Cerca de 150 estudiantes del colegio Aníbal Muñoz Duque, en la vereda Citronela, contarán con un aula temporal para poder continuar sus clases luego de las afectaciones que dejó el sismo del pasado 10 de agosto.
Las carpas, donadas por UNICEF, serán utilizadas como espacios de aprendizaje y protección mientras se avanza en la atención de las instituciones educativas afectadas.
La comunidad educativa de Citronela espera así recuperar poco a poco la normalidad y garantizar que los estudiantes no tengan que suspender sus procesos académicos por las condiciones dejadas por el terremoto.

Con esta medida, alrededor de 150 alumnos podrán retomar sus actividades escolares en un entorno seguro y adecuado, mientras las autoridades avanzan en la evaluación y reparación de las infraestructuras educativas dañadas por el sismo del 10 de agosto.
La donación de estas carpas por parte de UNICEF representa un apoyo fundamental para las zonas más afectadas por el terremoto, donde las condiciones de infraestructura aún no permiten el regreso a las aulas convencionales.

Estos espacios temporales no solo cumplen una función académica, sino que también brindan protección y estabilidad emocional a los estudiantes que han vivido las consecuencias del desastre natural.
Mientras se implementan estas soluciones temporales, se espera que las autoridades continúen trabajando en la rehabilitación definitiva de las instituciones educativas afectadas, garantizando así el derecho a la educación de todos los estudiantes de la región.