Lo que empezó como la angustiante búsqueda de una mujer embarazada en Cali se convirtió en una escabrosa investigación por feminicidio y sustracción de menores. En las últimas horas, las autoridades dieron un giro definitivo al caso de María Camila Potosí, la joven hallada sin vida tras 10 días de desaparición, confirmando que detrás del crimen existió una red planificada donde personas de su círculo cercano jugaron un rol clave.
El coronel Herbert Benavidez, comandante de la Policía Metropolitana de Cali, reveló que en operativos simultáneos desarrollados en Cali y en el municipio de Andalucía (Valle del Cauca) se logró la captura de cinco presuntos responsables. Entre ellos se encuentra una mujer señalada como la supuesta amiga de la víctima, quien, según las pesquisas, no solo habría transportado a María Camila en su propio vehículo, sino que también facilitó su entrega a los autores materiales en una trampa criminal cuidadosamente orquestada.
“En tan solo 10 días de trabajo inteligente y articulado con la Fiscalía, logramos la captura de estas cinco personas presuntamente responsables de la desaparición y homicidio de María Camila, así como la extracción de su bebé”, detalló el general Benavidez en rueda de prensa.
Los detenidos deberán responder ante la justicia por los delitos de secuestro, desaparición forzada, feminicidio agravado y ocultamiento de material probatorio. Sin embargo, el mayor desafío para los investigadores no terminó con las detenciones. Durante el desarrollo de las pesquisas, la Policía y la Fiscalía identificaron que varios de los sospechosos ya estaban organizando su salida del país para evadir la acción de la justicia, lo que aceleró los operativos para evitar su fuga.
Mientras avanza el proceso judicial contra esta presunta red criminal, la prioridad de las autoridades se mantiene en un solo objetivo: ubicar con vida a la recién nacida que fue extraída del vientre de María Camila. El comandante de la Policía Metropolitana aseguró que “mantenemos activos todos los protocolos de búsqueda de la bebé”, tanto en el área urbana de Cali como en zonas rurales del departamento.
Para incentivar cualquier pista que conduzca al paradero de la menor, el Gobierno local mantiene vigente una recompensa de hasta 200 millones de pesos para quienes brinden información útil y verificable.
El caso, que conmociona a la región, deja al descubierto la crudeza de un crimen que mezcla la traición del entorno íntimo con la barbarie del sicariato, y mantiene en vilo a toda una comunidad que clama por justicia para María Camila y la pronta aparición de su hija.