Buenaventura, Valle del Cauca. – La celebración de la Noche de Velitas, marcada por la tradición y la fe, se tiñó una vez más de urgencias hospitalarias y tragedia evitable. El Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE) del Valle del Cauca reportó un preocupante saldo de 12 personas lesionadas por pólvora durante la noche del 7 y la madrugada del 8 de diciembre, manteniendo una tendencia al alza frente a la misma temporada del año anterior.
Si bien los casos se distribuyeron en cinco municipios, la situación en Buenaventura generó especial alarma, al registrar cuatro de las víctimas de esa noche. Entre ellas se encuentra un menor de edad con quemadura en un miembro superior, y tres adultos afectados por artefactos como volcán, cohete y petarda. Uno de estos últimos sufrió una de las consecuencias más severas: la amputación de dedos, destacándose como uno de los casos más graves de la jornada en todo el departamento.
Con los nuevos reportes, la cifra acumulada en el Valle del Cauca para lo que va de la temporada decembrina asciende a 21 personas quemadas por pólvora: 14 adultos y 7 menores de edad. El listado por municipios lo encabeza Buga con 6 casos, seguido muy de cerca por Buenaventura con 5. Florida y Tuluá reportan 3 lesionados cada uno, Jamundí 2, y Caicedonia y Candelaria 1 caso respectivamente.
Las lesiones, ocurridas en municipios como Florida, Tuluá, Buga y Jamundí, incluyen afectaciones en manos, cabeza, cuello y ojos, causadas por una variedad de elementos pirotécnicos como totes, chispitas mariposa, volcanes y tronantes.
La Secretaría Departamental de Salud hizo un enfático llamado ante lo que califica como un comportamiento en aumento, a pesar de las campañas preventivas y los reiterados avisos para evitar el uso de artefactos pirotécnicos, especialmente en presencia de niños, niñas y adolescentes.
Cada número en el reporte del CRUE representa una familia afectada, un momento de celebración convertido en emergencia y, en casos como el de Buenaventura, una discapacidad permanente. Las autoridades reiteran el llamado a la corresponsabilidad ciudadana para sustituir la pólvora por tradiciones seguras, y así evitar que la alegría de la Navidad continúe apagándose en las salas de urgencias.