La Superintendencia Nacional de Salud designó nuevos agentes de control para Nueva EPS, Coosalud y SOS. El movimiento, que rota a los funcionarios entre las tres entidades, busca oxigenar y dar un nuevo impulso a los procesos de intervención en medio de auditorías forenses y retrasos en información.
– En una jugada estratégica para reforzar la supervisión sobre el crítico sistema de salud, la Superintendencia Nacional de Salud anunció un significativo relevo en los agentes interventores de tres de las principales Entidades Promotoras de Salud (EPS) del país: Nueva EPS, Coosalud y Servicio Occidental de Salud (SOS). La medida no implica el fin de las intervenciones, sino un cambio de timón para “fortalecer la gestión” de estos procesos, según la entidad de control.
El movimiento más destacado se presenta en Nueva EPS, la aseguradora con mayor número de afiliados en el régimen contributivo. Tras ocho meses al mando, Bernardo Camacho deja el cargo. Su reemplazo será Gloria Libia Polanía Aguillón, una funcionaria con 33 años de experiencia en el sector, quien demuestra su perfil al ser trasladada directamente desde la intervención de Coosalud. Ella se convierte en el tercer interventor en la historia reciente de la EPS, un indicio de la complejidad y las dificultades que ha presentado su saneamiento.
El cambio no es casual. Ocurre en un momento crucial: en vísperas de la implementación de un nuevo sistema de auditorías médicas y del inicio de una auditoría forense internacional que escudriñará las finanzas de la entidad. Esta auditoría es particularmente urgente dado los recurrentes retrasos de Nueva EPS en la entrega de información financiera exigida por los organismos de control.
El anuncio de la Superintendencia revela un efecto dominó o un “juego de sillas” entre los interventores:
- Gloria Libia Polanía sale de Coosalud para asumir Nueva EPS.
- Su lugar en Coosalud lo ocupará Carlos Eduardo Franco Muñoz, quien hasta ahora estaba a cargo de la intervención de la EPS SOS.
- Finalmente, la vacante en la EPS SOS será cubierta por Sergio Andrés Gil Celis, un nuevo agente que, según la Superintendencia, cumple con todos los requisitos legales para el cargo.
Este reshuffle de interventores sugiere que la Superintendencia busca inyectar nuevas perspectivas y estrategias en cada proceso. Al rotar a los funcionarios con experiencia acumulada en otras intervenciones, la entidad pretende aplicar lecciones aprendidas y superar posibles estancamientos. La medida apunta a dar un impulso definitivo a la reorganización de estas EPS, cuyo objetivo final es garantizar su sostenibilidad y, sobre todo, la prestación oportuna y de calidad de los servicios de salud a millones de colombianos.
Las intervenciones continúan, pero ahora con nuevos ojos y manos al mando, en una clara señal de que la Superintendencia está decidida a profundizar su control y no dar marcha atrás en el proceso de ordenamiento del sistema de salud.

