Foto Juan David Padilla Vega

La Bonaverense Carmen Vásquez Camacho, ministra de Cultura del Gobierno de Iván Duque (2018-2022), habla para El Espectador sobre cómo trabajará esta cartera nacional.

En su memoria, la paz se materializa en el sonido de los cantos de su abuela, Purificación Murillo, quien la arrullaba y, sin importar dónde estuvieran, le entregaba gozo a su corazón, a su alma.

Si tiene que definirse la actual ministra de Cultura de Colombia, Carmen Vásquez Camacho, pronuncia palabras que suenan a Pacífico, a arrullos, a cómo, en el puerto de Buenaventura, las manifestaciones ancestrales de la herencia africana del país se combinan con el empuje del comercio, con una lucha constante por mejorar las condiciones, con un territorio que sueña.

“Soy una mujer afrodescendiente de región, de territorio, con un arraigo muy especial por la cultura, por los cantos y los bailes de mi tierra, Buenaventura. La gastronomía del Pacífico es una de mis principales pasiones, no me resisto a una buena piangüa, ni qué decir del toyo”, relata, mientras sus rasgos dejan en claro que une la belleza de las pieles negras con la alegría de una raza marcada por el sonar de la marimba. Vásquez creció en una familia insignia de las tradiciones del Pacífico: “Dormía entre arrullos de mi abuela, mi familia se congregaba para escuchar la sabiduría de los viejos”.

Abogada de profesión, fue designada por el presidente Iván Duque porque la considera una “brillante líder y gestora pública”, de la que destaca su “experiencia con las comunidades, formación y amor por las tradiciones culturales y minorías étnicas”.

Aunque en cualquier calle de Buenaventura podrían simplemente decirle “la niña Carmen” o “Carmencita”, según su tradición popular para nombrar a la mujer; en lo público es conocida porque se formó en derecho en la Universidad Libre de Cali, cursó maestría en derecho administrativo, especialización en relaciones internacionales y derecho constitucional. Se desempeñó como ministra plenipotenciaria de la Misión de Colombia ante la OEA, viceministra para la Participación e Igualdad de Derechos del Ministerio del Interior, contralora delegada para el sector Defensa, Justicia y Seguridad. Además, fue secretaria privada de la Contraloría General de la República y asesora etno-jurídica del Ministerio del Interior.

Dice el exministro del Interior Juan Fernando Cristo, quien la conoce hace 20 años y trabajó junto a ella en el gobierno pasado, que “Carmen es una mujer muy disciplinada, dedicada a su trabajo, quien asume los desafíos con mucha responsabilidad. Trabajamos en una tarea bonita en los territorios y debo reconocerle que es una gran gestora, que se siente muy identificada con su raza, que lucha por los derechos de los afros, pero de las demás razas también, de las minorías, y me mostró una gran capacidad de conectarse con la gente”. Es la primera vez que una mujer de Buenaventura llega al Ministerio de Cultura. No es la primera afro, pues ya estuvo la capitalina Paula Marcela Moreno (2007-2010). Los demás responden, en su mayoría, a la idea del blanco: los ministros de Cultura han sido los bogotanos Ramiro Osorio (1997-1998), Alberto Casas (1998-1999) y Elvira Cuervo (2006-2007); el antioqueño Juan Luis Mejía (1999-2000); las vallenatas Consuelo Araújo (2000-2001) y María Consuelo Araújo (2002-2006), la cartagenera Araceli Morales (2001-2002) y la caleña Mariana Garcés (2010-2018).

De la última ministra, quien gobernó durante ocho años, recibe un país que incrementó el promedio de lectura, aumentó el presupuesto hasta un 100 % respecto al que recibió, trabajó por el patrimonio cultural y las tradiciones ancestrales, articuló el trabajo con los territorios después del conflicto con las Farc; pero, por otro lado, tuvo diferencias fuertes con sectores como el del teatro, con las mujeres escritoras (Año Colombia-Francia) y dejó en debate qué se debe hacer con el tema de la economía naranja.

Carmen Vásquez Camacho habla para El Espectador de los señalamientos del sector por no ser una gestora con experiencia directa en el campo, del galeón San José, el presupuesto y otros temas que mira desde una óptica territorial, del folclor, las comunidades, el impulso de la creatividad y la reconciliación.

