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Redes sociales: Influencers y la cultura del todo vale por un like - Cali - Colombia

Redes sociales: Influencers y la cultura del todo vale por un like – Cali – Colombia


Factores como la pandemia y el alto consumo de contenido de redes sociales ha llevado a que algunos ‘influencers’ realicen todo tipo de actos que terminan por escandalizar a una sociedad, la misma que con sus ‘vistas’ o ‘likes’ los motivan a ser cada vez más osados. Expertos opinan.

Hace casi una década un grupo de actores de una reconocida página de entretenimiento para adultos, con camisetas de los dos equipos populares de la ciudad, hizo el ‘calentamiento’ de una de sus características películas en el estadio Pascual Guerrero.

Aunque no hubo precisamente escenas sexuales en el escenario, la sociedad caleña se escandalizó por la falta de respeto con el emblema caleño, y más, porque el mismo grupo había realizado algo similar en el Castillo de San Felipe, de Cartagena, y en una estación de bomberos de Puerto Colombia (Atlántico).

El año pasado, en plena pandemia, una mujer realiza un video para adultos en un bus del sistema de transporte masivo Mío. Hubo indignación y las autoridades anunciaron sanciones.

Tan solo el mes pasado, un joven adaptó una piscina en la camioneta de su papá y salió a dar recorrer algunas calles con sus amigos. El video se viralizó, hubo escándalo y sanciones.

El hilo conductor de estas situaciones son sus resultados: muchas personas buscaron los videos para adultos del portal, incluso, de manera clandestina, y tanto la modelo como el joven y sus amigos aumentaron sus seguidores y muchas personas pasaron a ver sus contenidos.

En busca de nanoinfluenciadores

Lobsang Salguero-Barrera, reconocido publicista y docente, considera que este tipo de conductas se pueden mirar de diferentes maneras, una de ellas, la sintetiza con una frase del artista plástico Andy Warhol ‘Todos tenemos nuestros 15 minutos de fama’.

“Esas personas encontraron ese espacio y además por el tipo de contenido que manejan influencien a otras, bien sea porque tengan una capacidad de análisis superior o diferente a la de las demás o porque simplemente tienen una presencia constante o porque tienen algún factor que los hacen relevantes, físico o lo que sea, digamos como de concepto”, comenta el publicista y podcaster.

Para Salguero-Barrera, esta situación hace que mucha gente tenga un poco de relevancia extra y en el momento en que “encuentran esa minita de oro, que es la posibilidad de sacarle dinero a eso y efectivamente ponen esa influencia al servicio del mejor postor. Eso desde el lado de la estructura de la persona”.

Los anunciantes son un factor que el publicista Salguero-Barrera considera clave en este ecosistema, debido a que muchos de ellos están a la búsqueda “de esos influenciadores con comunidades grandes”.

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“Lo que pasa es que anteriormente se privilegiaban las grandes comunidades sobre las pequeñas. Ahora se habla de microinfluenciadores o nanoinfluenciadores con comunidades pequeñas, con mil, dos mil influenciadores que las personas les creen mucho más allá de lo físico y tienen que ver con su conocimiento que les exige mucha profundidad, entonces las agencias a nivel global buscan nanoinfluenciadores porque sean más económicos, y porque tienen mayor profundidad en las recomendaciones”, explica el publicista.

‘Es mejor calidad que cantidad’

El nombre de Carlos Andrés Rodríguez en el campo de la música, el mercadeo y las redes sociales es bastante conocido, debido a su amplia experiencia como publicista y especialista en marketing digital.

Desde su punto de vista, cualquier tipo de campaña o estrategia tiene como objetivo generar interacción, ya sea que hablen bien o mal de cierta persona.

Te puede servir o acabar psicológicamente a ti o tu familia, el internet no tiene sentimientos

“No sé qué tan bien será para el nicho que tenga la persona que esté haciendo una campaña cuyo fin sea llamar la atención. Las estrategias de ese calibre pueden ser positivas o negativas, depende de las personas”, dice Rodríguez, quien también se mueve en el campo de la creatividad en Medellín.

Aunque admite que este tipo de estrategias de generar impacto a través de escándalos o polémicas pueden dar buenos resultados, advierte que también puede convertirse en un arma de doble filo, porque “porque te puede servir o acabar psicológicamente a ti o tu familia, el internet no tiene sentimientos”.

Con 100 seguidores puedes hacer el mismo dinero que con 10 mil

Para Carlos Andrés, la base de su estrategia se fundamenta en calidad más que cantidad. 

“Con 100 personas en mi cuenta de Instagram puedo hacer lo que con 20 mil personas no puedo hacer que son un público desconocido. Con 100 seguidores puedes hacer el mismo dinero que con los 10 mil. Es mejor la calidad, la cantidad ya es porque es un vicio de las personas y quieren ver más números”, asegura Rodríguez.

‘Influencers’ en el reino del morbo y el amarillismo

La psicóloga Paula Dávila considera que la cultura del ‘vale todo’ de muchos ‘influencers’ se da más por los hábitos de una sociedad abierta donde se promueve y se trabaja la mente abierta.

“Vamos más allá en las relaciones abiertas, donde hablamos ya del poliamor y de una serie de cosas que siempre están desafiando la manera tradicional de cómo se han hecho y esto lo que hace es que el ser humano se replantee mucho cuáles son sus principios, cuáles son sus cuadro de valores”, dice la psicóloga.

Dávila considera que “somos seres influenciables pero nos gusta influenciar y el que tiene el papel protagónico influencia a los otros, hay una necesidad de un liderazgo que no siempre es positivo”.

Para la psicóloga, la cultura del morbo y el amarillismo termina siendo una especie de atajo para muchas personas que desean tener seguidores.

“En las redes hay videos que pueden ser desagradables o causar rechazo en cualquier persona, pero el morbo y amarillismo pueden generarte cierta conexión con lo que estás viendo. En estos momentos estamos con más consumo de pantallas, lo que ha hecho que las redes sociales aumenten su fuerza. En ese sentido, muchos ‘influencers’ hacen cosas que yo no haría pero si la hace otro la veo. Es un poco jugar con el sensacionalismo y escándalo del ser humano que compra y proyecta”, anota.

¿Sociedad enferma?

Para Paula Dávila, la sociedad tiene dificultades serias a nivel psicológico y antropológico debido a los parámetros que manejan.

“La autoestima no se está construyendo a base de logros ni reconocimientos, sino a base de ‘likes’ y ahí viene una parte importante. Empezamos a volver a la gente dependiente de ese ‘like’ a esa aprobación del otro, alimentamos ese lado en vez de alimentar el lado de que te sientas bien preparado desde la fortaleza que tienes. Llegan a las redes sociales y el boom es que siento que me alimentan todos los días, cada que tengo que hacer una publicación hay un reto de saber cuántos ‘likes’ voy a tener… es un círculo vicioso y una conducta que se va afianzando”, considera la psicóloga.

La profesional de la psicología destaca que así como hay ‘influencers’ que buscan seguidores a través del ruido, hay otros que hacen un trabajo serio, disciplinado y de mucho trabajo en la calidad de contenidos.

CALI

Fuente de la Noticia

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