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El fuerte debate a Claudia López en la Cámara de Representantes por manejo de la pandemia
Claudia López, Alcaldesa de Bogotá

Agitada semana la que terminamos en términos políticos. La batalla de declaraciones entre la alcaldesa de Bogotá Claudia López y el senador Gustavo Bolívar. Se han dicho de todo como verduleros en galería.

He estado de acuerdo en muchas oportunidades con la alcaldesa, pero esta vez difiero de sus acusaciones sin fundamento culpando a Bolívar y al Petrismo de financiar actos vandálicos. El senador refutó a López argumentando que nunca ha financiado a la Primera Línea ni menos a grupos ilegales. De acuerdo al congresista, lo que hizo fue una vaca para recoger dinero y aportar a los muchachos de Primera Línea cascos y escudos para protegerse de los ataques de la Policía y de los Escuadrones Móviles Antidisturbios – Esmad. Y tiene la razón, darle esos materiales para la protección en lugar de dinero, no es financiar.

La otra desafortunada acusación de Claudia López es la estigmatización que hace de la Primera Línea tratando de delincuentes a todos sus integrantes. Un gran error de la alcaldesa. Si bien es cierto que hay anarcos envueltos en la Primera Línea que lo único que saben es actuar con violencia, la gran mayoría de los muchachos han dado ejemplo al país de resistencia, organización y reivindicación de derechos. Por más de 3 meses estos jóvenes pusieron en jaque al gobierno del presidente Iván Duque con los bloqueos, las protestas, marchas y plantones por todo el país. Esto fue algo que nunca se había vivido en Colombia. Por eso, el señalamiento de López en contra de la Primera Línea tiene mucho de reaccionario porque los acusa de vándalos sin distinguir entre quienes ejercieron su legítimo derecho a la protesta y quienes sí provocaron daños a bienes públicos y privados.

La alcaldesa también deja de lado las acusaciones hechas a policías vestidos de civil que se hacían pasar por chicos de la Primera Línea cometiendo toda clase de atropellos y actos vandálicos. Se vieron muchos videos en Cali de agentes del orden bajando de camiones del Ejército, así como de carros particulares; y hasta un miembro de la Fiscalía con su arma asesinó a dos personas, después fue linchado por la turba. O que tal los policías en el barrio Ciudad Jardín de Cali custodiando a civiles quienes disparaban contra los jóvenes que protestaban. Hay un agotamiento de los mandatarios locales debido a este año y medio de dificultades, primero por la pandemia y luego las protestas del Paro Nacional que empezaron el 28 de abril. Pero esto no le da derecho a la alcaldesa de Bogotá de acusar a la Primera Línea de ser vándalos, criminales y los causantes de la violencia en las ciudades. Hay mucho más de fondo. Hay agentes del estado sospechosos y acusados de cometer parte de los destrozos, así como milicias urbanas de grupos guerrilleros.

Por otro lado, Claudia López defiende la obra civil sobre el humedal Tibabuyes, propuesta por el anterior alcalde Enrique Pelañosa. Según la misma alcaldesa cuando estaba en campaña, este puente iba en contravía de la conservación del humedal. Hoy, ella dice, “… no haré una alcaldada oponiéndome a la obra aunque no me guste”. Desconoce además la protesta de los jóvenes que estuvieron asentados en el humedal desde el pasado noviembre tratando de ser escuchados para que se detuviera esta obra. Si bien es cierto que la alcaldesa dice que este campamento de los jóvenes había generado un problema de seguridad, no tiene sentido que ella como primera mandataria de la capital, haya permitido que esta área de Bogotá se haya transformado en lo que ella dice. ¿Por qué no escuchó a los muchachos? ¿Cómo así que para ella es una alcaldada parar un obra que puede llegar a provocar daños irreparables a esta zona ecológica capitalina? ¿Acaso no está en el ADN del Partido Alianza Verde la protección del medioambiente?.

Me siento decepcionado con las actuaciones y declaraciones de Claudia López en esta semana que termina. Ella es una mujer inteligente, con los pantalones bien puestos, con la valentía de enfrentar a un congreso mafioso untado de paramilitarismo en los dos períodos presidenciales de Álvaro Uribe y que, en parte, gracias a sus investigaciones, llevaron a la cárcel al 40% de los congresistas de esa época. Una mujer que logró movilizar a casi 12 millones de colombianos en una consulta anticorrupción. Esa ha sido la Claudia López que he admirado, espero vuelva por el camino de la esperanza que muchos vimos en ella como una opción de política honesta, algo que hace mucha falta en Colombia.

Nacido en el puerto de Buenaventura, Ernesto Ramírez hizo sus estudios de secundaria en el colegio Seminario San Buenaventura. Estudió Comunicación Social Periodismo en la Universidad del Valle de Cali, hizo una especialización en Gerencia para las artes en el Instituto Departamental de Bellas Artes de Cali e hizo un asociado en Liberal Arts en Hostos Community College del sistema de universidades públicas de la ciudad de Nueva York. Por más de 18 años, Ernesto Ramírez trabajó en el canal regional Telepacífico como editor y realizador de televisión, para luego trasladarse a la ciudad de Nueva York donde ha trabajado en el campo de la salud, haciendo prevención y educación en VIH e infecciones de transmión sexual dentro de la comunidad latina de la Gran Manzana. En los últimos años, Ernesto Ramírez se ha enfocado en proyectos específicos para salud mental y manejo de casos para personas que conviven con VIH/SIDA.

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