¿Qué retos asume en esta cartera?

Uno de los principales retos es llegar a todos los territorios para escuchar y construir, de la mano de las comunidades. Queremos transformar las regiones, impulsar el bienestar y el desarrollo a partir de la riqueza cultural. Sabemos que la cultura es motor de transformación económica y social, es la oportunidad que tenemos para abrir puertas y consolidar nuevas formas de desarrollo. Nuestra prioridad es que las prácticas artísticas y culturales de las comunidades generen un desarrollo sostenible. Para esto, impulsaremos tres líneas estratégicas: la creatividad y el desarrollo, el patrimonio cultural y la memoria y la economía naranja.

¿En qué se basará su proyecto de gobierno?

Para el eje de creatividad y desarrollo vamos a ampliar y diversificar los incentivos a la creación, investigación y la circulación para nuestros artistas y entidades gestoras en los territorios. Daremos prioridad a estrategias de formación, de forma articulada con el sistema educativo, a organizaciones culturales, creadores, investigadores y emprendedores del sector cultural. Fortaleceremos los programas de fomento a la lectura y la escritura, queremos que los índices de lectura se incrementen; un país lector es un país con más oportunidades.

Vamos a garantizar el acceso temprano a la cultura en todos los territorios y a promover que los padres lean con sus hijos desde la primera infancia. Incentivaremos el desarrollo de talentos con la expansión de programas musicales y la creación de iniciativas similares en otras disciplinas creativas. Estamos trabajando para implementar la estrategia Museos para Todos, los territorios conocerán más galerías itinerantes y vamos a ampliar el alcance de las exhibiciones permanentes y temporales a través de la tecnología.

Frente a la línea de patrimonio cultural y memoria, consideramos que son dos factores que se complementan y constituyen una herramienta para el reconocimiento y valoración de nuestra diversidad cultural. Para ello, será vital la participación de los entes territoriales y organizaciones de la sociedad civil, así como dar impulso a los procesos de investigación y gestión del patrimonio, no solo en la Dirección de Patrimonio del Ministerio, sino en las entidades adscritas al Ministerio, como la Biblioteca Nacional, el Museo Nacional, el Archivo General de la Nación, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia y el Instituto Caro y Cuervo.

En tercer lugar, la economía naranja, como una política de Estado, será una de nuestras grandes apuestas para conseguir este objetivo. Esta es una política de desarrollo económico, liderada por el Ministerio de Cultura, en coordinación con las diferentes entidades del Estado, para garantizar una atención integral en los territorios. El talento y la capacidad creativa son el motor del emprendimiento. En el marco de este propósito, crearemos 1.400 centros Sacúdete, espacios integrados para la salud, la cultura, el deporte, la tecnología y el emprendimiento.

Algunos gestores culturales y ciudadanos critican que usted no tenga una experiencia en el sector, que sea abogada y no artista o gestora. ¿Cómo asume las críticas?

Soy una mujer de territorio, que sabe, por sus propias vivencias, el poder que tienen la cultura y el patrimonio cultural en nuestra identidad. En mi entorno familiar, en medio del contexto de una ciudad como Buenaventura, conocí cómo alrededor de nuestros talentos en oficios tradicionales se desarrollan grandes proyectos de vida. Además, en mi experiencia como ministra plenipotenciaria de la Misión de Colombia ante la Organización de Estados Americanos y como viceministra del Interior, trabajé en pro de los derechos de las poblaciones vulnerables, lo que me permitió conocer gran parte de las necesidades de los territorios. Puedo decir que trabajaré con empeño por los territorios a fin de cumplir las metas que nos trazamos como Gobierno.

¿Cuál es su postura en el tema de las industrias culturales, la economía naranja?

Con gran entusiasmo, el Ministerio de Cultura asume el reto de liderar y poner en marcha la política integral de la economía naranja. Para esta cartera es importante fortalecer las políticas públicas que permitan impulsar el sector cultural y creativo, pues es de los más dinámicos. Según la Cuenta Satélite de Cultura, el crecimiento 2015-2016 fue del 2,4 %. La medición más reciente, la de 2017, muestra cómo el sector cultural generó 247.849 empleos en el 2017, lo cual representa un 23 % más empleos que los generados por la explotación de minas y canteras (191.157). Por eso, la economía naranja se convierte en una valiosa oportunidad para la inclusión y nuevas formas de competitividad. Las industrias culturales tienen lógicas que necesitan una atención específica, puesto que no funcionan como las industrias tradicionales. Por ello, hay que reconocer y fomentar a todos aquellos agentes que, con su acción, complementan la labor de los creadores y llevan los bienes y servicios de la cultura a su destino final, que no es otro que el disfrute de los mismos.

