En un giro que podría sacudir los cimientos del sistema judicial colombiano, la exvicefiscal Martha Mancera estaría negociando con autoridades estadounidenses para entregar información clave sobre presuntos vínculos entre altos funcionarios de la Fiscalía General y redes de tráfico ilegal en Buenaventura. Según el periodista Gonzalo Guillén, Mancera busca beneficios legales a cambio de colaborar, mientras enfrenta una posible captura en Colombia.
De acuerdo con Guillén, Mancera estaría en conversaciones avanzadas con el Departamento de Justicia de EE. UU., ofreciendo datos sensibles sobre corrupción dentro de la Fiscalía, particularmente en casos vinculados al puerto de Buenaventura, epicentro del comercio marítimo y, según investigaciones, de salida de cargamentos ilícitos hacia mercados internacionales.
La exfuncionaria, quien ocupó un cargo clave en la entidad, estaría actuando ante el temor de una inminente orden de captura en Colombia. Su posible declaración ante tribunales extranjeros abriría un precedente sin igual: por primera vez, una alta exautoridad judicial colombiana colaboraría con EE. UU. para exponer irregularidades al interior de la institución.
- Si se confirman los vínculos entre fiscales y actividades ilícitas, la credibilidad de la Fiscalía quedaría gravemente dañada, generando presiones para una reestructuración urgente.
- Podrían reactivarse casos archivados o revisarse condenas bajo sospecha de manipulación.
- La justicia estadounidense ha intensificado su enfoque en corrupción transnacional. Una colaboración así reforzaría su rol como “juez externo” en casos que Colombia no logra resolver, tal como ocurrió con políticos investigados por narcotráfico.
- El puerto, vital para la economía pero históricamente plagado de crimen organizado, enfrentaría un escrutinio mayor, posiblemente con intervenciones internacionales.
Ni la Fiscalía ni Mancera han comentado el caso, pero fuentes jurídicas sugieren que el gobierno colombiano sigue de cerca el desarrollo, pues una extradición o declaración en EE. UU. podría exponer a figuras poderosas.

Este escenario no solo marcaría un punto de inflexión en la lucha contra la infiltración criminal en entidades estatales, sino que plantearía una pregunta incómoda: ¿Cuántos casos de corrupción se han ocultado tras las paredes de la Fiscalía? La posibilidad de que Mancera “canté” en cortes extranjeras sería un golpe duro para la justicia colombiana, pero también una oportunidad para limpiar lo que muchos sospechan: un sistema judicial envenenado por intereses oscuros.
#JusticiaInternacional #CorrupciónEnLaFiscalía #Buenaventura