La Policía Nacional confirmó que las detonaciones reportadas masivamente por ciudadanos en distintos barrios de Buenaventura no correspondieron a enfrentamientos, sino a una acción calculada de individuos que, desde terrazas y zonas boscosas, dispararon al aire para generar terror y disuadir a grupos rivales.
Buenaventura, Valle del Cauca. – La noche en el Distrito Especial se vio alterada por el sonido estruendoso de disparos que llevaron a decenas de ciudadanos a alarmarse y reportar emergencias a la línea 123. Sin embargo, tras un operativo de verificación y control, la Policía de Buenaventura descartó choques entre grupos delincuenciales y aclaró que se trató de un acto de intimidación psicológica.
De acuerdo con el pronunciamiento oficial, las patrullas se desplegaron de inmediato tras las múltiples llamadas de alerta. Los uniformados realizaron labores de registro en los sectores señalados, constatando que no hubo heridos ni confrontaciones armadas. En cambio, las pesquisas permitieron establecer un patrón perturbador: individuos no identificados estaban realizando disparos al aire desde puntos elevados y zonas boscosas, con el claro objetivo de amedrentar tanto a la comunidad como a grupos delincuenciales contrarios.
Esta estrategia, lejos de ser un acto caótico, responde a una lógica delincuencial calculada. El comunicado policial señala que el propósito era claro: “generar disuasión entre otros grupos contrarios y de causar temor en la comunidad”. Se trata de una táctica para marcar territorio, demostrar poder y alterar la tranquilidad pública sin necesariamente desencadenar una guerra abierta, pero con un impacto psicológico devastador sobre los habitantes, quienes viven con el temor constante de que la violencia se recrudezca.
Frente a estos hechos, la Policía reiteró que mantiene una “presencia activa y permanente en todos los barrios” de la ciudad, fortaleciendo acciones preventivas y operativas. La institución hizo un llamado clave a la ciudadanía: no normalizar estos hechos y continuar reportando cualquier situación sospechosa a las líneas de emergencia.
“La comunidad puede confiar en su Policía y seguir utilizando la línea 123 para informar cualquier hecho que afecte la tranquilidad colectiva”, agregó el comunicado, subrayando que la colaboración ciudadana es fundamental para desarticular estas campañas de terror silencioso.
La pregunta que queda flotando en el ambiente es si la presencia disuasiva es suficiente para contrarrestar unas tácticas que, aunque no dejan víctimas físimas inmediatas, si lesionan profundamente la sensación de seguridad y la paz mental de los bonaverenses.