En un gesto de cooperación internacional que refuerza los lazos de amistad entre ambas naciones, el Gobierno de China donó 77,6 toneladas de ayuda humanitaria a Colombia para apoyar la atención de las comunidades afectadas por el devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el país el pasado 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó.
El cargamento, que arribó en la noche de este martes a la terminal de carga del Aeropuerto Internacional El Dorado, en Bogotá, a bordo de un Boeing 747, fue recibido por funcionarios de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), quienes destacaron la oportunidad y pertinencia de los insumos enviados por el país asiático.
El lote de asistencia humanitaria está compuesto por elementos esenciales para afrontar la crisis en las zonas más golpeadas:
- 7.000 mantas termoprotectoras, fundamentales para proteger a las familias que han perdido sus viviendas y deben dormir a la intemperie o en albergues temporales.
- 1.900 carpas de campaña, que permitirán habilitar refugios dignos y seguros para miles de desplazados.
- 15 plantas móviles purificadoras de agua, un insumo crítico para garantizar el acceso a agua potable en regiones donde las redes de acueducto colapsaron o resultaron contaminadas.
- 20 generadores de energía, que asegurarán el funcionamiento de hospitales de campaña, centros de acopio y sistemas de comunicación en zonas sin suministro eléctrico.
David Santiago Tamayo, director de la UNGRD, expresó su profundo agradecimiento al Gobierno chino y al pueblo de esa nación por la donación destinada a las familias damnificadas. En sus declaraciones, Tamayo señaló:
“Esta ayuda llega en un momento crucial. Agradecemos la solidaridad y la celeridad del Gobierno de China, que nos permite fortalecer nuestra capacidad de respuesta y llevar alivio a quienes más lo necesitan. Cada uno de estos elementos será destinado de manera prioritaria a los departamentos con mayor afectación”.
De acuerdo con la UNGRD, los insumos serán enviados de manera inmediata al departamento del Valle del Cauca, una de las regiones más afectadas por el sismo, donde se concentran numerosas comunidades damnificadas. En particular, la capital, Cali, y sus municipios aledaños han reportado daños estructurales significativos, deslizamientos de tierra y una alta demanda de asistencia humanitaria.
Las autoridades ya están coordinando la logística de distribución con las alcaldías municipales y los comités locales de emergencia, para garantizar que la ayuda llegue de manera ágil, equitativa y transparente a las familias que lo han perdido todo.
La donación de China se suma a otros ofrecimientos de ayuda que han llegado desde distintos países y organismos multilaterales, en respuesta al llamado de auxilio lanzado por el Gobierno colombiano. Estados Unidos, México, Chile, la Unión Europea y Naciones Unidas han manifestado su disposición a colaborar con insumos, equipos de rescate y asesoría técnica.
Esta ola de solidaridad refleja el reconocimiento de la comunidad internacional a la magnitud de la tragedia y a los esfuerzos del país por atender a las víctimas, al tiempo que evidencia la importancia de la cooperación global frente a desastres naturales de gran escala.
Cabe recordar que, según el balance más reciente de la UNGRD, el terremoto ha dejado 312 personas fallecidas, 290 desaparecidas y 4.380 heridas, con afectación en 470 municipios de 15 departamentos. Las labores de búsqueda y rescate continúan activas, mientras los equipos humanitarios trabajan contrarreloj para atender a las comunidades más vulnerables.
La llegada de esta ayuda no solo representa un alivio material, sino también un mensaje de esperanza y hermandad para las familias que enfrentan la incertidumbre y el dolor. En medio de la tragedia, la cooperación internacional demuestra que, cuando las fronteras se borran ante la adversidad, la humanidad se une para levantarse.
El Gobierno colombiano reiteró su compromiso de garantizar que cada uno de los elementos donados sea utilizado con transparencia y eficiencia, y afirmó que continuará gestionando nuevos recursos para la reconstrucción y la recuperación integral de los territorios afectados.