Los ataques, registrados entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre en Huila, Cauca y Tolima, incluyeron el uso de una volqueta y motocicletas cargadas con explosivos en zonas urbanas. Una bebé de dos meses está entre las víctimas fatales.
Una cadena de atentados terroristas con explosivos sacudió durante el fin de semana a los departamentos de Huila, Cauca y Tolima, dejando cinco personas asesinadas —entre ellas una bebé de dos meses—, además de varios heridos y graves daños en viviendas, establecimientos comerciales e infraestructura. Los cuatro ataques, registrados entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre, mantienen en alerta a las autoridades por el uso de motocicletas y vehículos acondicionados con explosivos en zonas urbanas y corredores estratégicos del suroccidente colombiano.
Uno de los ataques más graves ocurrió en Planadas, Tolima, donde fue detonada una volqueta cargada con explosivos en el barrio Aeropuerto, en inmediaciones de una base militar. La explosión destruyó varias viviendas y dejó cuatro personas asesinadas, incluida una bebé de dos meses. Las imágenes posteriores al atentado muestran fachadas colapsadas, escombros sobre las calles y habitantes buscando desesperadamente a sus familiares.
Tras el hecho, tropas de la Sexta Brigada del Ejército permanecen desplegadas en el municipio, adelantando operaciones militares para proteger a la población civil e identificar y ubicar a los responsables de la volqueta bomba.
En Algeciras, Huila, también fue activada una motocicleta bomba frente al establecimiento Las Palmitas, en la zona urbana del municipio. El atentado dejó asesinado al patrullero Julián Esmith Castaño López, además de dos policías y cuatro civiles heridos.
A estos hechos se suman dos ataques en el Cauca. El primero se registró en el sector de La Depresión, en inmediaciones del peaje El Mango, en jurisdicción de La Sierra, donde fue detonada una motocicleta acondicionada con explosivos. El segundo ocurrió en el casco urbano de Balboa, donde otro artefacto explosivo fue activado en inmediaciones del hospital municipal, generando afectaciones en la infraestructura y poniendo en riesgo a pacientes y habitantes del sector.
Frente a lo ocurrido en Balboa, el Ejército Nacional rechazó el atentado y señaló, con base en información preliminar, a integrantes de la estructura residual Carlos Patiño, al servicio de alias Iván Mordisco, como presuntos responsables. La institución advirtió que el ataque representa una grave vulneración de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario por poner en peligro instalaciones hospitalarias.
Los cuatro atentados, ocurridos en solo dos días, evidencian una escalada en el uso de motocicletas y vehículos cargados con explosivos en zonas urbanas y corredores estratégicos de Huila, Cauca y Tolima. Las autoridades mantienen la alerta en la región mientras avanzan las investigaciones para dar con los responsables y proteger a las comunidades afectadas.