#Buenaventura | Un juez de control de garantías decretó medida de aseguramiento en centro carcelario para Kevin Andrés Valencia, señalado de participar en el secuestro y la extorsión de un comerciante en el muelle Santa Catalina.
BUENAVENTURA, VALLE DEL CAUCA. – La justicia dio un golpe contra la delincuencia que aqueja a los comerciantes del distrito portuario con el encarcelamiento de Kevin Andrés Valencia, identificado como uno de los presuntos responsables de secuestrar y extorsionar a un comerciante en hechos ocurridos el pasado 9 de agosto.
De acuerdo con la investigación del CTI y un fiscal especializado del Gaula Valle del Cauca, la víctima se encontraba realizando labores legítimas de embarque de 100 bultos de mercancía en el muelle Santa Catalina, cuando fue interceptado por varios hombres armados. Los sujetos, que se identificaron como miembros de una banda criminal, le exigieron el pago de una “cuota” para poder trabajar en la zona.
La situación escaló rápidamente de la extorsión al secuestro. Los victimarios llevaron por la fuerza al comerciante a una bodega cercana, donde lo intimidaron para que pagara la suma de 10 millones de pesos. El hombre permaneció privado de su libertad en condiciones de terror por aproximadamente seis horas, hasta que fue liberado.
Las labores de investigación del CTI fueron cruciales para individualizar la presunta participación de Kevin Andrés Valencia en estos graves delitos. Su captura se materializó cuando se desplazaba por el sector de La Palera, en un operativo conjunto entre el CTI de la Fiscalía y el Gaula Militar.
Al imputarle los cargos por los delitos de secuestro, extorsión agravada en grado de tentativa, y hurto calificado y agravado, el procesado optó por no aceptar su responsabilidad. No obstante, el juez de control de garantías consideró que existían suficientes elementos para decretar su ingreso a la cárcel, asegurando así que no entorpecerá la investigación y enfrentará el proceso privado de la libertad.
Este caso evidencia la persistente lucha de las autoridades contra las redes de extorsión que operan en el puerto, un flagelo que sofoca la economía local y siembra zozobra entre los trabajadores y empresarios de Buenaventura.