¿Cuál es el camino que va a seguir con este tema?

Queremos que nuestro país sea reconocido como una nación donde las oportunidades de crear, producir y reproducir dichas creaciones encuentran los incentivos y las estructuras necesarias para el desarrollo económico, social y la mejora en la calidad de vida de los colombianos, teniendo en cuenta el respeto por las manifestaciones culturales del país y su valor patrimonial. Para ello, el Ministerio de Cultura se encuentra trabajando en la reglamentación de la Ley 1834 para establecer el Consejo Nacional de Economía Naranja, instancia desde la cual avanzaremos en la elaboración de una política integral para la economía naranja en consenso con las entidades que lo conforman, los gobiernos locales, la sociedad civil, los gremios, cámaras de comercio y clústeres y los sectores de la cultura. Estamos avanzando también en la definición del nuevo Viceministerio de Economía Naranja y un Fondo Nacional para la Economía Naranja. El presidente de la república ha anunciado que Bancoldex abrirá una línea de crédito de $130.000 millones para todos los emprendedores naranja y culturales del país, esto les permitirá acceder a créditos con tasas y plazos especiales.

Ministra, el escenario con el sector es delicado, con grupos como el de teatro y las escritoras se dio una distancia en el gobierno Santos, ¿cómo asumir esos roces?

Seguimos la línea del presidente Iván Duque: “Diálogo social”. Trabajo por escuchar todas las voces, esa es la única manera de construir, de cambiar de verdad algo en este país, por eso invito a conversar, por eso defiendo la posibilidad de escuchar.

¿Sufre el Ministerio de Cultura de centralismo?

Este Ministerio es cultura y territorio. Tenemos gran presencia en todo el territorio; realizamos acompañamiento y asistencia técnica con visitas locales a más de 1.000 municipios para dejar capacidad instalada que les permita ejecutar, de manera autónoma, sus políticas públicas. Otra expresión clara de la descentralización en el sector la vemos en la transferencia de recursos de las diferentes fuentes a los territorios, para que en su autonomía territorial los puedan ejecutar en los procesos culturales locales. Entre estas fuentes está el impuesto nacional al consumo de telefonía móvil, el Programa Nacional de Concertación y recursos de la Ley del Espectáculo Público, entre otros.

¿De qué manera debe trabajar el Ministerio con las regiones?

Reconocemos la diversidad, la riqueza y el gran potencial cultural de los territorios, por ello, este Ministerio será el Ministerio de las regiones. Trabajaremos en el marco del Sistema Nacional de Cultura y contaremos con una permanente articulación con las instancias culturales de los municipios y departamentos para brindarles asesoría y acompañamiento para el desarrollo de sus procesos de gestión cultural. Fomentaremos el diálogo social para la formulación de políticas públicas, planes y programas, para que en los espacios de participación queden plasmadas las visiones de las comunidades y de los sectores.

¿Cuáles son los subsectores que quiere fortalecer?

Trabajaremos por el fortalecimiento de todos los subsectores de acuerdo con sus particularidades, a través de las líneas de creatividad y el desarrollo, patrimonio cultural y la memoria y economía naranja.

¿Por qué el presupuesto de cultura en este Gobierno no contó con un aumento importante si el presidente dice que será “fundamental”?

El presidente Iván Duque se ha referido a su mayor apuesta en el sector, y es la de terminar su Gobierno dejando el presupuesto más alto que haya tenido el Ministerio en su historia. No tener más presupuesto significa: dejar de hacer parte de lo que se estaba haciendo, seguir haciendo lo mismo o cambiar todo,

¿Cuál es su decisión?

Estamos trabajando para incrementar el presupuesto del Ministerio, tenemos la tranquilidad de que es un tema prioritario para el presidente Duque.

Ministra, especifique por favor ¿qué aumento pedirá y con qué fines?

