Wilfrey Ruiz Barrera, abogado especialista en Derecho Público, asumiría como agente especial interventor de la institución, que enfrenta una auditoría con 27 hallazgos y expectativas de trabajadores y comunidad
Buenaventura, 21 de octubre de 2026. La dirección del Hospital Distrital Luis Ablanque de la Plata tendría un nuevo cambio con la llegada de Wilfrey Ruiz Barrera, abogado especialista en Derecho Público, quien asumiría como agente especial interventor de la institución, en medio de los desafíos administrativos, financieros y asistenciales que enfrenta el centro hospitalario.
Ruiz Barrera cuenta con experiencia en procesos de intervención y administración de hospitales públicos en Colombia. Entre sus antecedentes se encuentra su paso por el Hospital San Andrés E.S.E., en Tumaco, Nariño, y la E.S.E. Río Grande de la Magdalena, en Magangué, Bolívar, donde estuvo vinculado a procesos de recuperación y fortalecimiento institucional.
Su llegada genera expectativas entre los trabajadores de la salud y la comunidad bonaverense, que esperan avances concretos en el pago oportuno de salarios, el abastecimiento de medicamentos e insumos, el fortalecimiento de los servicios médicos y el mejoramiento de la atención a los pacientes.
El cambio se produciría en un momento clave para el hospital que permanece bajo intervención forzosa administrativa y enfrenta el reto de superar sus dificultades para garantizar una prestación del servicio digna, oportuna y de calidad.
A esta situación se suman los resultados de una auditoría realizada por la Contraloría Distrital de Buenaventura a la E.S.E. Hospital Luis Ablanque de la Plata, correspondiente a la vigencia 2025. De acuerdo con la información conocida, el informe, de 195 páginas, registra 27 hallazgos administrativos, seis con incidencia disciplinaria y tres con incidencia fiscal, por una cuantía superior a los 5.534 millones de pesos.
Entre las observaciones del organismo de control se encuentran debilidades en la gestión de cuentas por pagar y el recaudo de ingresos, inconsistencias en el cierre fiscal, incumplimientos relacionados con el pago de retenciones por concepto de estampillas y deficiencias en el cobro de cartera a entidades promotoras de salud en liquidación por un valor de 5.376 millones de pesos. También se señalaron inconsistencias en el manejo de caja menor.
El documento igualmente advierte sobre situaciones relacionadas con las condiciones sanitarias de la institución. Durante la inspección, el equipo auditor reportó filtraciones de agua, humedad y proliferación de vectores en el perímetro de la edificación. Además, señaló la presencia de animales domésticos y heces en áreas asistenciales y administrativas, circunstancias que representan riesgos sanitarios en un entorno destinado a la prestación de servicios de salud.
Ante este panorama, el informe contempla recomendaciones para que las directivas implementen las medidas correctivas correspondientes mediante un plan de mejoramiento. Con la eventual llegada de Ruiz Barrera, también queda la expectativa sobre las acciones que se adoptarán frente a estas observaciones y los avances que pueda alcanzar la institución en materia administrativa, financiera y asistencial.
La comunidad espera que esta nueva etapa se traduzca en soluciones reales para el talento humano y los usuarios del principal centro hospitalario público del Distrito.
Buenaventura espera resultados. El seguimiento a esta designación y a las decisiones que adopte la nueva dirección será fundamental para conocer el rumbo que tomará la institución, especialmente frente a las dificultades que afectan tanto a los trabajadores como a los pacientes.