· Durante el desarrollo de la operación, se logró la captura de alias “El Mono”, presunto integrante de GAO “ELN” y encargado de coordinar acciones terroristas en contra de la Fuerza Pública y la población civil.
En desarrollo de operaciones conjuntas entre la Armada de Colombia y el Ejército Nacional y en coordinación con la Policía Nacional, lograron la captura en flagrancia de cuatro sujetos, presuntos integrantes del Grupo Armado Organizado – GAO “ELN”, así como la incautación de armamento, material de intendencia y equipos de comunicaciones en zona rural de Buenaventura, Valle del Cauca.
El procedimiento se llevó a cabo en el área general de San Cipriano, zona rural de Buenaventura, donde tropas del Batallón Fluvial de Infantería de Marina No. 24 junto a uniformados del Batallón de Alta Montaña No. 3 del Ejército Nacional y de la Policía Nacional, hicieron efectiva una orden de allanamiento a un inmueble, donde se logró la captura de cuatro sujetos y la incautación de una granada, dos fusiles, un revólver, 9 proveedores y 88 cartuchos de diferentes calibres; así como material de intendencia y equipos de comunicación, los cuales eran utilizados para realizar acciones criminales en esta zona del país.
De acuerdo con información proporcionada por Inteligencia Naval, uno de los individuos conocido como alias “El Mono”, sería el encargado de realizar actividades de cobros extorsivos y coordinar acciones terroristas en contra de la Fuerza Pública y la población civil en la región.
El personal capturado y material incautado fueron puestos a disposición de la Fiscalía 53 especializada de Buenaventura, para adelantar los procedimientos pertinentes.
La Armada de Colombia, continuará desarrollando operaciones conjuntas y coordinadas orientadas a debilitar las estructuras criminales y contrarrestar las acciones terroristas que afectan la seguridad y estabilidad de las comunidades en el Pacífico colombiano.
zona rural
Cae presunto secuestrador en Buenaventura: estaría implicado en plagio de dos viajeros en zona rural
El detenido, identificado como José Manuel Mina, fue capturado por el CTI y el Gaula Militar en el parque Cisneros; la Fiscalía le imputó el delito de secuestro extorsivo por hechos ocurridos en septiembre de 2025.
Buenaventura – En un operativo conjunto entre el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía y el Gaula Militar, fue capturado José Manuel Mina, señalado de participar en un secuestro extorsivo ocurrido en septiembre de 2025 en zona rural de Buenaventura, Valle del Cauca.
La detención se produjo en el parque Cisneros, uno de los puntos más concurridos del puerto, en cumplimiento de una orden judicial emanada por un juez de control de garantías. Mina, quien no aceptó los cargos imputados por la Fiscalía, deberá cumplir medida de aseguramiento en un establecimiento carcelario mientras avanza el proceso en su contra.
De acuerdo con el material de prueba recaudado por la Fiscalía General de la Nación, los hechos se remontan a septiembre de 2025, cuando dos ciudadanos que se desplazaban hacia Cali fueron interceptados por hombres armados en el corregimiento de Aguaclara, jurisdicción de Buenaventura.
Las víctimas, según el expediente, fueron abordadas por varios sujetos que las obligaron a descender del vehículo en el que se transportaban. Posteriormente, fueron trasladadas a la fuerza hasta una vivienda abandonada en la misma zona rural, donde permanecieron cautivas mientras los delincuentes se comunicaban con sus familiares para exigir dinero a cambio de su liberación.
El angustioso episodio tuvo un desenlace favorable gracias a la rápida acción de las autoridades. Un operativo coordinado entre la Infantería de Marina y el Gaula Militar logró ubicar el lugar de cautiverio y rescatar a las dos víctimas con vida, aunque los captores lograron huir inicialmente.
La investigación no se detuvo con el rescate. Los investigadores adelantaron un proceso de reconocimiento fotográfico con testigos y personas cercanas al caso, lo que permitió establecer la identidad de José Manuel Mina como uno de los presuntos responsables del plagio.
