La inminente salida de la IPS Gesencro el 30 de septiembre, sumada a la denuncia por falta crónica de medicamentos y atención, tiene en vilo a pacientes con enfermedades graves. La comunidad, desinformada y exasperada, ha recurrido a protestas para exigir soluciones inmediatas.
BUENAVENTURA — Una ola de incertidumbre y preocupación recorre el puerto sobre el Pacífico. La Asociación de Usuarios de la Nueva EPS ha encendido las alarmas ante una crisis severa en la prestación del servicio de salud que afecta, principalmente, a pacientes con tratamientos de alto costo y enfermedades graves. El inminente cese de operaciones de la IPS Gesencro para el próximo 30 de septiembre ha agudizado una situación que ya era crítica.
Según las denuncias de los usuarios, el problema tiene dos caras igualmente graves:
- Falta de Medicamentos y Atención Deficiente: Pacientes y sus familias reportan una lucha constante contra el desabastecimiento de medicamentos esenciales y una atención médica deficiente, lo que pone en riesgo vidas y agrava condiciones de salud.
- Un Vacío de Información: La queja más recurrente es la absoluta desinformación por parte de la Nueva EPS. Froylán Grueso, uno de los usuarios afectados, señala que la entidad no ha comunicado ningún plan de contingencia claro para garantizar la continuidad de los tratamientos durante esta transición.
Esta falta de transparencia ha generado pánico entre una población que se siente abandonada y invisibilizada por el sistema.
La decisión de la IPS Gesencro de dejar de prestar sus servicios a partir del 30 de septiembre actúa como un detonante de la crisis. Aunque se ha anunciado que una nueva IPS tomará el control a partir del 1 de octubre, el hermetismo alrededor de la identidad de esta nueva entidad y los protocolos de transición avivan la desconfianza.
La comunidad se pregunta: ¿Quién asumirá su atención? ¿Habrá interrupción en la entreza de medicamentos? ¿Los tratamientos y citas especializadas se respetarán? La Nueva EPS no ha dado respuestas claras a estos interrogantes cruciales.
Ante la desesperación y la falta de respuestas formales, la comunidad de Buenaventura ha tenido que llevar su protesta a las calles. La realización de un plantón es la medida de hecho para exigir una respuesta inmediata y clara. Es un llamado urgente a los directivos de la Nueva EPS para que actúen con celeridad y prioricen la vida y el bienestar de los miles de usuarios que dependen del servicio.
La situación en Buenaventura es un reflejo de una problemática nacional que aqueja al sistema de salud. La Asociación de Usuarios y la comunidad en general hacen un llamado urgente a:
- La Nueva EPS: Para que se pronuncie de manera inmediata, revele el nombre de la nueva IPS y detalle un plan de acción robusto que garantice la atención sin interrupciones.
- Las Autoridades de Salud a nivel departamental y nacional: Para que ejerzan vigilancia y control sobre este proceso de transición, asegurándose de que se cumplan los protocolos y se proteja el derecho fundamental a la salud.
¿Y usted, qué opina? ¿Ha tenido problemas con los servicios de salud de la Nueva EPS en Buenaventura? Su experiencia es crucial para visibilizar la magnitud de esta crisis. Lo invitamos a compartir su testimonio en los comentarios.