Nueva emergencia en el corredor Buga–Buenaventura: vía cerrada por riesgo de deslizamientos
En una nueva crisis para la movilidad del suroccidente colombiano, las autoridades han ordenado el cierre total del corredor Buga–Buenaventura, una de las arterias comerciales y turísticas más importantes del país, debido a la constante caída de material rocoso en un tramo crítico.
La decisión fue tomada aproximadamente a las 7:00 a. m. de este miércoles, luego de que equipos técnicos confirmaran que las condiciones geológicas en el kilómetro PR 69+400 representan un alto riesgo para los conductores y peatones. Según los reportes oficiales, la inestabilidad del terreno ha provocado desprendimientos sucesivos, lo que impide garantizar la seguridad en la zona.
“No podemos permitir el paso mientras sigan cayendo rocas. La prioridad es la vida de los usuarios”, señaló un vocero de la concesionaria a cargo de la vía. Personal de atención de emergencias y unidades de gestión del riesgo se encuentran en el lugar, monitoreando la evolución de la ladera y evaluando la posibilidad de realizar labores de limpieza y estabilización.
El cierre genera un fuerte impacto en la conectividad entre el interior del país y el puerto de Buenaventura, por donde circula gran parte de la carga de importación y exportación, así como el turismo hacia el Pacífico colombiano. Transportadores de carga y viajeros han manifestado su preocupación ante la falta de rutas alternas en óptimas condiciones, lo que podría traducirse en retrasos logísticos y pérdidas económicas.
Hasta el momento, no hay una hora estimada para la reapertura de la vía. Las autoridades insisten en que el paso solo se habilitará cuando las condiciones sean completamente seguras, y recomiendan a los viajeros consultar los canales oficiales antes de emprender cualquier desplazamiento hacia el litoral.
“Seguimos atentos a la evolución de esta emergencia e informaremos cualquier novedad de manera oportuna”, concluyó el reporte oficial.
Mientras tanto, cientos de vehículos permanecen detenidos en ambos extremos del tramo afectado, a la espera de una solución que, por ahora, depende de la naturaleza y de las medidas técnicas que se tomen en las próximas horas.