Con la orden de captura en firme, unidades del CTI y el Gaula Militar desplegaron un operativo de vigilancia y seguimiento que culminó con la detención del señalado delincuente en el parque Cisneros, en pleno corazón de Buenaventura.
Durante las audiencias preliminares, la Fiscalía imputó a Mina el delito de secuestro extorsivo, cargo que el procesado rechazó. Pese a su negativa, un juez con funciones de control de garantías consideró que existían elementos suficientes para dictar medida de aseguramiento privativa de la libertad, por lo que deberá permanecer recluido mientras se define su situación jurídica.
El caso de José Manuel Mina es apenas un eslabón en la compleja cadena de violencia que afecta a Buenaventura, principal puerto de Colombia sobre el Pacífico y territorio históricamente disputado por grupos armados organizados y bandas delincuenciales dedicadas al narcotráfico, la extorsión y el secuestro.
Las autoridades han intensificado los operativos en la zona, especialmente en corredores viales como el que conecta a Buenaventura con Cali, donde confluyen el comercio legal, el contrabando y las economías ilegales. La captura de Mina representa un golpe contra las estructuras dedicadas al secuestro, aunque persiste el desafío de garantizar la seguridad de los viajeros y habitantes de esta estratégica región del país.
UBICADO UN DEPÓSITO ILEGAL DE EXPLOSIVOS AL PARECER PERTENECIENTE AL GAO-R “IVAN RÍOS”
En desarrollo de operaciones ofensivas en contra de los grupos armados ilegales que delinquen en el Pacífico sur colombiano, la Armada de Colombia en coordinación con la SIJIN de la Policía Nacional y con el apoyo de HSI – Homeland Security Investigations, agencia investigativa del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, ubicaron un depósito ilegal con material explosivo en zona rural del municipio de San Andrés de Tumaco, Nariño.
La operación inició cuando tropas del Gaula Militar de Tumaco durante labores de registro y control militar de área en la vereda La Espriella, zona rural del municipio de San Andrés de Tumaco, lograron la ubicación de un depósito ilegal de explosivos, hallando en su interior 16 costales que contenían aproximadamente 970 kilogramos de material explosivo de fabricación artesanal, al parecer perteneciente al Grupo Armado Organizado residual – GAO-r, Estructura “Iván Ríos”.

Posteriormente, peritos especializados de la SIJIN de la Policía Nacional en Tumaco realizaron las respectivas pruebas de detonabilidad en el lugar, conforme a los protocolos establecidos para el manejo de explosivos, determinando que se trataba de una sustancia explosiva que presuntamente sería empleada para la elaboración de Artefactos Explosivos Improvisados – AEI, los cuales, al parecer iban a ser utilizados en contra de la Fuerza Pública y la población civil.
Una vez adelantados los procedimientos técnicos correspondientes, el material fue destruido de manera controlada en el sitio mediante el procedimiento de decantación, evitando así su utilización para acciones terroristas y mitigando el riesgo para la población civil y las tropas que operan en la zona.
La Armada de Colombia reafirma su compromiso con la protección de las comunidades, mediante el despliegue permanente de tropas que permitan afectar contundentemente a los grupos armados ilegales y velar por la seguridad de los habitantes del Pacífico colombiano.
UBICADO UN DEPÓSITO ILEGAL DE EXPLOSIVOS AL PARECER PERTENECIENTE AL GAOR “JAIME MARTÍNEZ”
En desarrollo de operaciones ofensivas en contra de los grupos armados ilegales que delinquen en la región, la Armada de Colombia, a través de la Brigada de Infantería de Marina No. 2, logró la ubicación de un depósito ilegal de explosivos improvisado, al parecer, perteneciente al Grupo Armado Organizado Residual – GAOR “Jaime Martínez”, en zona rural de Buenaventura, departamento del Valle del Cauca.
