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PENSAR EN GRANDE | Noticias de Buenaventura, Colombia y el Mundo

Buenaventura ha tenido un solo parque donde sus habitantes siempre han ido a pasar un rato, comer cholado, chontaduro y papitas fritas, además de disfrutar del atardecer más hermoso de todo el país, toda una acuarela de colores anaranjados, rojos y amarillos. Este es el parque Néstor Urbano Tenorio, que tomó este nombre en los años 1990s en homenaje a este político y periodista del puerto.

Por muchos años, a este parque se le llamó Playa Basura, un despectivo nombre por el abandono al cual estuvo sometido. Fue en la remodelación de 1990 cuando se levantó el faro y se hizo una especie de malecón agrandando el área de lo que fuera el antiguo parque.

Recuerdo de niño otros dos parques en el centro de la ciudad, el Cisneros, ubicado al frente del actual Edificio del Café y el parque Simón Bolívar, el cual se demolió para construir lo que es ahora el Centro Administrativo Municipal. A falta de espacios públicos, justo tenían que desaparecer uno de los tres parques. Pero bueno, lo que ya fue ni modo de traerlo de regreso.

Hay una propuesta de hacer un gran malecón paralelo a la calle 1ª, extendiendo lo que es ahora el parque Néstor Urbano Tenorio. Es un proyecto que merece la ciudadanía que padece de espacios para la recreación al aire libre.

El Malecón Bahía de la Cruz prometía ser un proyecto que traería dignidad a los bonaverenses y cambiaría la cara del centro de la ciudad. Sin embargo, y como si el porteño no mereciera propuestas de intervenciones urbanas, todo ha quedado en promesas y el presupuesto se esfumó con la remodelación del actual parque Néstor Urbano Tenorio. ¿Qué ha pasado con la continuación de este ambicioso proyecto? ¿Se acabó el dinero? ¿Lo van a retomar?.

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Gráfica de la propuesta del Malecón Bahía de la Cruz tomada del portal de la Cámara de Comercio de Cali www.ccc.org.co

Hace pocos años tuve la oportunidad de ir a Santa Marta y recorrer la ciudad por su centro histórico, pero lo que más me llamó la atención fue el precioso malecón que enmarca la Bahía de Santa Marta. Recorrer este malecón revitaliza, la ciudad se ve más bonita y puedes apreciarla desde otros ángulos: por un lado tienes los edificios, por el otro el precioso mar caribeño y al fondo el terminal marítimo. Me pregunté en ese momento, ¿Por qué Buenaventura no tiene un malecón similar? ¿Acaso no lo merecemos?.

Estoy seguro que ante una propuesta urbanística de la magnitud de lo que se pretendía hacer con el Malecón Bahía de la Cruz, la gente tendría más sentido de pertenencia de ciudad, despertaría ese valor de lo cívico por cuidar y proteger cada estructura construida y, por supuesto, se tendría una relación más amigable con el medioambiente. Porque cuando una ciudad es amable con sus habitantes, cuando el espacio público realmente se hace público para el disfrute y el deleite de sus ciudadanos, cuando la gente puede disfrutar de un momento de relax en una zona linda de la ciudad, cuando todo esto se construye pensando en el bienestar de la población, es cuando los mimos pobladores empiezan a tener una relación más cordial con su entorno, con aquella ciudad donde viven.

¿Por qué en el puerto no se puede pensar en grande? ¿Por qué no todo un malecón que rodee la Isla de Cascajal del lado de la Bahía de Buenaventura? ¿Por qué no pensar en una ciudad que tenga en cuenta a sus pobladores, que sea urbanísticamente diseñada para generar un bienestar general? Sé que Buenaventura tiene muchísimas necesidades porque la pobreza y la miseria superan el 50% del general de la población de 500.000 habitantes, adicional a esto la falta de oportunidades laborales lo que ha llevado al aumento de la criminalidad. En fin, son muchas las carencias de sus pobladores, pero también la ciudad carece de infraestructura básica como acueducto, alcantarillado y mejores redes eléctricas. Pero también hay una necesidad de pensar una ciudad con una propuesta de desarrollo urbanístico como el Malecón Bahía de la Cruz que le traería mucha dignidad a una ciudadanía que no cuenta con espacios públicos. Buenaventura se merece esto y mucho más.

Nacido en el puerto de Buenaventura, Ernesto Ramírez hizo sus estudios de secundaria en el colegio Seminario San Buenaventura. Estudió Comunicación Social Periodismo en la Universidad del Valle de Cali, hizo una especialización en Gerencia para las artes en el Instituto Departamental de Bellas Artes de Cali e hizo un asociado en Liberal Arts en Hostos Community College del sistema de universidades públicas de la ciudad de Nueva York. Por más de 18 años, Ernesto Ramírez trabajó en el canal regional Telepacífico como editor y realizador de televisión, para luego trasladarse a la ciudad de Nueva York donde ha trabajado en el campo de la salud, haciendo prevención y educación en VIH e infecciones de transmión sexual dentro de la comunidad latina de la Gran Manzana. En los últimos años, Ernesto Ramírez se ha enfocado en proyectos específicos para salud mental y manejo de casos para personas que conviven con VIH/SIDA.

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