Bogotá, D.C. – En una decisión calificada como histórica para el sistema de salud colombiano, el Gobierno Nacional aprobó mediante el documento CONPES 4169 una inversión sin precedentes de $3.02 billones destinados a la modernización de la red pública hospitalaria, un ambicioso proyecto que buscar transformar la infraestructura sanitaria del país entre 2026 y 2030.
La “Estrategia de fortalecimiento de la infraestructura y dotación de la red pública hospitalaria” fue declarada de importancia estratégica, lo que garantiza su continuidad presupuestaria durante los próximos cinco años. El plan, liderado por el Ministerio de Salud y Protección Social, contempla una intervención integral en 102 sedes hospitalarias a nivel nacional, incluyendo proyectos de construcción, expansión y renovación de hospitales, centros y puestos de salud.
El programa aborda simultáneamente el déficit cualitativo y cuantitativo de la infraestructura hospitalaria, combatiendo la obsolescencia mediante:
- Modernización de estructuras físicas en 102 establecimientos de salud
- Dotación tecnológica de vanguardia para 13 hospitales con equipos biomédicos de última generación
- Fortalecimiento de la capacidad de servicios de alta complejidad en centros regionales
- Alineación de la red pública con estándares modernos de atención
El Ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, destacó el componente de equidad territorial como eje fundamental del proyecto: “El sistema de salud público no puede seguir funcionando sobre estructuras viejas ni con equipos obsoletos. Nuestra lucha es por una salud más justa, oportuna y equitativa, especialmente para los territorios más apartados del país”.
Una parte significativa de los recursos, específicamente $867.808 millones, se destinará a regiones con profundas brechas en salud, incluyendo territorios con Pactos Territoriales como Catatumbo, Nariño, Boyacá y Chocó. Esta focalización beneficiará a 17 municipios donde la inversión es crucial para mejorar indicadores críticos como las tasas de mortalidad materna e infantil.
Con esta aprobación, el Gobierno Nacional busca no solo modernizar la infraestructura existente, sino también cerrar las brechas territoriales en la prestación de servicios de salud, garantizando que colombianos en todas las regiones del país puedan acceder a atención médica de calidad, oportuna y con estándares modernos, independientemente de su ubicación geográfica.
La implementación de este megaproyecto representa el mayor esfuerzo en décadas por fortalecer la salud pública colombiana y marca un punto de inflexión en la política sanitaria del país.