Un hecho de alta conmoción se registró en las últimas horas en un colegio de Medellín, cuando un joven de 17 años ingresó al plantel con un arma de menor letalidad, realizó varios disparos con aparente fin intimidatorio y luego se autolesionó, desatando la alerta entre estudiantes, docentes y padres de familia.
El alcalde de la ciudad, Federico Gutiérrez, confirmó la situación y precisó que el joven fue trasladado de inmediato a un centro asistencial para recibir atención médica. Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no habían entregado un parte oficial sobre su estado de salud.
En declaraciones iniciales, el mandatario señaló que equipos de la Policía Metropolitana y de la Secretaría de Seguridad se desplazaron al lugar para verificar con exactitud lo ocurrido. “Estoy atento a la situación y estaré informando”, manifestó Gutiérrez, quien además se comprometió a ampliar la información a medida que avancen las investigaciones.
Hasta el momento, no se ha establecido el móvil del incidente ni se ha confirmado si el joven era estudiante de la misma institución donde ocurrieron los hechos. Tampoco se ha reportado si hubo otras personas lesionadas por los disparos.
El hecho reaviva el debate sobre la seguridad en los entornos escolares y el acceso de menores a armas, incluso de aquellas consideradas de “menor letalidad”, que en contextos de alta tensión pueden generar pánico y consecuencias físicas o psicológicas graves.
Organizaciones de padres y expertos en convivencia escolar han hecho un llamado a las autoridades para que, además de esclarecer lo sucedido, se refuercen los protocolos de ingreso a los colegios y se amplíen los programas de salud mental dirigidos a adolescentes.
Se espera que en las próximas horas la Alcaldía de Medellín y la Secretaría de Educación entreguen un informe detallado con los resultados de la verificación en el plantel y las medidas que se tomarán para prevenir situaciones similares.
Nota en desarrollo