Home PacíficoValle del Cauca A 11 Días del Límite: La Incertidumbre del Tren de Cercanías del Valle que Amenaza con Frenarse por Años

A 11 Días del Límite: La Incertidumbre del Tren de Cercanías del Valle que Amenaza con Frenarse por Años

by Luisa Navia

La Gobernación alerta que, sin la firma de cofinanciación nacional antes del 8 de noviembre, el proyecto estratégico de movilidad quedaría en pausa por más de un bienio, perdiendo una década de gestiones.

Con un reloj avanzando de forma implacable, el Valle del Cauca se encuentra en una agonía de espera. A solo 11 días de que venza el plazo de la Ley de Garantías, el Gobierno Nacional no ha firmado el crucial acuerdo de cofinanciación para el Tren de Cercanías, sumiendo en la incertidumbre a uno de los proyectos de infraestructura y movilidad más importantes para el futuro de la región.

La gobernadora Dilian Francisca Toro elevó nuevamente su voz en un urgente llamado al Ejecutivo nacional para que cumpla con su respaldo a la iniciativa. “Ya tenemos todo listo, estamos esperando en cuenta regresiva hasta el 8 de noviembre. Siempre que ha habido trenes en el país, el Gobierno ha aportado el 70% de la cofinanciación. Solo al Valle del Cauca no se le ha dado ese apoyo”, afirmó la mandataria, destacando una aparente disparidad de trato que genera malestar en la región.

El proyecto, cuyo primer tramo conectaría a Cali con Jamundí, con proyección inmediata hacia Palmira y Yumbo, es visto como la columna vertebral para la integración metropolitana del sur del departamento. Más allá de ser un sistema de transporte, se perfila como una apuesta verde para descongestionar las vías, reducir la huella de carbono y mejorar la calidad del aire en el área metropolitana.

La relevancia del Tren de Cercanías trasciende lo local. María Fernanda Santa, directora ejecutiva de la Cámara Colombiana de la Infraestructura – Occidente, lo enmarcó dentro de una visión estratégica nacional. “El Tren de Cercanías es más que rieles; es conexión, es trabajo, es confianza en el futuro”, aseguró Santa, conectando su importancia con otras obras clave como el dragado del puerto de Buenaventura, la ampliación del aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón y la construcción de la vía Mulaló–Loboguerrero.

La fecha del 8 de noviembre se erige como una verdadera “spada de Damocles” para el proyecto. Si para entonces no se concreta la firma, las consecuencias serían graves: el Tren de Cercanías quedaría suspendido por más de dos años. Este escenario no solo implicaría reiniciar complejas gestiones ante el próximo gobierno, sino también actualizar estudios técnicos y de impacto, con el consiguiente sobrecosto, y perder todo el impulso institucional y político construido durante casi una década.

Con un tono que mezcla la expectativa y la advertencia, la gobernadora Toro dirigió un mensaje directo al presidente de la República: “Esperamos que el presidente le cumpla al Valle del Cauca. No nos cumpla a nosotros, que le cumpla al valle y a los vallecaucanos”.

La pelota está ahora en cancha del Gobierno Nacional. Los próximos 11 días definirán si el Valle del Cauca avanza hacia una nueva era de movilidad sostenible o si un proyecto vital para su desarrollo económico y social deberá ser archivado por, al menos, los próximos dos años.

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