– En un revelador monitoreo comunitario, las cámaras trampa instaladas en los bosques protegidos de Bahía Málaga han captado algo que la ciencia y las comunidades locales esperaban hace años: el retorno firme del puma y otros felinos de gran tamaño a la selva del Pacífico. Los dispositivos, ubicados estratégicamente en zonas como Morro y Corozal, mostraron a estos depredadores moviéndose con total libertad, una señal inequívoca de recuperación ecológica.
El estudio, impulsado por el Consejo Comunitario de La Plata y desarrollado junto con los vecinos de la región, permitió identificar 19 especies silvestres en total. Entre los avistamientos más destacados figuran, además del puma, al ocelote y al tigrillo, pequeños felinos moteados que comparten el espesura del bosque con el gran cazador.
En total, los investigadores y pobladores procesaron 479 registros de animales en las áreas vigiladas. Los mamíferos fueron los protagonistas absolutos, representando el 90% de las detecciones. Como han explicado las autoridades ambientales en distintas ocasiones, la presencia de estos mamíferos evidencia una notable recuperación en la biodiversidad del ecosistema costero de la región.
Aunque la noticia más impactante fue el regreso de los felinos, el animal que más veces apareció en las grabaciones fue el guatín, un roedor de hábitos discretos que acumuló 300 apariciones. Las cámaras también registraron grupos de zarigüeyas y armadillos desplazándose entre la hojarasca. Escenas naturales conmovedoras incluyeron a varias madres cargando o guiando a sus crías durante la noche en busca de alimento.
El monitoreo no solo se enfocó en mamíferos. Las cámaras trampa también sirvieron para documentar aves en serio riesgo de desaparecer, como la pava del Baudó, una especie endémica de la región cuyo hábitat se ha visto reducido. Asimismo, los videos captaron ejemplares de mono capuchino, una especie clasificada como vulnerable en el país.
El trabajo comunitario demuestra que, cuando las comunidades organizadas y las herramientas tecnológicas se unen, el bosque revela sus secretos mejor guardados: desde el retorno del puma hasta el sigiloso paso del armadillo, pasando por aves que parecían desvanecerse en el recuerdo. Para Bahía Málaga, estas imágenes no son solo datos; son un parte de esperanza para la conservación en el Pacífico colombiano.









