La vicepresidenta Francia Márquez rompió meses de silencio con un emotivo y crítico discurso en Cali, donde denunció el racismo estructural, la instrumentalización política y el progresivo aislamiento que ha enfrentado dentro del gobierno de Gustavo Petro. “Pasé de ser el fenómeno político, la heroína, a ser la traidora”, afirmó en un evento con mujeres afrodescendientes, revelando la profunda fractura con el presidente y las élites del poder.
En su intervención en el encuentro “Juntas por la Restauración de Nuestra Dignidad”, la vicepresidenta expuso:
- “Se nos celebra, pero no se nos reconoce”: Criticó cómo su figura fue usada simbólicamente para ganar elecciones, pero marginada al gobernar.
- Sabotaje institucional: Reveló que, pese a pedir solo tres viceministerios para el Ministerio de Igualdad, le impusieron cinco, dificultando su gestión.
- Racismo en el poder: “Cuando una mujer negra asciende, la sospecha la persigue. El sistema no cuestiona sus capacidades, sino si ‘merece’ estar ahí”.
- Falta de apoyo: “Me acusaron de no ejecutar recursos, pero jamás me dieron las herramientas”, dijo, refiriéndose al recorte presupuestal de 505 mil millones en 2025.
La relación, ya deteriorada, llegó a su punto crítico:
- Cero interacción: En la instalación del Congreso (20 de julio), Petro ignoró a Márquez, evidenciando la ruptura.
- Ministerio de Igualdad, un “castigo”: Márquez esperaba liderar Prosperidad Social, pero le asignaron crear una cartera nueva sin experiencia ni recursos suficientes (solo ejecutó el 3% en 2024).
- El escándalo que terminó de dividirlos: Audios filtrados vinculaban al excanciller Álvaro Leyva con un supuesto golpe de Estado y sugerían que Márquez estaba “jugada”. Ambos lo negaron, pero la desconfianza selló la fractura.
- Clave en la victoria de Petro: Movilizó más de 700 mil votos, especialmente en el Pacífico, pero su influencia fue minimizada en el gobierno.
- ¿Hacia una ruptura pública?: Trasladar su despacho a Cali y enfocarse en agendas afro y feministas señala un posible distanciamiento formal del oficialismo.
- Discurso como advertencia: Sus palabras no solo son una catarsis, sino un llamado a visibilizar el racismo en las esferas de poder y podrían marcar el inicio de un nuevo movimiento político.
“Tengo ganas de gritar cómo este país nos asfixia en su desconfianza y luego nos culpa por no respirar”, dijo Márquez. Su testimonio expone las contradicciones de un gobierno que prometió inclusión pero repitió exclusiones históricas. Mientras Petro enfrenta una crisis de legitimidad, la voz de Márquez resuena como un desafío al establishment y un grito contra la invisibilización.
- Posible formalización de su salida del gobierno.
- Articulación de bases sociales afro y feministas fuera del petrismo.
- Impacto en la coalición presidencial de cara a 2026.
#FranciaNoEstáSola y #RacismoEnElPoder trendearon en Colombia, mientras sectores oficialistas acusan a la vicepresidenta de “victimización”.