Bogotá, D.C. – En un esfuerzo por ampliar la formalización laboral y la protección social en los sectores más vulnerables, el Ministerio del Trabajo anunció la implementación de un nuevo esquema de cotización que permitirá a los trabajadores dependientes con ingresos inferiores a un salario mínimo mensual realizar aportes a seguridad social de manera proporcional a sus ingresos y tiempo trabajado.
La medida, oficializada mediante la Circular 0093 y en cumplimiento de la Ley Laboral (Ley 2466 de 2025) y la Ley Pensional (Ley 2381 de 2024), busca incluir a poblaciones que tradicionalmente han quedado excluidas del sistema de protección social, particularly aquellos en empleos flexibles o con jornadas reducidas.
Los trabajadores dependientes que devenguen menos de un salario mínimo podrán cotizar a través de la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (PILA) bajo la modalidad de Tipo de Cotizante 51, denominado “Trabajador de tiempo parcial”.
- Pensión y Cajas de Compensación: Los empleadores reportarán los días laborados en el mes, y el sistema liquidará automáticamente las semanas cotizadas.
- Riesgos Laborales: La cotización se mantendrá por un periodo mensual completo de 30 días, garantizando cobertura continua.
- Salud: Los trabajadores podrán mantenerse en el régimen subsidiado o como beneficiarios del régimen contributivo, según su situación actual.
Este modelo permite que los aportes se ajusten al nivel real de ingresos y al tiempo efectivamente trabajado, facilitando la formalización de miles de colombianos en ocupaciones con jornadas variables o ingresos intermitentes. El Ministerio del Trabajo destacó que la medida reduce la carga para empleadores y trabajadores, al tiempo que construye un camino hacia la protección social universal.
El Ministerio de Salud adelanta los ajustes administrativos necesarios para extender este esquema a los trabajadores independientes, lo que representaría un avance significativo en la inclusión de este segmento, tradicionalmente desconectado de los sistemas de protección.
La implementación de esta estrategia refleja un cambio estructural en la visión de la seguridad social en Colombia, priorizando la flexibilidad y la inclusión como pilares para garantizar el derecho fundamental a la protección social para todos los trabajadores, regardless de su nivel de ingresos o tipo de contrato.