La operación se llevó a cabo cuando, unidades militares adscritas al Batallón de Infantería de Marina No. 21, durante labores de registro y control militar de área en el corregimiento La Esperanza, zona rural del Distrito Especial de Buenaventura, lograron la ubicación de un depósito ilegal de explosivos, hallando en su interior 100 granadas hechizas y 40 kilogramos de pólvora, las cuales, al parecer iban a ser utilizadas para atentar en contra de la Fuerza Pública y la población civil.

De acuerdo con información de inteligencia, al parecer este material de guerra estaría destinado a realizar acciones terroristas mediante el uso de drones por parte de esta estructura criminal, poniendo en riesgo la vida e integridad de los uniformados y de las comunidades en esta zona del país.
El material incautado, fue puesto a disposición de las autoridades competentes para adelantar las investigaciones correspondientes.
La Armada de Colombia reafirma su compromiso con la protección de las comunidades, mediante el despliegue permanente de tropas que permitan afectar contundentemente a los grupos armados ilegales y velar por la seguridad de los habitantes del Pacífico colombiano.
CONTUNDENTE GOLPE A ESTRUCTURAS CRIMINALES EN EL PACÍFICO CAUCANO
· En el lugar fueron hallados equipos tecnológicos y otros elementos logísticos que, presuntamente, serían utilizados para actividades ilícitas.
· Según las autoridades, este material pertenecería al Grupo Armado Organizado Residual (GAOR) Estructura 6 “Jaime Martínez”.
En desarrollo de operaciones de control territorial en el departamento del Cauca, la Armada de Colombia, en una acción conjunta con el Ejército Nacional y la Fuerza Aeroespacial Colombiana, logró la ubicación de un depósito ilegal con artefactos explosivos improvisados (AEI), material de guerra y elementos logísticos utilizados por organizaciones criminales.
La operación se llevó a cabo en zona rural del municipio de López de Micay, sector Zaragoza, donde tropas del Batallón Fluvial de Infantería de Marina No.42 hallaron seis artefactos explosivos improvisados tipo granada, al parecer de 81 milímetros, además de 11 granadas improvisadas no convencionales acondicionadas para ser lanzadas desde drones. En el lugar también se incautaron cordón detonante y material explosivo destinado a la fabricación de cargas.
Durante la inspección fueron encontrados igualmente armas cortas de distintos calibres, munición, material de intendencia y accesorios, los cuales representaban un alto riesgo para la vida e integridad tanto de la población civil como de los integrantes de la Fuerza Pública.
Según información preliminar, el material pertenecería al Grupo Armado Organizado Residual -GAOR- Estructura 6 “Jaime Martínez”, organización que delinque en esta zona del Pacífico colombiano. Asimismo, se hallaron equipos tecnológicos y otros elementos logísticos que presuntamente serían utilizados para fortalecer sus capacidades criminales.
El material incautado fue puesto a disposición de las autoridades competentes, mientras que los artefactos explosivos fueron destruidos de manera controlada por personal especializado.
Con este resultado operacional, la Armada de Colombia reafirma su compromiso con la seguridad y estabilidad del Cauca, mediante operaciones sostenidas orientadas a neutralizar las capacidades de los grupos armados ilegales y proteger a las comunidades.
Doble crimen en la vía a Buenaventura: minería artesanal en la mira de la violencia territorial
Buenaventura, Valle del Cauca. En un nuevo episodio de violencia que enluta al Pacífico colombiano, dos cuerpos fueron hallados este martes en el sector conocido como Bendiciones, sobre la vía que conecta a Cali con el Distrito Especial de Buenaventura. Las víctimas, según versiones preliminares, son dos hermanos dedicados a la minería, cuyo secuestro habría culminado en este fatal desenlace.
