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Tecnología en Alimentos: Profesionales que asumen un rol articulador en la cadena de actividad productiva Tecnología en Alimentos: Profesionales que asumen un rol articulador en la cadena de actividad productiva

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Tecnología en Alimentos: Profesionales que asumen un rol articulador en la cadena de actividad productiva

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Tecnología en Alimentos tiene su origen en el año 1970, cuando la Universidad Técnica del Estado comenzaba a impartir la carrera de Técnico Universitario en Industria Alimentaria con cuatro especialidades: hortofrutícola, pecuario, cereales y servicio de alimentos. El programa tenía una duración de dos años y combinaba una formación teórica y práctica.

Con la experiencia acumulada a través de 40 años de actividad en el área de los alimentos, el Departamento de Ciencia y Tecnología de los Alimentos (Decytal), en conjunto con los otros Departamentos de la Facultad Tecnológica, que dictaban la carrera de técnico universitario, estudiaron la factibilidad de la creación de un profesional tecnólogo que tuviera una base científica.

“Es así como el Tecnólogo en Alimentos asume un rol articulador, de nivel medio, en la cadena de la actividad productiva, en funciones básicamente de supervisión, coordinación y control de tareas complejas ya diseñadas y planificadas por el profesional ingeniero u otro”, sostiene la jefa de la carrera, Dra. María Angélica Ganga Muñoz.

A partir de esta idea, en 2000 nace la carrera de Tecnología en Alimentos, con el grado académico de Bachiller en Tecnología, tras un estudio que consideró un completo análisis de la necesidad de profesionales de mando medio que el país requería para la industrialización y desarrollo económico, en conjunto con la necesidad que los técnicos egresados de nuestra Universidad fueran reconocidos en su calidad profesional por los organismos del Estado.

En 2002 se comienza a dictar la carrera con carácter de profesional, enfocada íntegramente al desarrollo profesional del alumno/a con aplicaciones en el área industrial. En la actualidad cuenta con una acreditación de seis años, desde marzo de 2017 hasta marzo de 2023, y el 100% de sus docentes tienen grado académico en áreas atingentes a la Ciencia y Tecnología de los Alimentos.

Profesionales reconocidos

La labor de los/as alumnos/as es altamente reconocida en la industria alimentaria. De hecho, un importante porcentaje permanece trabajando en la empresa donde han realizado su práctica profesional.

“Nuestra tasa de empleabilidad es alta, y a los 3 meses de titulados, cerca del 95% encuentra su primer trabajo”, destaca la Dra. Ganga. En ese sentido, la académica asegura que el área de alimentos se ha mantenido activa incluso en época de pandemia, adecuándose a los actuales desafíos.

Para el académico Dr. Abel Guarda Moraga, la carrera de Tecnología de Alimentos forma profesionales que se integran en el sistema productivo de un grupo de empresas estratégicas, como son las industrias que producen alimentos, tanto para consumo interno como exportación.

Respecto a la malla curricular subraya que “está actualizada y muy bien estructurada. Contiene los requerimientos actuales de las industrias, y además, se encuentra acreditada por seis años”.

Lo anterior, agrega el académico, aporta “garantía pública de la calidad del proceso formativo, la infraestructura utilizada y, en consecuencia, de la calidad de los profesionales que egresan de esta carrera de la Universidad de Santiago de Chile”.

En específico, la malla se inicia con asignaturas de ciencias básicas y posteriormente ramos enfocados a la labor del profesional en la empresa de alimentos, como Microbiología, Operaciones Unitarias, Control de Calidad, y Conservación; y otros netamente tecnológicos como áreas de cereales, leche o vegetales.

Asimismo, el Decytal cuenta con una planta piloto -prototipo de industria en alimentos, donde el estudiantado aplica sus conocimientos obtenidos en las asignaturas al campo industrial.

Enfoque científico y práctico

Según Matías García Soto, estudiante de segundo año, la forma en que se estructura la malla curricular es una de las fortalezas de la carrera. “Las asignaturas se complementan bien entre sí, y posteriormente son reforzadas y puestas en práctica en los laboratorios, donde están a nuestra disposición equipos ampliamente utilizados en la industria, siempre de la mano de la optimización de los procesos en pos del desarrollo sustentable”, puntualiza.

Destaca el enfoque práctico con el que se abordan algunas asignaturas enfocadas en la planificación, organización, dirección y control de los diferentes procesos que se pueden presentar en la industria alimentaria, y para los que se requiere actuar con rigurosidad al momento de aplicar los criterios y normas sanitarias establecidas.

“La carrera posee un enfoque bastante científico y muy práctico, ya que todos los contenidos posibles son puestos en práctica en el laboratorio, lo que resulta útil para luego desenvolverse en una industria”, agrega el estudiante.

Además, enfatiza el fomento de las áreas de matemática financiera, innovación y evaluación de proyectos tecnológicos, por lo que la carrera “también tiene la fortaleza de entregar las herramientas necesarias para comprender cómo tomar participación en el mercado y de esta forma trabajar en proyectos propios, aportando a la diversificación de productos, métodos de conservación, envasado, almacenamiento, procesado, reutilización, distribución, entre otros”.

El estudiante también resalta la vasta experiencia en la industria del cuerpo académico. “Esto aporta seguridad al estar aprendiendo de personas íntimamente ligadas con el área, y que tienen una larga trayectoria”, afirma.

A su juicio, el que docentes cuenten con invenciones que forman parte de la industria, es un valor agregado puesto que no sólo se limitan a enseñar una materia, sino que son partícipes de la formación integral del estudiantado. “Siempre se encuentran a la vanguardia sobre las técnicas más utilizadas en el área y las más modernas, fomentando el enfoque de la responsabilidad social y la sustentabilidad”, indica.

Formación de excelencia

Andrea Vidal López egresó en el 2018 y actualmente se desempeña en el área de Control y Aseguramiento de Calidad en Watt’s S.A., la misma empresa donde realizó su práctica profesional.

De acuerdo a su experiencia “el campo laboral para los Tecnólogos en Alimentos de la Usach es bastante amplio. La formación académica entrega las herramientas técnicas para que nos podamos desempeñar en distintas áreas de la industria alimentaria”.

En esa línea destaca rubros como la producción, control y aseguramiento de calidad, material de envases, desarrollo de productos, retail, asesorías de calidad e inocuidad alimentaria, entre otros.

Para la profesional, hay tres aspectos que son el sello de los Tecnólogos en Alimentos de la Universidad de Santiago. En primer lugar detalla la excelencia en cuanto a la formación técnica en ciencia y tecnología, ya que “la carrera está completamente actualizada, formando los profesionales que la industria alimentaria actual y del futuro necesita”.

Adicionalmente apunta a la formación integral “que facilita una rápida inserción laboral, pues se cuenta con las herramientas para comprender el funcionamiento de la industria alimentaria y relacionarse con distintas áreas”.

Por último, y lo más importante, a su juicio, está el sello característico de la Usach, es decir “la orientación y preocupación por las personas, la excelencia y el pluralismo, la capacidad para trabajar en equipo, la ética en el quehacer profesional y el deseo de contribuir a través del conocimiento a un mejor país”.

Más información en:  https://www.admision.usach.cl/Tecnologia-Alimentos

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