La grave temporada de lluvias que afecta al departamento del Valle del Cauca ha generado una emergencia de proporciones considerables, con veinte municipios reportando afectaciones y la ciudad de Buga en un estado de máxima alerta. La gobernadora Dilian Francisca Toro anunció el despliegue inmediato de equipos técnicos y maquinaria amarilla para atender las zonas más comprometidas, mientras que cinco municipios ya han declarado calamidad pública para agilizar la llegada de recursos estatales.
Buga es catalogado por las autoridades como el punto más crítico. Allí, una persona se encuentra desaparecida y los organismos de socorro continúan con las labores de búsqueda. La fuerza de las aguas destruyó por completo una vivienda y obligó a evacuar otras dos en riesgo de colapso. La Gobernación confirmó que este viernes se hará entrega de kits de ayuda humanitaria a las familias damnificadas de la localidad.

Los daños se extienden por gran parte del departamento. En Cartago, fallas en el alcantarillado causaron inundaciones en tres barrios. Tuluá mantiene monitoreo constante ante la crecida del río, mientras que Palmira, Guacarí y El Dovio registran daños significativos en viviendas y cultivos.
El secretario de Gestión del Riesgo, Francisco Tenorio, detalló que entre los municipios impactados se incluyen también Buenaventura, Dagua, Jamundí, Yumbo y Versalles, donde se han presentado:
- Cierres viales por movimientos en masa.
- Desbordamientos de ríos y crecientes súbitas que amenazan áreas urbanas y rurales.
- Pérdidas materiales en infraestructura residencial y agrícola.
La Sala de Crisis departamental opera las 24 horas coordinando la respuesta, que incluye el envío de maquinaria y la distribución de ayudas de emergencia. Las autoridades hicieron un llamado urgente a la población para priorizar la autoprotección: evitar paseos a ríos o “paseos de olla” durante estos días y mantenerse atenta a los informes oficiales, dada la imprevisibilidad de las crecientes súbitas.
La Gobernación reiteró su compromiso de acompañar a los municipios y articular esfuerzos con los organismos nacionales para mitigar los efectos de esta temporada invernal, que continúa poniendo a prueba la capacidad de respuesta del Valle del Cauca.