Los hechos se habrían desarrollado cuando Juan Riascos Alomía y David Riascos Alomía, residentes del sector de Citronela, realizaban sus labores mineras en la zona. Testimonios extraoficiales indican que fueron interceptados por hombres armados, presuntamente pertenecientes a un grupo armado ilegal, que los secuestraron para luego asesinarlos.
El macabro hallazgo fue realizado por habitantes de Bendiciones, quienes alertaron a las autoridades. No obstante, la complejidad geográfica de la zona, de difícil acceso, retrasó las labores de levantamiento de los cadáveres por parte de los organismos de investigación.
Este caso no es aislado y profundiza la alarma en un corredor vial crítico. Se trata del segundo hallazgo de cuerpos en menos de una semana en esta zona del Pacífico vallecaucano. El anterior ocurrió en la vía al mar, a la altura de Bitaco (Dagua), donde dos personas fueron encontradas asfixiadas, atadas y envueltas en bolsas plásticas.
La recurrencia de estos hechos violentos confirma las alertas emitidas por la Defensoría del Pueblo sobre la grave situación de orden público en la vía que conduce a Buenaventura. El Sistema de Alertas Tempranas (SAT) ha señalado que este corredor presenta “alto nivel de riesgo” para la población civil, especialmente en el Corregimiento 8 y varios tramos de la carretera.
Según el organismo de control, la violencia es producto de las disputas territoriales entre grupos armados ilegales que operan en la región, entre los que se mencionan a las disidencias de las FARC, el ELN y el Clan del Golfo. Estas confrontaciones han generado un panorama de intimidación, restricciones a la movilidad, paros armados y acciones de presión contra conductores y comunidades.
La minería artesanal, actividad económica de muchas familias en la región, se convierte en este contexto en un escenario de alta vulnerabilidad. Las autoridades investigan activamente si este crimen está directamente vinculado con la pugna por el control de rentas ilegales y territorios por parte de estas estructuras.
Hasta el momento, no hay un pronunciamiento oficial que detalle las circunstancias exactas del crimen o avances en la captura de los responsables. La comunidad de la zona, una vez más, queda atrapada entre el duelo y el temor, mientras la sombra del conflicto armado continúa ensombreciendo la vía al mar.
Crisis humanitaria en el Bajo Calima: inundaciones y conflicto armado confinan a más de 2.000 familias en Buenaventura
– Más de dos mil familias de la zona rural del Bajo Calima en el Distrito Especial de Buenaventura enfrentan una crítica situación humanitaria debido a la creciente del río Calima, que ha inundado viviendas, destruido cultivos y dañado embarcaciones, sumado a un preocupante confinamiento por enfrentamientos entre grupos armados.
La fuerte temporada invernal ha causado estragos en esta región del litoral pacífico, donde las comunidades ribereñas ven cómo sus medios de subsistencia desaparecen bajo las aguas. Gregorio Cárdenas, miembro de la junta del Bajo Calima, describe una realidad desoladora: “La fuerza del agua ha arrasado con los cultivos de pancoger. La gente calimeña que siembra y vive de esos productos hoy no cuenta con ellos”.
La situación se agrava por el contexto de violencia que vive el territorio. Cárdenas explica que las comunidades están “confinadas no sólo por la ola invernal, sino por la situación de orden público debido a los constantes enfrentamientos entre las disidencias de las Farc, el ELN y el Clan del Golfo”.
El líder comunitario relata cómo se vieron sorprendidos por esta doble emergencia: “Nos encontramos con la sorpresa del orden público y de ahí para acá hemos sido confinados, no hemos podido ser libres en nuestro territorio”.
Entre los daños más significativos se reporta la pérdida de dos lanchas del consejo comunitario, valuadas en 180 millones de pesos, que servían como medio de transporte esencial para las comunidades. “Como la inundación fue tan feroz se las llevó, y se rescataron los pedazos”, lamentó Cárdenas.
