El INPC anuncia medidas urgentes, como traslados y beneficios judiciales, para aliviar la crítica situación de la cárcel distrital, diseñada para 425 reclusos pero que alberga a más de 480.
Buenaventura, Valle del Cauca. – El Instituto Penitenciario y Carcelario (INPC) encendió las alarmas sobre la crítica situación que vive la cárcel del Distrito Especial de Buenaventura, la cual reporta un hacinamiento del 23% y un grave deterioro en su infraestructura, factores que comprometen tanto las condiciones de vida de los internos como la seguridad del centro.
Según las cifras oficiales, el establecimiento penitenciario tiene una capacidad máxima para 425 personas, pero en la actualidad alberga a más de 480 internos, lo que genera una sobreocupación constante y dificulta la gestión adecuada del centro.
Frente a esta problemática, el director del INPC en Buenaventura, Octavio Arango Rivas, confirmó que se están implementando medidas urgentes en coordinación con las autoridades locales y regionales. “En este momento tenemos el 22,5 % de hacinamiento en el establecimiento penitenciario de Buenaventura. Estamos trabajando con la administración distrital y el director regional para mejorar esta situación”, señaló Arango.
Entre las acciones inmediatas que se están adoptando se encuentran:
- La concesión de libertades condicionales.
- Otorgamiento de beneficios jurídicos a internos que cumplan con los requisitos legales.
- Traslado de reclusos a otros centros penitenciarios de la región.
“De acuerdo con las coordinaciones que se han hecho, han venido muchas personas saliendo en libertad, otras con beneficios y algunas se han trasladado a otros establecimientos”, precisó el funcionario.
Sin embargo, el problema no se reduce solo al exceso de población. La infraestructura de la cárcel, catalogada como de quinta generación –es decir, de construcción antigua–, presenta graves deficiencias. Celdas en mal estado, espacios deteriorados y condiciones inhumanas agravan aún más el escenario.
Arango reconoció que “el hacinamiento va acompañado del mal estado de algunas celdas”, pero aseguró que ya se están ejecutando contratos de adecuación para recuperar espacios y mejorar la habitabilidad. “Hemos tratado de organizar todo ello, estamos tratando de mejorar esta situación, ya tenemos material”, afirmó.
No obstante, las autoridades admiten que la demanda de cupo penitenciario en Buenaventura supera ampliamente la capacidad instalada, por lo que las soluciones de fondo requieren mayor inversión y planning a mediano plazo.
El INPC reiteró su compromiso de seguir trabajando de la mano con la administración distrital para implementar soluciones estructurales que garanticen condiciones dignas para los privados de la libertad y refuercen la seguridad del centro penitenciario más importante del puerto.