La Cancillería firmó un contrato de urgencia por $240.352 millones con la Unión Temporal Documentos de Viaje 2027, integrada por Thomas Greg & Sons y Thales DIS Colombia, mientras se define la licitación pública.
La Cancillería colombiana volvió a contratar a Thomas Greg & Sons para la producción de los pasaportes del país. El canciller Omar Bula anunció el martes 27 de octubre, desde la Casa de Nariño, la firma de un contrato con la Unión Temporal Documentos de Viaje 2027 —integrada por esa empresa y Thales DIS Colombia— por un valor de $240.352 millones, vigente hasta el 17 de diciembre de 2027.
El funcionario fue enfático al señalar que se trata de “una solución temporal” de 15 meses. La medida regirá hasta que el Tribunal Administrativo de Cundinamarca levante la medida cautelar que pesa sobre el modelo anterior o hasta que entre en operación el contratista seleccionado en la licitación pública ordinaria.
La Cancillería declaró la urgencia manifiesta mediante la Resolución 12973 del 17 de septiembre de 2026. La decisión se adoptó ante la suspensión provisional, ordenada por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, de los convenios del modelo con Portugal impulsado durante el gobierno de Gustavo Petro. Desde abril de 2026, la Casa da Moeda de Portugal, con apoyo de la empresa estatal francesa IN Groupe, producía las libretas, mientras la Imprenta de Colombia se encargaba de personalizarlas, custodiarlas y entregarlas.
Mientras el modelo sigue sin una decisión de fondo, la Cancillería solicitó el 22 de septiembre una cotización a Thomas Greg & Sons. El 14 de octubre recibió la propuesta de la unión temporal con Thales DIS Colombia y la aprobó.
La Cancillería sostiene que el Tribunal le ordenó adoptar las medidas necesarias para garantizar un servicio ininterrumpido y advirtió que el inventario de libretas se agotará en noviembre de 2026. Además, señaló que contratar a un nuevo operador —que debe certificar una planta y registrar un diseño ante la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI)— tardaría varios meses.
La entidad también indicó que la propuesta mantiene los valores unitarios de vigencias anteriores, sin reajustes por inflación ni por tasa de cambio. Según la Cancillería, “las tarifas que paga el ciudadano no se modifican”.
La urgencia manifiesta no suspende la licitación pública ordinaria anunciada hace un mes. De acuerdo con la Cancillería, el contrato con Thomas Greg & Sons se mantendrá hasta que el Tribunal levante la medida cautelar o entre en operación el contratista seleccionado en ese proceso.
Esta es la cuarta urgencia manifiesta que la Cancillería firma con Thomas Greg & Sons en menos de cuatro años. Las tres anteriores se suscribieron durante el gobierno de Gustavo Petro.