La magnitud de la emergencia ha forzado a muchas familias a abandonar sus territorios hacia veredas cercanas y al casco urbano de Buenaventura en busca de seguridad, lo que representa un desplazamiento forzado adicional en una región ya históricamente afectada por la violencia.
Las lluvias correspondientes a la segunda temporada invernal del año continúan incrementando los niveles de los ríos en el litoral, generando emergencias similares en otras zonas rurales del Distrito, mientras la ayuda humanitaria se hace urgente para las miles de familias atrapadas entre las aguas y el conflicto.
Capturado en el Bajo Calima Presunto Operador Logístico del Clan del Golfo
– En un operativo conjunto realizado en el corregimiento de Galerías, la Policía Nacional y el Grupo de Operaciones Especiales (GOES) capturaron a Charlin Arroyo Rodallega, señalado por la Fiscalía como presunto integrante de la estructura criminal del Clan del Golfo que opera en la zona rural del Bajo Calima.
La captura se llevó a cabo en cumplimiento de una orden judicial y representa un golpe significativo a la logística del grupo armado en esta estratégica región del Pacífico colombiano.
De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía, desde 2023 Arroyo Rodallega habría participado activamente en una extensa lista de crímenes que incluyen homicidios selectivos, desplazamiento forzado, desapariciones, porte ilegal de armas, explotación minera ilegal y actividades de narcotráfico.
Según las autoridades, el capturado desempeñaba un rol clave en la estructura criminal, siendo el encargado de recolectar dineros producto de extorsiones y secuestros que afectan a la comunidad local y comercial. Además, tendría a su cargo la logística para transportar armas, municiones e insumos químicos a través de la red fluvial de la región, vital para las operaciones ilegales del grupo.
Frente a un juez de control de garantías, la Fiscalía le imputó el delito de concierto para delinquir agravado. Aunque el capturado no aceptó los cargos en su contra, el juez determinó imponerle medida de aseguramiento en centro carcelario, donde permanecerá mientras avanza la investigación en su contra.
Esta captura forma parte de los esfuerzos continuos de las autoridades por desarticular las estructuras criminales que operan en el litoral pacífico, donde grupos como el Clan del Golfo mantienen una fuerte influencia a través de diversas actividades delictivas.
MÁS DE 2 MIL PERSONAS BENEFICIADAS CON SERVICIOS MÉDICOS Y AYUDAS HUMANITARIAS
· Un total de 400 personas, entre militares, profesionales de la salud, voluntarios y personal logístico, participaron en esta misión humanitaria en el Pacifico colombiano.
· La actividad también contó con la presencia de la alcaldesa del Distrito Especial, Ligia del Carmen Córdoba Martínez y diferentes líderes comunitarios.
Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las comunidades vulnerables del Pacífico, la Armada de Colombia, en articulación con instituciones públicas y privadas, realizó una Jornada de Apoyo al Desarrollo que benefició a un total de 2.510 habitantes, en los corregimientos de Córdoba y Punta Soldado, zona rural del Distrito Especial de Buenaventura, Valle del Cauca.

Fueron 400 personas, entre tripulantes de la Institución Naval, profesionales del área de la salud, voluntarios y personal logístico, las que se unieron a estas jornadas humanitarias, lideradas por el Grupo de Guardacostas del Pacífico y la Brigada de Infantería de Marina No. 2, de la Armada de Colombia. Así mismo, a través del despliegue de unidades de superficie como el Buque de Desembarco Anfibio -BDA- ARC “Bahía Solano”, medios fluviales y terrestres, se logró transportar al personal y los apoyos, hasta estas comunidades, donde fueron entregadas más de 33 toneladas de ayudas humanitarias, entre medicamentos y alimentos.

En Punta Soldado, sus habitantes accedieron a servicios en medicina general, fisioterapia, fonoaudiología, nutrición, odontología, pediatría, psicología, vacunación y atención veterinaria. Además, conocieron de primera mano la amplia oferta de servicios de capacitaciones, programas y orientaciones por parte de la administración municipal en diferentes áreas, con el propósito de contribuir al desarrollo personal y profesional, a través del fortalecimiento de las habilidades psicofísicas de todas estas personas.
