En un operativo articulado entre el Establecimiento Público Ambiental de Buenaventura (EPA) y la Oficina Ambiental de la Aeronáutica Civil, 19 ejemplares de cangrejo azul (Cardisoma crassum) fueron devueltos a su entorno natural en una zona de guandal, el ecosistema de humedal que estos crustáceos habitan de forma originaria en la región pacífica colombiana.
Los especímenes habían sido interceptados en la ciudad de Bogotá por las autoridades competentes, quienes detectaron su tenencia ilegal o tráfico irregular. Tras la incautación, los cangrejos quedaron bajo custodia de la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotá, entidad que, en coordinación con el EPA Buenaventura, gestionó su traslado seguro hasta el puerto pacífico para garantizar su reintroducción en condiciones óptimas.
Una vez recibidos por el equipo técnico del EPA, los cangrejos fueron evaluados en su estado de salud y posteriormente liberados en un sector de guandal seleccionado estratégicamente por sus condiciones ecológicas: agua dulce, vegetación nativa y refugios naturales que aseguran su supervivencia y adaptación. Este ecosistema, típico de la zona, es el hábitat idóneo para la especie, que cumple un rol clave en la dinámica de los suelos y la cadena alimenticia local.
La operación evidencia la importancia de la cooperación entre diferentes niveles de gobierno y autoridades ambientales. Desde la interceptación en el interior del país hasta la liberación en la costa Pacífica, cada institución cumplió su rol dentro del marco legal y técnico de protección de fauna silvestre.
“Cada acción que protege nuestra biodiversidad es un paso firme hacia el equilibrio de los ecosistemas. Este caso demuestra que cuando las instituciones trabajan unidas, más especies pueden regresar al lugar donde realmente pertenecen: la naturaleza”, destacó un vocero del EPA Buenaventura.
El cangrejo azul es una especie emblemática del Pacífico colombiano, pero enfrenta amenazas por la pérdida de hábitat, la contaminación y el tráfico ilegal. Con liberaciones como esta, no solo se restituye un derecho natural a los animales, sino que también se envía un mensaje claro sobre la responsabilidad ciudadana y el cumplimiento de las normas ambientales.
Las autoridades reiteraron su llamado a la comunidad a denunciar cualquier caso de tráfico o tenencia indebida de fauna silvestre y recordaron que el comercio de estas especies está prohibido por la legislación colombiana.