A partir del 9 de febrero de 2026, los habitantes de Buenaventura comenzaron a pagar más por sus desplazamientos en el sistema de transporte público. La Secretaría de Tránsito y Transporte del Distrito oficializó el incremento, cercano al 10%, mediante el Decreto 0048, una medida que impacta directamente el bolsillo de los usuarios.


Según las autoridades distritales, el ajuste tarifario no es una decisión arbitraria, sino el resultado de un estudio técnico que analizó la sostenibilidad financiera del servicio. Dicho estudio evaluó el considerable aumento en los costos de operación que enfrentan los transportadores, como el precio de los combustibles, los gastos asociados al mantenimiento y reparación de vehículos, la adquisición de repuestos y los costos administrativos generales.
La justificación central de la medida es garantizar la continuidad y la calidad en la prestación del servicio de transporte en el territorio. Las autoridades argumentan que, sin este reajuste, la operación se vería severamente comprometida, pudiendo derivar en una reducción de la flota o en una disminución de la cobertura, afectando la movilidad de miles de personas en el principal puerto marítimo de Colombia.
La implementación de este decreto se da en un contexto donde la ciudad sigue trabajando en la modernización de su sistema de movilidad y enfrenta desafíos logísticos, como los recientes esfuerzos por descongestionar la operación portuaria. El incremento, aunque necesario para el sector transportador según el diagnóstico oficial, representa una carga adicional para los usuarios en una ciudad con dinámicas económicas y sociales complejas.


