Buenaventura, Valle del Cauca – En un hecho que marca un contraste positivo con los recurrentes retrasos que han afectado al Programa de Alimentación Escolar (PAE) en diversas regiones del país, el Distrito de Buenaventura logró que el servicio iniciara operaciones de manera simultánea con el primer día del calendario académico 2026. La puesta en marcha simbólica se realizó en la Institución Educativa José Ramón Bejarano, sede Miraflores, garantizando desde el inicio las raciones alimentarias para los estudiantes de las instituciones oficiales.
El acto contó con la presencia del secretario de Etnoeducación, Joaquín Orobio Bastidas; el líder de Cobertura, Félix Alexander Lozano; representantes del operador Unión Temporal Gestión Alimentaria del Pacífico, directivos y docentes. Durante la inauguración, el secretario Orobio destacó la importancia de la articulación lograda. “Hoy, 26 de enero, damos inicio no solo al calendario escolar 2026, sino también al servicio del Programa de Alimentación Escolar”, afirmó, resaltando el respaldo de la Administración Distrital, la Unidad Administrativa del PAE y el Ministerio de Educación Nacional.
La alcaldesa Ligia del Carmen Córdoba Martínez reafirmó el compromiso de su administración con este programa. “El PAE no solo es un apoyo alimentario, es una herramienta fundamental para el aprendizaje y el desarrollo integral de nuestros niños y jóvenes”, señaló, subrayando el papel de la alimentación en la capacidad cognitiva y la permanencia en el sistema educativo.
Según cifras oficiales de la Secretaría de Etnoeducación, el programa beneficia actualmente a más de 41 mil estudiantes en el Distrito. Se prevé que esta cifra ascienda a cerca de 43 mil una vez se complete el proceso de vinculación de aproximadamente 1.300 estudiantes pertenecientes a comunidades indígenas de la región.
Las directivas escolares celebraron la oportunidad del servicio. La rectora Carmen Elena Quiñónez explicó el impacto inmediato: “El inicio del PAE significa que nuestros estudiantes pueden permanecer en la institución y recibir alimentos bien preparados en el momento adecuado. Esto evita la deserción por hambre y mejora el ambiente de aprendizaje”.
Los estudiantes, principales beneficiarios, expresaron su valoración. Joel Viveros, alumno de la institución anfitriona, compartió una reflexión que revela la dimensión social del programa: “Ha sido muy bueno contar con el PAE. A veces uno llega a casa y no hay comida, pero aquí sabemos que siempre habrá un alimento que nos nutre”.
El inicio puntual del PAE en Buenaventura se presenta como un caso de gestión coordinada que prioriza los derechos de la niñez y la juventud. La capacidad de tener operativo el programa desde el primer día de clases no solo cumple con un mandato legal, sino que establece unas condiciones básicas de equidad y bienestar para el proceso educativo en un territorio que históricamente ha enfrentado grandes desafíos sociales y económicos.
Este despliegue exitoso plantea un referente para otras entidades territoriales sobre la importancia de la planeación anticipada, la contratación eficiente y el monitoreo constante para garantizar un derecho fundamental como la alimentación escolar.


