El cargamento, proveniente de Perú, estaba oculto en dos contenedores y pretendía abastecer mercados ilegales en Asia y Norteamérica
En una operación que refuerza la lucha contra las redes transnacionales de narcotráfico, la Policía Nacional de Colombia decomisó 500 kilogramos de clorhidrato de cocaína en el puerto de Buenaventura, principal terminal marítimo del país sobre el Pacífico.
El alijo, avaluado en millones de dólares en los mercados ilegales internacionales, fue descubierto en el interior de dos contenedores que arribaron desde el puerto del Callao, en Perú, y que tenían como destino final organizaciones criminales asentadas en China y México.
De acuerdo con la información oficial, la droga estaba camuflada mediante sofisticados sistemas de ocultamiento que buscaban evadir los rigurosos controles aduaneros implementados en la terminal portuaria. Fue gracias a tareas de inteligencia, verificación documental y el empleo de escáneres y equipos de inspección no intrusiva que los uniformados lograron detectar la carga ilegal.
Con este resultado operativo, las autoridades evitaron que media tonelada de estupefacientes ingresara a los circuitos de distribución global, lo que habría generado millonarias ganancias para las estructuras criminales dedicadas al narcotráfico.
El general William Oswaldo Rincón Zambrano, director general de la Policía Nacional, destacó la relevancia del procedimiento:
“Con esta operación le estamos cumpliendo con dignidad a la seguridad de Colombia. Nuestros hombres y mujeres trabajan día y noche para proteger el comercio legal, blindar las fronteras y garantizar que el delito no tenga espacio en nuestros puertos”.
El alto oficial subrayó que este tipo de acciones representan un aporte concreto a la estabilidad regional, al cortar los flujos financieros que alimentan economías ilegales responsables de violencia, corrupción y desestabilización social en distintas latitudes.
El puerto de Buenaventura, punto neurálgico del comercio exterior colombiano, ha sido históricamente un enclave disputado por organizaciones narcotraficantes que buscan enviar sus cargamentos hacia Norteamérica, Europa y Asia. No obstante, las autoridades han intensificado en los últimos años los controles, con resultados significativos.
La Policía Nacional indicó que este procedimiento ratifica que los puertos colombianos se consolidan como una barrera firme contra el crimen organizado, gracias al trabajo articulado entre la institución, las autoridades portuarias, la Dian y organismos de cooperación internacional.
En lo que va del año, las incautaciones de cocaína en Colombia superan las 30 toneladas, manteniendo la tendencia de fortalecimiento de la presencia estatal en zonas estratégicas y corredores de movilidad del narcotráfico.
Las autoridades continúan las investigaciones para identificar a los responsables del envío y determinar posibles conexiones con otras redes de tráfico de estupefacientes que operan en el corredor del Pacífico.


