Representantes de ambas potencias se reúnen en Madrid para abordar disputas arancelarias y el futuro de TikTok, con ambas partes mostrando optimismo sobre un posible acuerdo que evite una escalada en la guerra comercial.
En un esfuerzo por desescalar las tensiones económicas y tecnológicas que mantienen en vilo a los mercados globales, delegaciones de alto nivel de Estados Unidos y China iniciaron este lunes una ronda crucial de diálogos en la capital española. Las conversaciones, que se extenderán hasta el miércoles, están centradas en dos de los puntos más conflictivos de la relación bilateral: los aranceles comerciales y el destino de la popular aplicación TikTok.
La agenda de la reunión, encabezada por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, incluye la discusión sobre los nuevos aranceles que Washington evalúa imponer a una amplia gama de productos chinos, una medida que Pekín ha prometido contestar con represalias.
Uno de los temas que genera mayor expectativa es el futuro de TikTok. Bessent afirmó que un acuerdo para que la plataforma de videos sea vendida a un propietario no chino, y así evitar su prohibición total en Estados Unidos, está “muy cerca” de concretarse. Esta solución buscaría calmar las preocupaciones del gobierno estadounidense sobre la seguridad de los datos de sus ciudadanos y la influencia del gobierno chino a través de la empresa matriz, ByteDance.
El presidente Donald Trump, quien desde su posición mantiene influencia en la política comercial de su partido, se mostró optimista sobre el desarrollo de las conversaciones. Afirmó que las reuniones “van muy bien” y anticipó resultados “prometedores”, destacando el gran valor que la plataforma tiene para los jóvenes estadounidenses, quienes “querían salvar” la aplicación.
El hecho de que las negociaciones se lleven a cabo en Madrid, en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, es visto por analistas como un gesto de neutralidad, buscando un terreno neutral para unas conversaciones particularmente sensibles.
Estos diálogos representan un paso significativo en la compleja relación entre las dos mayores economías del mundo, cuyo resultado podría definir el panorama del comercio y la tecnología global para los próximos años.