quilindo Ovalle a quien dijo que ella agobiada por las deudas pensaba desaparecer, hacerse pasar por muerta y así cambiarse su nombre…”, recordó el juez en la audiencia del sentido del fallo.

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