Buenaventura, agosto de 2026. El temblor que sacudió la región dejó más que nerviosismo entre comerciantes y visitantes del tradicional San Andresito de Buenaventura. La preocupación por el estado de las edificaciones llevó a varios propietarios y locatarios a solicitar revisiones técnicas, y el ingeniero civil Freddy Sánchez Quiñones atendió el llamado para inspeccionar diferentes inmuebles del sector.
Luego de varias visitas in situ, el profesional entregó un diagnóstico preliminar que, si bien reconoce afectaciones visibles, busca transmitir calma y responsabilidad. “Hemos encontrado principalmente grietas en algunos muros y acabados, pero muchas de ellas son susceptibles de reparación y no representan, en su mayoría, un riesgo inminente de colapso”, explicó Sánchez Quiñones.
El ingeniero detalló que las fisuras detectadas varían en tamaño y profundidad, y que cada caso debe ser evaluado de manera individual. Sin embargo, enfatizó que hasta el momento las revisiones realizadas permiten dar un mensaje de tranquilidad a la comunidad que a diario transita y trabaja en este importante polo comercial.
“No todas las grietas son sinónimo de peligro. Algunas son superficiales y otras pueden ser estructurales, pero eso no significa que el edificio vaya a caerse. Lo que hay que hacer es evaluar, diagnosticar y, si es necesario, intervenir a tiempo”, añadió.
Uno de los datos más alentadores es que varios comerciantes ya han comenzado a tomar medidas preventivas por su cuenta. Han solicitado acompañamiento técnico para revisar sus propios inmuebles y han manifestado su disposición a realizar los refuerzos estructurales que se requieran.
“No podemos quedarnos con los brazos cruzados. Esto es nuestra fuente de trabajo y también un lugar al que llegan cientos de familias. Si hay que arreglar algo, lo haremos, pero con la guía de un experto”, comentó uno de los locatarios, quien pidió no ser identificado.
Sánchez Quiñones fue enfático en recomendar que se continúe con la evaluación y el reforzamiento de todas las estructuras que lo requieran, como una medida de prevención a futuro. Pero también lanzó un mensaje a la comunidad: evitar que imágenes o comentarios sin contexto generen pánico innecesario.
“Es comprensible que la gente se asuste después de un sismo, pero hay que basarse en dictámenes técnicos, no en rumores. Invitamos a todos los propietarios a acudir a profesionales idóneos para que revisen sus edificaciones y, si encuentran algo, actúen con responsabilidad, no con miedo”, concluyó el ingeniero.
San Andresito es uno de los motores económicos más importantes de Buenaventura. Miles de personas pasan diariamente por sus pasillos en busca de mercancía, comida y servicios. Por eso, garantizar la seguridad estructural no es solo un tema técnico, sino también una necesidad social y comercial.
Las autoridades locales han sido notificadas de los hallazgos preliminares, y se espera que en los próximos días se coordinen jornadas de inspección más amplias, con el fin de brindar certeza a todos los actores del sector.
Mientras tanto, el mensaje que deja el ingeniero Sánchez Quiñones es claro: sí hay afectaciones, pero con evaluación, planificación y trabajo conjunto, San Andresito seguirá en pie y operando con seguridad.