En Córdoba y San Cipriano, se ofrecieron atenciones en medicina general, fisioterapia, odontología, pediatría, psicología, nutrición, osteopatía, rehabilitación oral, trabajo social, inserción de implantes subdérmicos, vacunación, entre otros servicios. Así mismo, se realizó la entrega de ayudas humanitarias de alimentos y kits de aseo, y se realizaron actividades lúdicas y recreativas. Durante la actividad, se entregó una silla de ruedas, un mobiliario escolar, una picadora de plástico y la donación de equipo biomédicos por parte del Gobierno de los Estados Unidos, material que contribuirá al bienestar y desarrollo de las comunidades en esta región del país.

Gracias al apoyo de la Alcaldía de Buenaventura, el Banco de alimentos de Buenaventura, CIAMSA, Carbones y Parrilla, Compas, Corporación Colombia Verde; las fundaciones Agua Dulce Andrés Bedoya, Cardio Clinic, Club de Leones Buenaventura, Herencia de Timbiquí, LAESS, Lejaim, Misión País, Re -Vida, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar – ICBF, la organización Rotary Internacional y Postobón S.A, quienes contribuyeron al desarrollo de estas importantes jornadas, se logró impactar de manera positiva a estas comunidades.
La Armada de Colombia reafirma su compromiso con el desarrollo integral de las comunidades más vulnerables, trabajando de manera articulada con entidades públicas y privadas, y poniendo a disposición todas sus capacidades y talento humano, liderando iniciativas que generen un impacto positivo y fortalezcan los valores de solidaridad, servicio y esperanza en todo el territorio nacional.
ARMADA DE COLOMBIA MANTIENE FUERTE OFENSIVA CONTRA LOS GRUPOS CRIMINALES
La Armada de Colombia, en el desarrollo de dos operaciones militares, llevadas a cabo en el corregimiento del Bajo Calima, zona rural del Distrito Especial de Buenaventura, logró el sometimiento a la justicia de un presunto integrante del Grupo Armado Organizado Residual -GAOr- “Jaime Martínez” de la columna móvil “Wilson González” y la ubicación de un depósito ilegal con material de guerra.
La primera operación se registró cuando una persona, identificada como alias “Mariana González”, de 24 años, se presentó voluntariamente ante las tropas de Infantería de Marina desplegadas en la zona y expresó su intención de abandonar la organización criminal, en la cual llevaría aproximadamente dos años, con el propósito de acogerse a la ruta de sometimiento a la justicia brindada por el Gobierno Nacional.
Al momento de su presentación ante el personal militar, se le brindó atención médica y acompañamiento hasta las instalaciones de la Institución Naval, donde se estableció contacto con el Grupo de Atención Humanitaria al Desmovilizado -GAHD-, para iniciar su proceso de reintegración a la vida civil. Se presume que esta persona, habría participado en el atentado terrorista perpetrado contra las tropas militares el pasado 29 de agosto, en el que lamentablemente falleció un Infante de Marina Profesional.
En un segundo procedimiento, mediante labores de registro y control, tropas del Batallón de Infantería de Marina No. 21 ubicaron un depósito ilegal, hallando en su interior dos fusiles, ocho proveedores y 202 cartuchos calibre 5.56 milímetros. Al parecer, este material sería utilizado para atentar contra la Fuerza Pública y la población civil en esta región del país.

El material de guerra incautado fue puesto a disposición de las autoridades competentes para iniciar con los procedimientos pertinentes.
La Armada de Colombia, en cumplimiento de su misión constitucional, reafirma su compromiso con la protección de la población civil, a través del despliegue permanente de tropas que afecten contundentemente los grupos armados organizados, aportando al desarrollo integral de los habitantes en el Pacífico colombiano.