El presupuesto del Ministerio siempre es muy bajo y este año había sufrido un recorte. Estamos solicitando un presupuesto que nos permita fortalecer el programa de estímulos, crear el Viceministerio de Economía Naranja, adelantar la política en este tema, también es importante fortalecer el Programa Nacional de Salas Concertadas. Trabajamos en la cifra.

¿Terminará con algún proyecto del antiguo ministerio o les dará continuidad a ellos?

Lo que vamos a hacer es fortalecer algunos programas. Nuestro énfasis va a ser en creatividad y desarrollo, en patrimonio cultural y memoria, ello no quiere decir que dejemos de invertir en lo que se ha hecho bien.

La mayor inversión del Ministerio en los pasados ocho años fue en el libro y la lectura, ¿va a cambiar esto?

Vamos a seguir incentivando la lectura. Pienso que el Ministerio ha tenido muy buenos resultados con esta política y sería un error no valorarlo. En los ejes de Gobierno hay una línea muy importante que definió el presidente Duque, la cual busca desarrollar un Programa Nacional de Bibliotecas Itinerantes y fomentar la lectura a los niños en familia.

¿Qué hará ese Viceministerio de Economía Naranja?

Para el presidente Duque, la economía naranja es una prioridad; por tal razón trabajamos en la creación del Viceministerio de Economía Naranja, dentro del Ministerio de Cultura, para formular, desarrollar y hacer seguimiento a esta política. En los próximos días se realizará la primera sesión del Consejo Nacional de Economía Naranja como espacio para la coordinación institucional de la economía creativa, que estará conformado por el Ministerio del Interior, el de Hacienda y Crédito Público, el del Trabajo, el de Comercio, Industria y Turismo, el de Educación Nacional, el de Tecnologías de la Información y Comunicaciones, el de Cultura, el Departamento Nacional de Planeación, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), la Dirección Nacional de Derecho de Autor y la Financiera de Desarrollo Territorial. Tendremos, además, una línea de investigación sobre los indicadores del impacto de la economía naranja, así como la identificación de instrumentos de financiación y articulación con diversas instituciones públicas y privadas. Lo más importante en este Ministerio será escuchar y construir desde los territorios; vamos a generar espacios de encuentro, inclusión, reflexión y convivencia en los territorios. Seremos el Gobierno de la cultura, la cultura debe ser protagonista del desarrollo.

¿Cuál es su posición frente al galeón San José?

Reconocemos la importancia histórica del conjunto de evidencias que se encuentran en el galeón San José, una gran responsabilidad que asume esta cartera con el acompañamiento de la Vicepresidencia de la República. El proceso se encuentra suspendido hasta el próximo 10 de octubre.

Alonso Sánchez Baute escribió para “El Heraldo” que su esposo y su familia tienen intereses en este proyecto, ¿qué tiene para decir al respecto?

Ni mi esposo ni mi familia tienen intereses en este proyecto.

Son señalamientos graves de conflicto de intereses…

No hay nada más que decir. No tenemos intereses en este tema ni él, ni su familia, ni mi familia, ni yo.

Este es un momento histórico importante en el país, ¿cómo servirá la cultura para transformarlo?

La cultura es el mejor antídoto contra la violencia, la cultura es el camino hacia la construcción de la paz en los territorios. Colombia es multicultural y también debe ser intercultural. Este es el Gobierno que estará del lado de las comunidades en los territorios. En ese sentido, los procesos culturales tienden puentes para el entendimiento, generan espacios de convivencia y de diálogo con el que piensa distinto; así se construirá una sociedad más incluyente. También es una oportunidad para generar desarrollo y bienestar social a partir de la creatividad y de nuestra diversidad cultural. Esto es lo que buscamos: potenciar con la economía naranja. Nuestra cultura es el tesoro más preciado que tenemos, la cuidaremos y la destacaremos desde los territorios, escuchando, incluyendo, promoviendo y respetando este patrimonio.

¿Hay una brecha con el Ministerio de Educación con el surgimiento del Ministerio de Cultura?

No existe esta brecha. Todo nuestro esfuerzo estará centrado en trabajar, de manera concertada, con las comunidades en los territorios y, a la vez, de forma coordinada y articulada entre todos los entes del Estado, para que la presencia del Estado responda a las expectativas de todos los colombianos.

El Espectador

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