Bogotá, D.C. – Los estudiantes colombianos se han consolidado como los mayores usuarios de herramientas de inteligencia artificial (IA) con fines educativos en América Latina, según los resultados del más reciente estudio PISA 2025, realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Sin embargo, el informe también revela una paradoja preocupante: mientras el país avanza en la adopción tecnológica en las aulas, seis de cada diez estudiantes estudian en instituciones que carecen de materiales básicos o enfrentan graves dificultades de infraestructura.
El estudio, que evalúa periódicamente los conocimientos y competencias de estudiantes de 15 años en diferentes países, arrojó que el 56 % de los estudiantes colombianos utiliza inteligencia artificial semanalmente para apoyar su proceso de aprendizaje. Esta cifra coloca a Colombia por encima de naciones como Perú (54 %), Uruguay (53 %), Argentina (52 %) y Ecuador (52 %), y supera ampliamente el promedio de la OCDE, que se sitúa en 46 %.
A nivel internacional, el uso de IA en el ámbito educativo es aún más frecuente en algunos países asiáticos y de Medio Oriente. Vietnam (69 %), Singapur (66 %) y Emiratos Árabes Unidos (64 %) encabezan la lista a nivel mundial, seguidas de cerca por Colombia, que se posiciona como un referente en la región latinoamericana en la integración de estas tecnologías emergentes.
A pesar de este avance en la adopción tecnológica, el informe PISA 2025 enciende las alarmas sobre las condiciones en las que se desarrolla el aprendizaje en Colombia. Según el documento, seis de cada diez estudiantes asisten a instituciones educativas donde la falta de materiales o las dificultades de infraestructura afectan directamente el proceso educativo. Esta brecha evidencia que, aunque los jóvenes colombianos tienen acceso y disposición para usar herramientas digitales, el entorno escolar no siempre está a la altura de sus necesidades.
La OCDE señaló que la inteligencia artificial generativa puede ser una herramienta poderosa para potenciar el aprendizaje cuando se utiliza de manera adecuada y complementaria. No obstante, el organismo advirtió que un uso indiscriminado que sustituya el razonamiento, el análisis y el esfuerzo del estudiante podría limitar el desarrollo de habilidades cognitivas esenciales, como el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la creatividad.
En este sentido, los expertos recomiendan que los sistemas educativos no solo fomenten el acceso a estas tecnologías, sino que también enseñen a los estudiantes a utilizarlas con criterio y responsabilidad, integrando la IA como un apoyo y no como un reemplazo del proceso de aprendizaje autónomo.
Los resultados del estudio PISA 2025 plantean un escenario de luces y sombras para Colombia. Por un lado, el país demuestra una capacidad notable para adaptarse a las nuevas tecnologías y aprovecharlas en el ámbito educativo. Por el otro, persisten desigualdades estructurales que amenazan con profundizar la brecha entre quienes tienen acceso a una educación de calidad y quienes no.
Las autoridades educativas y los responsables de política pública enfrentan ahora el reto de cerrar estas brechas, garantizando que la infraestructura y los materiales lleguen a todas las instituciones, mientras se aprovecha el potencial de la inteligencia artificial para transformar la educación en el país. La pregunta que queda abierta es si Colombia podrá convertir su liderazgo en adopción tecnológica en un verdadero motor de equidad y calidad educativa.